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Italia pide cuentas a Calatrava por el desfase en su puente de Venecia

El Tribunal de Cuentas italiano concluye un crecimiento de costes de 4 a 10 millones de euros

Puente diseñado por Calatrava en Venecia.
Puente diseñado por Calatrava en Venecia.

El Tribunal de Cuentas italiano ha fijado para el próximo 13 de noviembre la vista contra el arquitecto valenciano Santiago Calatrava y tres ingenieros acusados de "daño" al erario público por errores cometidos durante la construcción del puente que diseñó para Venecia, inaugurado en 2008.

Tras años de investigación, el fiscal del Tribunal de Cuentas, Carmine Scarano, ha concluido la existencia de un crecimiento exponencial de los costes del puente, que han pasado de cuatro a 10 millones de euros, informaron hoy los medios de comunicación italianos. Ello ha provocado, según ha explicado en su informe Scarano, un "objetivo y desconsiderado aumento de los costes respecto a los gastos presupuestado".

Ante esta situación, el fiscal del Tribunal de Cuentas ha pedido 1.078.000 euros a Calatrava y más de 1.700.000 euros a cada uno de los responsables "únicos" de la dirección de los trabajos, Roberto Scibilia y Roberto Casarin.

"En el futuro, supondrá (el puente) un constante y desproporcionado desembolso económico por parte de la administración dado que la obra padece una enfermedad crónica, que necesitará una vigilancia constante y diversas intervenciones que no están relacionadas de ninguna manera con la manutención ordinaria", observa Scarano. La construcción del conocido como Puente de la Constitución, que une la plaza de Roma con la estación ferroviaria de Santa Lucía, ha estado envuelta en la polémica desde los inicios del proyecto y sus costes fueron uno de los asuntos más controvertidos.

A las críticas de su elevado coste se sumaron las de los retrasos en la construcción, puesto que en el 2002 se había fijado un plazo de poco más de un año para finalizar la obra. "Se podría afirmar —concluye Scarno— que el cuarto puente sobre el Canal Grande de Venecia constituye un daño duradero".

Calatrava ha tenido numerosos problemas por los desfases presupuestarios y de tiempo de sus obras, además de los defectos en algunas de ellas y el elevado coste de mantenimiento. El Palau de les Arts de Valencia, por ejemplo, multiplicó por más de cuatro el coste inicial de 100 millones de euros que proyectó inicialmente cuando sustituyó a la Torre de Comunicaciones. Calatrava cobró 90 millones de euros en concepto de honorarios por la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, que ha costado cerca de 1.300 millones de euros.