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Luís Tosar cambia de papel y se pone tras la cámara

Codirige un documental sobre la transformación vital de mujeres excluidas de la India gracias a la ONG Implicadas

Tosar durante el rodaje del documental
Tosar durante el rodaje del documental

Su trabajo como actor le permite a Luís Tosar “vivir otras muchas vidas” en el universo de la ficción, pero según pasan los años la realidad le reclama más presencia. Esa llamada se ha concretado ahora con la asunción por primera vez del rol de director en el documental 'Cambia de papel', que aborda, precisamente, la fuerza transformadora del ser humano. También en un contexto tan hostil para el género femenino como el estado indio de Támil Nadu, donde la desigualdad tiene una de sus vertientes más extremas: el asesinato habitual de las niñas recién nacidas.

De la mano de la ONG gallega Implicadas no desenvolvemento, Tosar se trasladó a esta región de la India –60 millones de habitantes-- para impartir un taller de teatro. Allí surgió la idea de plasmar en fotogramas el trabajo que la organización realiza desde 2007. El resultado, que se proyectará este martes en el CGAC de Santiago a partir de las 19.00 horas, es un documental de unos 35 minutos, codirigido a seis manos por el actor, la escritora, intérprete y fundadora de Implicadas María Reimóndez y la cineasta oriunda Kutti Revathi. En él se cuentan 11 historias –la primera del propio Tosar, la última de Reimóndez-- en primera persona con la capacidad para “transformarse y transformar” el entorno como leitmotiv. Reimóndez, que también firma el guión, recurrió al género epistolar para que cada uno de los protagonistas contase con su propia voz su peripecia. De hecho, han adoptado el “criterio ético” de no doblar los testimonios de estas mujeres, que se ofrecen subtitulados, para que se escuchen “sus voces reales”. Saben que la decisión acarrea dificultades para la distribución de la cinta. “Es radical, pero tampoco está el mundo para hacer cosas sosas”, ironizó Tosar.

La codirectora incidió en que las nueve mujeres indias que participan –todas ellas relacionadas con la ONG, ya sea como participantes en sus proyectos, como trabajadoras o como ambas-- eligieron qué contar de sí mismas, sin directrices externas. También está cargada de intención la apuesta por incluir en la dirección a Revathi. Buscaban una “visión desde dentro” que huyese de “exotizar” y de caer en el “amarillismo” a la hora de llevar la realidad de estas mujeres de Támil Nadu a la pantalla. En este sentido, el documental renuncia a fórmulas informativas propias del reportaje periodístico para ir al fondo filosófico en cuestión, la posibilidad real de cambio para unas mujeres que nacen en un entorno que las considera una “inversión nula”. En el distrito de Salem, donde trabaja Implicadas, por cada 1.000 niños nacidos se registran unas 800 niñas, cuando lo normal es que nazcan más individuos del sexo femenino. La diferencia se la lleva el infanticidio femenino, un práctica muy arraigada que tiene su origen en el “papel irrelevante” que la sociedad le asigna a la mujer. Una de las protagonistas narra como su destino a los tres días era morir envenenada por su madre.

“Todos tenemos muchas más cosas dentro de lo que pensamos, algunas incluso buenas”, razona Tosar de nuevo con retranca. En su caso, más que su incursión como director, destaca la experiencia “sobrecogedora” impartiendo el taller de teatro. Recuerda con emoción como el lenguaje de la interpretación derribó las barreras idiomáticas y culturales. Las participantes, impávidas a sus requerimientos al inicio, acabaron por resolver los ejercicios de forma que el actor confiesa no haber visto en muchos de sus colegas profesionales. Una “epifanía” que también le ha aportado un cambio: la reconciliación con su oficio, “despejado de los aditamentos” que lo rodean.