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Una compañía logra el permiso para buscar petróleo en el Pirineo Oriental

Teredo Oils se compromete a invertir más de 18 millones de euros en los próximos seis años

Es conocido que en el subsuelo del Pirineo oriental hay petróleo. Lo que sigue siendo una incógnita es si hay alguna bolsa lo suficientemente grande que haga rentable su extracción, condicionante que el encarecimiento del crudo hace cada vez más probable. La compañía británica Teredo Oils parece dispuesta a investigarlo y ha recibido el permiso de la Generalitat para explorar esa posibilidad en las comarcas del Ripollès, Osona y Garrotxa durante un periodo de seis años.

Sus planes son claros: una inversión de 6,3 millones de euros en los primeros cuatro años de indagaciones. Si de esos trabajos salieran conclusiones positivas, la compañía analizaría la fase más ambiciosa del proyecto: la perforación de dos pozos de exploración donde existan mayores probabilidades de éxito, con una inversión que ronda los 11,81 millones, según consta en el acuerdo del Gobierno catalán publicado en el Diario Oficial de la Generalitat. De momento, en los próximos tres meses la compañía tendrá que especificar cuál es su plan de trabajo para todo el periodo de trabajo y empezar a ejecutarlo en un plazo máximo de medio año.

No es la primera ocasión que una empresa destina esfuerzo y dinero a localizar hidrocarburos en el Pirineo. Union Texas lo intentó en la segunda mitad de los años ochenta y Cepsa le siguió los pasos en 2006, pero ambas compañías abandonaron antes de que expirara el plazo de sus permisos. Lo único que cambia ahora es la escalada del precio que ha sufrido el barril de petróleo en los últimos años, que lo ha situado en los 111,87 dólares actuales y hace más factible la posibilidad de rentabilizar pequeñas explotaciones.

“Teredo Oil quiere continuar las prospecciones porque hay señales de la presencia de petróleo en superficie”, asegura Mariano Marzo, catedrático de Recursos Energéticos en la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona. El experto, no obstante, advierte que “certeza no hay ninguna” y que, de hecho, solo la mitad de los trabajos de exploración que se realizan en todo el mundo acaban ofreciendo unos resultados positivos.

“A veces, este tipo de exploraciones tiene un componente especulativo, para impedirselo a otras compañías o para conseguir que compren los derechos sociedades interesadas”, explica Marzo. Este diario no logró ayer contactar con Teredo Oil para concretar sus planes.

Según el acuerdo de gobierno publicado por la Generalitat, la compañía dedicará sus primeros tres años de análisis a realizar trabajos de geología y geofísica, además de efectuar campañas de muestreos y prospecciones geofísicas. A partir del cuarto año se compilarán los datos y se tomarán decisiones sobre los lugares más optimos para perforar, si es que se acaba considerando necesario. Si existiera una bolsa de petróleo o de gas, será el Ministerio de Industria el que deberá permitir su explotación.

No es la primera incursión de Teredo en España. La compañía tiene intereses en el campo petrolífero de Ayoluengo de Lora, en Burgos, en explotación desde los años sesenta.

Lejos de buscar hidrocarburos, Gas Natural inició el pasado mes de junio los trámites para construir unos depósitos de gas subterráneos en el subsuelo de Balsareny (Bages). Tras realizar diferentes estudios técnicos, el grupo energético se dispone a aprovechar ocho cavidades salinas para almacenar el equivalente a 3.200 gigavatios, lo que aseguraría el abastecimiento doméstico de Cataluña durante 150 días.