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La lluvia complica la movilidad en medio de la huelga de metro, Renfe y taxi

El Departamento de Empresa fija unos servicios mínimos del 33%

La protesta busca presionar a TMB para que retire el recorte de la paga de Navidad

Nueva jornada de huelga en el metro en Barcelona, imagen de la estación de La Sagrera.
Nueva jornada de huelga en el metro en Barcelona, imagen de la estación de La Sagrera.

Barcelona vive este miércoles una huelga del metro y de Renfe en contra de los recortes salariales a la que se suma finalmente la de los taxistas autónomos en rechazo al sistema de turnos, que piden retirar para negociarlo. La lluvia que caía sobre la capital catalana ha complicado la movilidad en la ciudad y, según el Servicio Catalán de Tráfico, se han producido retenciones de hasta 18 kilómetros como el de la en la C-58 desde Terrassa.

El Departamento de Empresa y Ocupación ha fijado unos servicios mínimos del 33% durante toda la jornada laboral, entre las cinco de la mañana y las dos de la madrugada del jueves 1 de noviembre. El autobús funciona con normalidad. Los usuarios han soportado estoicamente la jornada número 16 de irregularidad en el servicio público de transporte del otoño, pero el desgaste se hace evidente. "A todo el mundo le están recortando, estas protestas afectan al ciudadano, no a la empresa", ha explicado Isabel Ayaso, una funcionaria que esperaba el convoy en un andén de plaza de Catalunya. "Los entiendo, pero llevo un mes llegando tarde al trabajo", ha explicado Luis Sánchez, que tiene que usar bus y metro para llegar a su trabajo en Sants.

Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) advirtió este lunes de que estos servicios pueden ser “insuficientes para absorber la demanda normal de un día laborable, vigilia de festivo y principio de puente”. Según los cálculos de la empresa, se pueden registrar 1,3 millones de validaciones en toda la red de metro.

La huelga, que es la cuarta del otoño para metro, busca presionar a TMB para que renuncie a aplicar el Real Decreto 20/2012, que recorta el sueldo a los trabajadores públicos del Estado. Los empleados del metro dicen que la medida les rebaja el equivalente a la paga extraordinaria de Navidad. La empresa manifiesta que no tiene margen de maniobra y que la orden estatal es “de obligado cumplimiento”.