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El alcalde de Sabadell deja el cargo cercado por escándalos urbanísticos

La amenaza de una moción de censura y el abandono del PSC precipitan la dimisión de Manuel Bustos

El alcalde de Sabadell, el socialista Manuel Bustos, imputado en la trama de corrupción urbanística de la Operación Mercurio, que implica a empresarios y cargos públicos de esa ciudad y de la comarca del Vallès, anunció ayer su dimisión del cargo. La moción de censura que la oposición estaba perfilando —con muchos visos de prosperar— y el abandono de la dirección del PSC explican la renuncia del alcalde, que se había aferrado al cargo pese a estar imputado por los delitos de tráfico de influencias, malversación de fondos, delito contra la Administración pública y omisión del deber de perseguir delitos.

Bustos mantendrá su silla de concejal en el Ayuntamiento y en la Diputación de Barcelona, una decisión que ayer defendió el secretario de Acción Política del PSC, Antonio Balmón. “Estamos convencidos de su inocencia”, proclamó, aunque también dejó entrever que la dirección del partido ha forzado la renuncia. “La dimisión era una posibilidad que se había planteado en el análisis conjunto que habíamos hecho con él”, dijo Balmón.

Bustos había recuperado la vara de mando hace solo una semana, al concluir la vigencia de un decreto que lo separó dos meses de la alcaldía de manera voluntaria por su implicación en el caso Mercurio, que estalló el 27 de noviembre con la entrada de los Mossos d’Esquadra en diferentes edificios municipales. Una parte de la dirección del PSC, con Pere Navarro al frente, nunca vio con buenos ojos el retorno del alcalde y menos cuando todavía queda por conocer una parte del sumario que afecta a Bustos. El juez considera que está relacionado con nueve de las 31 operaciones que están siendo investigadas.

La renuncia de Manuel Bustos a la alcaldía comportará también su renuncia a la presidencia de la Federación de Municipios de Cataluña. También era secretario de Política Municipal del PSC. De esta responsabilidad dimitió cuando estalló el caso, lo mismo que hizo el secretario de Organización y diputado autonómico Daniel Fernández, que está a la espera de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña resuelva la petición de imputación realizada por el juez.

Bustos argumentó ayer su renuncia ante el cambio de sensibilidad de la sociedad con los casos de corrupción. Aseguró que se va sabiendo que es “inocente” y que lo hacía “por el bien de la ciudad”. El alcalde volvió a negar que él o sus concejales hayan participado “en tramas de corrupción urbanística ni de cobro de comisiones”.

Un lastre para Navarro

P. R.

Pere Navarro, primer secretario del PSC desde hace 14 meses y exalcalde de Terrassa, jamás sintonizó con Manuel Bustos. Son dos estilos de hacer que traspasan la antropológica rivalidad entre las dos ciudades vecinas del Vallès Occidental.

Con todo, cuando Navarro ganó el congreso del PSC en diciembre de 2011 incorporó a Bustos en su ejecutiva como secretario de Política Municipal. El cálculo que hizo entonces fue que Carme Chacón se haría con el liderazgo del PSOE y que Bustos acabaría en los despachos de Ferraz. Pero Alfredo Pérez Rubalcaba ganó el congreso de Sevilla y Bustos se quedó en Barcelona para desconsuelo de Navarro, muy alejado del populismo cuasi demagogo de Bustos, que fue conserje de instituto antes que alcalde, aunque tanto le irrite que se le recuerde.

Cuando estalló el caso Mercurio, Navarro dijo que ponía la mano en el fuego por Bustos y el resto de acusados, pero la noche del miércoles le anunció que la retiraba y le invitó a irse ante el riesgo de abrasarse cuando se levante la parte del sumario que queda pendiente.

También dejan sus responsabilidades de gobierno otros tres ediles imputados en el caso, aunque mantienen su silla de concejal: Francisco Bustos, hermano del alcalde y regidor de Espacio Público; Ricard Estrada, de Medio Ambiente y Joan Manau, de Urbanismo. En la trama también están imputados cinco cargos de confianza del Ayuntamiento. Entre ellos, el jefe de la Policía Local y la arquitecta municipal.

Bustos reconoció que el miércoles mantuvo una conversación con Pere Navarro en la que acordaron que “este era el mejor momento” para tomar la decisión de dimitir. También ha resultado determinante la decisión de CiU de respaldar una moción de censura. Era el único de los cinco partidos de la oposición que faltaba por sumarse y estaba previsto que lo anunciaran en la tarde de ayer. Sabadell es la quinta ciudad más poblada de Cataluña y resulta ingobernable desde hace dos meses, con un PSC en minoría y una oposición que tumba todos los puntos en el pleno, incluidos los Presupuestos.

La oposición cree que Bustos seguirá gobernando en la sombra. Por eso le exigen a él y al resto de imputados que renuncien a cualquier cargo público en el Ayuntamiento. Bustos, por su parte, cree que la renuncia anunciada ayer supone “un punto y seguido” en su carrera política.

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