Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El entorno de Xavier Crespo cobró sobres en efectivo de la mafia rusa

La Guardia Civil detiene al presidente del Club de Hockey de Lloret como supuesto intermediario

La esposa del exalcalde de la localidad Xavier Crespo es vicepresidenta del club

El juez declara “imputado protegido” por colaborar con la justicia a la secretaria del jefe de la red

Registro de una inmobiliaria de Lloret, el pasado viernes.
Registro de una inmobiliaria de Lloret, el pasado viernes.

Los primeros avances de la operación Clotilde, que la Guardia Civil inició el viernes en Lloret de Mar (La Selva) para desarticular una trama de blanqueo de capitales de la mafia rusa, apuntan al pago de sobres con decenas de miles de euros de dinero en efectivo al entorno del diputado de CiU en el Parlament y exalcalde de Lloret Xavier Crespo, según han confirmado a EL PAÍS fuentes de la investigación.

El dinero saldría regularmente de la empresa Development Diagnostic Company (DDC), que resultó beneficiada por el Ayuntamiento de Lloret cuando Crespo lo presidía —de 2003 a 2011—, hacia Joan Perarnau, presidente del Club de Hockey Lloret y detenido ayer por la Guardia Civil. La mujer de Crespo es la vicepresidenta del Club, al que el diputado de CiU ha estado históricamente relacionado. Ahora los investigadores tratan de acreditar que el destino de los sobres era en realidad Crespo y que el papel de Perarnau era el de intermediario.

Esta es la principal hipótesis de trabajo que siguen la Guardia civil y la Fiscalía Anticorrupción dos días después de iniciar la operación Clotilde. El viernes fueron detenidos el supuesto cabecilla de la red en Lloret, Andrei Petrov, su padre, su secretaria y la arquitecta Pilar Gimeno, cuyo despacho redactó los planes urbanísticos que DDC desarrolló en condiciones privilegiadas en Lloret. Ayer, además de Perarnau, la Guardia Civil detuvo también al cuñado de Petrov, que sería uno de sus principales colaboradores.

Joan Perarnau.
Joan Perarnau.

DDC —creada en 2004 y que nunca ha tenido más de dos trabajadores pese a contar con activos superiores a los 24 millones de euros— sería una de las sociedades instrumentales en la Costa Brava a través de la cual los más importantes grupos de la mafia rusa habrían blanqueado hasta 56 millones de euros. La investigación considera que la compañía sirvió a la trama para blanquear capitales y falsear documentos.

Pese al poco arraigo y a la falta de experiencia de DDC, la empresa asumió dos de los proyectos más importantes llevados a cabo en Lloret: la construcción de un centro comercial en la antigua plaza de toros y el desarrollo urbanístico de la zona denominada Aurora Blanca. En ambos casos, DDC se benefició de decisiones como la condonación de tributos —133.500 euros en un caso— o la ampliación de la superficie comercial a explotar.

La secretaria de Petrov, Jessica O., declaró ayer en Madrid ante el juez que instruye el caso, Eloy Velasco. Los demás detenidos lo harán a partir del lunes. La mujer quedó en libertad con cargos con la condición de “imputada protegida”, lo que supone que aunque no podrá abandonar España —le ha sido retirado el pasaporte—, contará con protección policial las 24 horas del día. La decisión, solicitada por el fiscal, se justifica porque la ayudante de Petrov está colaborando con la justicia y aportando información de mucho interés para la causa, además de que es madre de un bebé lactante.

El club de hockey de Lloret también salió relacionado con el otro escándalo que ha golpeado la imagen de Crespo en los últimos meses. Se trata del supuesto mal uso de 1,3 millones de euros de una empresa pública filial de los hospitales de Blanes y Calella, de la que Crespo fue máximo responsable hasta 2003. El diputado de CiU y su esposa habrían cobrado indebidamente más de 200.000 euros y destinado parte de este dinero a pagar sus cuotas de socios del club.

Petrov, su padre y la arquitecta Pilar Gimeno, al igual que los dos detenidos ayer, serán puestos a disposición del juez Velasco el próximo lunes.

Durante la operación, en la que se intervino además a Petrov un fusil kalashnikov, agentes de la Guardia Civil se personaron en la sede del Ayuntamiento de Lloret de Mar y solicitaron documentación sobre diversas personas e información de las empresas que servían para blanquear el dinero. Para sus operaciones, la trama habría contado con el apoyo del Ayuntamiento de la localidad.

Este municipio de la Costa Brava cuenta con una importante presencia de ciudadanos procedentes de Rusia, un país que es un cliente destacado en el negocio turístico base de la economía local.

Más información