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Feijóo recorta casi 300 millones y baja impuestos a negocios y vivienda

El grueso de la reducción se costea con la rebaja salarial a los funcionarios

El presidente de la Xunta junto a la conselleira de Facenda, Elena Muñoz
El presidente de la Xunta junto a la conselleira de Facenda, Elena Muñoz EFE

Cuarto presupuesto de la Xunta de Feijóo y cuarto hachazo a las cuentas públicas. En 2009, cuando el PP ganó por sorpresa las elecciones autonómicas, el Gobierno gallego tenía un presupuesto anual de 11.793 millones de euros. El próximo año dispondrá de 8.479 millones: en solo cuatro ejercicios, la capacidad de gasto de la Administración autonómica ha caído más de un 28%, a los niveles de los últimos Gobiernos de Fraga. “A nadie le gusta, pero hay que asumir la realidad de la crisis”, explicó ayer con resignación el presidente de la Xunta tras la aprobación de las cuentas para 2013, que hoy se entregarán al Parlamento. “Esto es una apuesta por que Galicia no quiebre”. Pese a la reducción general, el Gobierno gallego no solo renuncia a buscar más ingresos por vía impositiva sino que incluso pondrá en marcha deducciones fiscales para negocios nuevos y para la compra de vivienda.

En junio del año pasado, cuando el Gobierno de Rajoy impuso un duro ajuste a las comunidades autónomas, los Presupuestos de Galicia quedaron reducidos a 8.771 millones de euros. Tomando como referencia esa cifra, la capacidad de gasto de la Xunta queda mermada en 292 millones, un 3,3%. El Gobierno gallego rebaja, sin embargo, la cuantía del recorte a 222 millones (2,5%) ya que alega que en los últimos meses del año el Ejecutivo central redujo otras transferencias en 70 millones más.El grueso del recorte volverá a recaer sobre los funcionarios, que verán cómo sus nóminas pierden una media del 4%. Según los cálculos de la Xunta, por esa vía se ahorrarán unos 125 millones. De ahí que el Gobierno subraye que lo más sustancial de la reducción presupuestaria se centrará en los gastos corrientes, que disminuyen en 159,5 millones. El capítulo de inversiones reales pierde 41 millones, hasta situarse en 699, y el de transferencias de capital (subvenciones, ayudas, prestaciones...) cae en otros 30 millones y se queda en 663. En términos relativos cae más el gasto de capital (5%) que el corriente (2,2%).

Y eso que el deterioro de la situación de miles de familias obliga a incrementar las partidas que el Gobierno denomina de emergencia social. El caso más palpable es de la renta de integración social, la llamada Risga, desbordada por la avalancha de peticiones. La Xunta prevé dedicar a esas prestaciones de subsistencia 32,7 millones de euros, frente a los 23,4 de 2012, casi un 40% más. Con la cuantía global de los presupuestos cayendo en picado desde 2010, la sanidad, la educación y los servicios sociales pesan cada vez más en el conjunto de las cuentas públicas. Eso permitió a Feijóo y a la conselleira de Facenda, Elena Muñoz, destacar por activa y por pasiva que la parte del dinero público que va a gasto social ha aumentado ininterrumpidamente en los últimos cuatro años —aunque en términos absolutos se reduzca— hasta situarse en el 77,1% del total en 2013.

Con todo, Feijóo no ocultó que el objetivo fundamental de los Presupuestos sigue dominado por el sacrosanto principio de reducción del déficit, que el próximo año debe contraerse a la mitad, del 1,5% al 0,7%. Y eso implica que la recesión continuará, aunque la Xunta se conforme con que las cifras de Galicia sean levemente mejores que las de España (ese diferencial positivo viene de la época del bipartito) y que el año próximo la económía gallega caiga un 0,9% frente al 1,1% de previsión nacional, mientras que el paro escalará hasta el 21%, cinco punto menos que en todo el Estado. Es verdad que las cuentas incluyen un fondo para el crecimiento, dotado con 386 millones, aunque, en realidad, se trate de un agregado de partidas ya previstas de distintos departamentos. No hubo grandes compromisos sobre la eficacia de este fondo. A lo más que se atrevió Feijóo fue a sentenciar: “Estamos en el principio de la transición hacia el crecimiento”.