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La empresa de gestión de hospitales Capio cambia su nombre por IDC Salud

La empresa de gestión sanitaria recupera la denominación que tuvo en sus inicios obligada por la matriz sueca, con la que no tiene vínculos desde 2011

Interior del hospital Infanta Elena de Valdemoro, gestionado por Capio. Ampliar foto
Interior del hospital Infanta Elena de Valdemoro, gestionado por Capio.

Capio dejará de llamarse Capio. La empresa que gestiona cuatro hospitales públicos en Madrid (Fundación Jiménez Díaz, Infanta Elena de Valdemoro, Rey Juan Carlos de Móstoles y Collado Villalba, aunque este último sigue cerrado por los recortes) y el Hospital General de Catalunya, entre otros, va a cambiar de nombre. En cuestión de días empieza el proceso para sustituir toda la imagen corporativa y la denominación del Grupo Capio Sanidad por el de IDC Salud. Sera una implantación progresiva, aseguran fuentes conocedoras de la operación.

El grupo recupera así la marca con la que empezó a trabajar antes de que la comprara la multinacional de origen sueco en 2005. Hasta entonces se había llamado Ibérica de Diagnóstico y Cirugía (IDC). Precisamente es la desvinculación de la matriz la que ha obligado a hacer el cambio. En febrero de 2011 terminó la relación con Capio. La firma de capital riesgo CVC le compró la filial española en una operación valorada en 900 millones. El grupo de origen sueco exigió que dejara de usar la marca, y la fecha para empezar el proceso es este mes de abril.

Capio, por tanto, va a cambiar toda su imagen gráfica, tanto en papelería como en señalética. Repite el proceso de 2006, cuando tras la entrada del grupo sueco todos sus centros se adaptaron a la nueva denominación. Y lo hace en un momento particularmente delicado. Tras el anuncio de la intención del Gobierno madrileño de privatizar la gestión de seis hospitales inaugurados en 2008, Capio se ha convertido en la diana de muchas críticas por su hegemonía en la prestación sanitaria privada mediante concesión en esta región.

En torno al 75% de todo lo que factura Capio Sanidad (algo más de 673 millones en 2011) procede de las arcas públicas. Capio está especializada en la gestión privada de hospitales públicos y su posición dominante en Madrid la convierte en candidata ideal a quedarse con los centros que el presidente Ignacio González está a punto de sacar al mercado. Con ella compiten Ribera Salud, que ocupa la misma posición hegemónica en la Comunidad Valenciana, y otras empresas líderes en prestación de servicios sanitarios pero con poca experiencia en este campo: Sanitas, Hospitales de Madrid, USP Quirón…

Capio ya gestiona solo en Madrid la sanidad pública de cerca de un millón de personas mediante conciertos (Fundación Jiménez Díaz) o concesiones. Ahora está en juego la asistencia de más de un millón de ciudadanos, que son los que tienen como referencia los seis hospitales que van a salir a concurso. La Consejería de Sanidad se ha estado reuniendo en estas últimas semanas con los posibles interesados. El consejero, Javier Fernández-Lasquetty, ha asegurado que los pliegos del concurso se diseñarán de tal forma que haya diferentes adjudicatarios y evitar así el riesgo de monopolio.

Capio ha rehusado comentar el cambio de nombre, asunto por el que EL PAÍS lleva preguntándole desde el mes de febrero. La empresa está obligada a comunicarlo públicamente, algo que previsiblemente hará pronto, puesto que el proceso de sustitución de la marca empieza este mismo mes.

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