Fabra asegura que la Generalitat se pondrá al día en los pagos en 2013

El presidente propone en su discurso un pacto para mejorar la financiación autonómica

El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, durante su discurso de Año Nuevo.
El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, durante su discurso de Año Nuevo.

Si el presidente valenciano Alberto Fabra auguró en el mensaje navideño del año pasado que 2012 sería un año de recortes y renuncias, este martes, primer día de 2013, se ha mostrado confiado en que lo peor ha pasado. “Será el año de la inflexión porque las reformas se centrarán en el impulso de la economía y el Consell se pondrá al día en sus pagos”, ha anticipado en su segundo mensaje de Año Nuevo desde que es presidente, retransmitido en prime time por la televisión y la radio autonómicas.

Después de un año que ha calificado de “muy duro”, Fabra propone a instituciones, partidos políticos y agentes económicos y sociales un gran pacto para mejorar la financiación autonómica después de haber tenido que aparcar sus demandas por petición expresa del presidente del Gobierno Mariano Rajoy. No era el momento, le dijo la dirección de su partido.

Otro de los empeños que explicitó el presidente en su discurso televisado es recuperar la imagen de la Comunidad Valenciana, deteriorada por los severos recortes presupuestarios, los impagos y los casos de corrupción que la salpican. El presidente reclamó consensos también para garantizar la construcción del corredor mediterráneo, una infraestructura que puede convertirla en el puerto de Europa, y la atención a los más desfavorecidos.

Todo no son malas noticias, vino a decir Fabra, quien destacó que su prioridad en 2013 será la creación de empleo. “Aunque hay que ser prudentes, ya observamos algunos signos positivos”, dijo tras la reducción el pasado diciembre del número de desempleados valencianos en más de 3.000. “Son ya tres meses consecutivos de reducción, algo que no se producía desde el año 2000”, subrayó el presidente.

Otro de los empeños que explicitó el presidente es recuperar la imagen de la Comunidad Valenciana

Fabra apuntaló estas buenas expectativas para la economía valenciana con los anuncios de inversiones hechos por multinacionales como Ford, Ikea o Hareon Solar, el crecimiento de las exportaciones o el descenso del paro juvenil en los últimos 26 meses.

Tras los titubeos del Gobierno español con el corredor mediterráneo, un eje ferroviario esencial para integrarse en la red de transportes europea, Fabra se mostró optimista con los 1.600 millones de euros que el Ministerio de Fomento ha comprometido para el tercer carril, y con la puesta en servicio este año del AVE a Alicante. De la conexión entre Castellón y Madrid, el presidente valenciano precisó que será posible en 2015 con un tiempo de viaje de dos horas y veinte minutos.

En su balance sobre 2012, Fabra justificó los duros recortes llevados a cabo en la Generalitat. “Queremos una Administración reducida”, dijo tras haber adelgazado en un 70% las empresas públicas valencianas. “Ha supuesto un esfuerzo titánico” y “grandes sacrificios”, reconoció, “pero ha permitido un ahorro de más de 1.000 millones de euros”. El empleo, según el presidente, "lo crean las empresas, no las administraciones", ha enfatizado.  

Fabra ha añadido a este recorte de la estructura pública, la eliminación en su última remodelación del Consell de dos consejerías y la oferta a los partidos de la oposición para que el número de diputados se reduzca de 99 a 79. De los impagos, una de las cuestiones que más ha desgastado al Gobierno valenciano el último año, el político reconoció que el retraso en los pagos “está haciendo sufrir a mucha gente, pero el Consell ha trabajado duro para afrontar los pagos y por fin tenemos respuestas”.

La segunda transferencia del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) por importe de 437 millones de euros le ha permitido a Fabra saldar su deuda con colectivos sociales y proveedores y aplacar el descontento social.

Sobre la que será su política en 2013, Fabra anunció reformas: “Se centrarán en el impulso de la economía, porque la Administración dejará de ser una carga para el motor de la sociedad, porque nos pondremos al día en nuestros pagos y porque la sociedad valenciana seguirá teniendo garantizados servicios como la educación, la sanidad o el bienestar”, auguró el presidente, quien, en un gesto hacia los alcaldes, ha reconocido su "empuje" para tratar cara a cara con los problemas de la gente.

La mayoría silenciosa

“Escuchamos a la gente que sale a la calle, les comprendemos y trabajamos para solucionar sus problemas”, admitió el presidente Alberto Fabra en su mensaje de Año Nuevo. Era una frase obligada si el presidente valenciano no quería dar la espalda a lo sucedido en 2012, un año de gran conflictividad social, con protestas casi a diario de empleados públicos, escolares, dependientes, farmacéuticos o proveedores.

Era raro el día que alguno de estos colectivos no reclamara a las puertas del Palau los pagos pendientes o protestara contra alguno de los expedientes de regulación de empleo, ERE, aprobadas en sociedades públicas de la Generalitat como el Instituto Valenciano de la Vivienda, FGV, Ràdio Televisió Valenciana o Ciutat de les Arts i les Ciències. El propio jefe del Consell cifró hace unos meses el recorte de empleos públicos en 3.000.

“Pero, al igual que hizo el presidente del Gobierno Mariano Rajoy, el presidente Fabra dejó claro que además de “la gente que sale a la calle, existe una mayoría silenciosa que, desde su casa, nos pide respuestas”, dijo con el claro propósito de defender y avalar las políticas de recortes emprendidas el último año por su gabinete.

Sobre la firma

Cristina Vázquez

Periodista del diario EL PAÍS en la Comunitat Valenciana. Se ha ocupado a lo largo de su carrera profesional de la cobertura de información económica, política y local y el grueso de su trayectoria está ligada a EL PAÍS. Antes trabajó en la Agencia Efe y ha colaborado con otros medios de comunicación como RNE o la televisión valenciana À Punt.

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