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Blasco a la abogada de la Generalitat: “Su interpretación es absurda”

El exconsejero anticipó su actual enfrentamiento con el Gobierno de Fabra en el interrogatorio por haber desviado supuestamente fondos de cooperación

Rafael Blasco en las Cortes Valencianas.
Rafael Blasco en las Cortes Valencianas.

Rafael Blasco, el exconsejero, exportavoz parlamentario y diputado del PP en las Cortes Valencianas que se niega a abandonar su grupo a pesar de la presión del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, anticipó hace unos meses el enfrentamiento que mantiene con el Consell. Fue el 18 de octubre de 2012, durante la declaración que Blasco prestó en calidad de imputado por cinco delitos de corrupción ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, en la causa que investiga el supuesto desvío de fondos de cooperación mientras él era responsable del departamento de Solidaridad y Ciudadanía.

“Es absurda esa interpretación, es absurda”; “¿pero qué me cuenta?, ¿qué me cuenta?”, le espetó entonces el exconsejero a la abogada de la Generalitat, entre muchos otros comentarios bruscos e interrupciones, en su turno de interrogatorio. La letrada del Gobierno valenciano pidió el pasado 3 de junio un total de 11 años de prisión y 31 de inhabilitación de cargo público para el diputado.

Aquella jornada fue larga para Blasco. Empezó a declarar poco después de las diez de la mañana y terminó pasadas las ocho de la noche. La actitud del exconsejero fue muy diferente a lo largo del día en función de quién le hiciera las preguntas. El diputado popular se mostró educado en el turno de interrogatorio de la juez instructora María Pía Calderón, evitando con frecuentes circunloquios las cuestiones más espinosas.

Blasco cambió el tono ante las preguntas del fiscal anticorrupción Jesús Carrasco. El trato se mantuvo correcto, pero las evasivas retóricas de Blasco a las preguntas concretas se sucedieron hasta el punto de que el fiscal le advirtió en un momento determinado: “Tengo una paciencia infinita para conseguir que, o bien me conteste o bien quede claro que no quiere contestar”. Lo que a su vez provocó una queja del letrado de Blasco, Javier Boix, el mismo que defendió al expresidente de la Generalitat Francisco Camps y que representa desde hace años al expresidente de la Diputación de Castellón Carlos Fabra.

La actitud del siete veces consejero del Gobierno valenciano se volvió, sin embargo, casi bronca en el turno de preguntas de la abogada de la Generalitat. Además de interrumpirla continuamente alzando la voz —“¡Eso es falso!”; “¡no, no, no!”—, removerse visiblemente en la silla o golpear la mesa con la mano, Blasco envió durante todo el interrogatorio un mensaje que se puede resumir en la frase: “Como usted sabe perfectamente...”.

Un tono de reproche continuo que, más que hacia la letrada, parecía dirigirse directamente al Gobierno valenciano, del que Blasco había formado parte hasta el año anterior y continuaba en manos de su partido.

La abogada, que forma parte de un organismo, la Abogacía de la Generalitat cuya estructura funcional depende en última instancia del vicepresidente del Consell, José Ciscar, le preguntó en un momento del interrogatorio si sabía que los fondos públicos que recibían las ONG de la trama que supuestamente saqueó las ayudas de cooperación al desarrollo eran vaciados “inmediatamente” por las empresas que formaban parte de la red. Y Blasco respondió: "Usted sabe perfectamente que a ningún conseller le preguntan cómo se hacen las facturas que constan en los expedientes administrativos. No hay ningún conseller que esté pendiente de si las transferencias se hacen al día siguiente o dos días o los días que sean”.

Más adelante, la letrada inquirió a Blasco sobre el desvío de ayudas que debían invertirse en proyectos en Nicaragua y terminaron en la compra de inmuebles en Valencia, los hechos por los que el exconsejero ha sido procesado por cuatro delitos en la primera parte de la causa. Blasco contestó en tono desabrido: “Yo no tengo ni idea de esos inmuebles. Ni he intervenido para nada en esos inmuebles. Nadie me ha informado de nada sobre los inmuebles. Ni entre mis competencias estaba comprobar si en un proyecto figuraban inmuebles u otras cosas”.

La prueba más clara del disgusto de Blasco al verse apretado por la representante de sus antiguos compañeros de Gobierno la dio ante una pregunta sobre la falta de justificación de los fondos públicos entregados a una de las ONG de la trama. “Pues averígüelo usted en la conselleria correspondiente”, exclamó el exconsejero. “Usted está en una posición de privilegio para que le aclaren esto dentro de la Generalitat valenciana”, añadió, “porque yo, como usted conocerá... ahora mismo no sé esto”.