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El Supremo da más argumentos para la supresión de las aulas segregadas

Seis nuevas sentencias avalan que la Junta retire los conciertos a 12 centros

Alumnos del colegio Altair de Sevilla. Ampliar foto
Alumnos del colegio Altair de Sevilla.

El Tribunal Supremo ha cargado de argumentos a la Consejería de Educación para que pueda retirar los conciertos a la enseñanza separada por sexos en Andalucía. El departamento de Mar Moreno quiere que los 12 colegios e institutos que aún mantienen está práctica dentro de sus aulas —una opción minoritaria— se conviertan en mixtos. Si no lo hacen, se les suprimirá la financiación pública. Seis nuevas sentencias del Supremo, dictadas por la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-administrativo recientemente, avalan, de nuevo, la potestad que tiene el Gobierno andaluz para retirar los conciertos a los colegios que separan por sexo.

La Junta de Andalucía lleva desde hace más de una década intentando eliminar la financiación pública para este tipo de enseñanza segregada, o diferenciada, como la denominan sus defensores. Pero el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha bloqueado los intentos de la Junta por cortar el grifo de la financiación.

Finalmente, el Supremo zanjó en verano este tema al determinar que la educación diferenciada era legal, pero: "Se excluye a estos centros de la posibilidad de concertar con la Administración competente su sostenimiento con fondos públicos". Esa misma tesis emplea el Supremo en sus seis últimas sentencias, que hacen referencia a tres centros concertados de Sevilla y a otros tantos de la provincia de Córdoba.

La Junta decidió en julio, cuando se hizo pública la primera de las sentencias del Supremo, que no renovaría los conciertos con este tipo de centros, algo que se hace cada cuatro años. Y, precisamente en 2013, toca acometer ese proceso.

Mar Moreno ha insistido este viernes en que la Junta no ha cambiado de opinión. Según se interpretación, el Supremo ha vuelto a "refrendar" su actuación y existe suficiente "cuerpo doctrinal" para poder suprimir los conciertos.

La consejería envió en octubre un escrito a los titulares de los centros en el que se les conminaba a que admitieran alumnos de ambos sexos. Los responsables de los colegios se han movilizado contra la decisión de la Junta y este lunes se reunirán con el defensor del pueblo andaluz, José Chamizo.

Sin embargo, está por ver cómo actuarán al presentar la solicitud de renovación del concierto. El plazo está abierto hasta el 31 de este mes. Y, según detalla Moreno, a partir de ese momento se empezarán a resolver las solicitudes. "La decisión es de los centros", ha explicado la consejera, quien les deja la puerta abierta a que mantengan la financiación si aceptan ser mixtos.

En el caso contrario, los 3.159 alumnos que ahora estudian en estos 12 colegios e institutos ahora concertados no perderían sus plazas. Es decir, la no renovación, según Moreno, supondrían que se vetaría la entrada de nuevos estudiantes en régimen de concierto.

La batalla legal por este asunto es larga. Pero, según la interpretación del Tribunal Supremo hasta ahora, la aprobación de la Ley Orgánica de Educación (LOE) en 2006 es determinante. En esa norma se incluye un apartado en el que se prohíbe la discriminación, entre otros motivos, por razón de sexo. Partiendo de ese punto, los magistrados del Supremo sostienen que las Administraciones pueden dejar de financiar esta enseñanza. "Esa imposibilidad de obtener conciertos esos centros docentes que optan por la educación separada por sexos tampoco perturba ningún derecho constitucional de los padres que conservan el derecho de libre elección de centro y el de los titulares de la creación de centros con ideario o carácter propio", añaden los miembros de la sección cuarta de la sala de lo contencioso-administrativo.

Este argumento, el de la libre elección de centro, es el que suelen utilizar los defensores de este sistema.

Entre esos defensores está el ministro José Ignacio Wert. Cuando se conoció este verano el primer pronunciamiento del Supremo, el titular de Educación rechazó que la enseñanza separada por sexos fuera discriminatoria. Y esa misma opinión la ha trasladado a su reforma educativa, donde blinda las ayudas a estos concertados. "No constituye discriminación la admisión de alumnos o la organización de la enseñanza diferenciada por sexos", se señala en el proyecto de ley educativa. Y se remacha: "En ningún caso, la elección de la educación diferenciada por sexo podrá implicar para las familias, alumnos y centros correspondientes un trato menos favorable ni una desventaja a la hora de suscribir conciertos con las Administraciones educativas o en cualquier otro aspecto".

Pero la reforma de Wert, según ha reconocido el ministerio, puede que no se empiece a aplicar hasta el curso 2015-2016, es decir, cuando los conciertos con los colegios que segregan estén ya retirados en Andalucía.