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Música a todo trapo contra los recortes

Trabajadores de servicios públicos organizan un concierto-protesta de 12 horas

El dinero sale de una multa de 100.000 euros a Telemadrid por vulnerar el derecho a huelga

Preparativos del concierto en protesta por los recortes.
Preparativos del concierto en protesta por los recortes.

Ana Curra lo tiene claro: “En momentos así de críticos, uno se tiene que mojar”. Icono del rock español, contestataria, integrante de Parálisis Permanente y una de las protagonistas de la Movida de los 80, se sitúa “del lado de los débiles, porque no se puede estar de otro lado”. Curra, que interpretará temas de su grupo y “lo que surja de la espontaneidad”, enumera estampas de gente “tan desesperada que no puede ni protestar”: desahuciados, trabajadores con sueldos míseros, abuelos que tienen que mantener a sus hijos y a sus nietos… “Gente a la que les están robando la dignidad, a los que les hacen sentirse como la última mierda”.

Ella, que da clases en un conservatorio público, se siente también víctima de los recortes: el curso pasado se quedaron sin 12 profesores, y en este no se ha renovado la plaza de dos docentes jubilados. “Nos están robando derechos que nos pertenecen a todos”. El sábado, en el recinto ferial de Rivas Vaciamadrid, se subirá al escenario con otra veintena de artistas para protestar contra los recortes sociales en un evento bautizado con juego de palabras: Con/cierto Sentido Público. Es gratuito hasta completar el aforo de 5.000 personas. Actúan también La Excepción, Def con Dos, Lichis, Che Sudaka o Locomotora Big Band, entre otros.

El nombre del evento surgió en un bar tras una manifestación de la Plataforma Salvemos Telemadrid, un colectivo en pie de guerra desde 2006 contra el desmantelamiento del ente público regional, que prepara un ERE cuya cifra de despidos aún está en estudio y prevé su posterior privatización. “Con la que está cayendo hemos decidido hacer una fiesta”, explica José Ángel Jiménez, ayudante de producción en Telemadrid y uno de los promotores de la iniciativa. “Es una forma de unir las diferentes protestas, porque muchas redes sociales, mucha historia, pero lo que mejor funciona es el cara a cara”, añade Tirso Nohales, que también trabaja en la televisión pública madrileña. Apoyan plataformas de la marea verde (el movimiento educativo contra recortes en la enseñanza), Soy Pública, Bomberos Quemados, los trabajadores del Canal de Isabel II y sindicatos de diferentes sectores.

Precios populares

En el local de la CGT de los estudios de Paseo del Príncipe (Pozuelo de Alarcón), con una decena más de personas, los dos trabajadores ultiman el jueves por la mañana detalles del espectáculo: chapas con mensajes reivindicativos, billetes de pega para las consumiciones “a precios populares” (cuatro euros el bocadillo, seis el litro de cerveza), llamadas de última hora… De fondo, en uno de los ordenadores, se reproduce un vídeo con distintas manifestaciones interpretando el tema Mil campanas, de Alaska, con letra propia: “¿Dónde está nuestra radio y televisión?/ Fuisteis los culpables, no lo fui yo… “

Valen para un roto y para un descosido. El miércoles, Jiménez se acercó al supermercado para comprar la comida del cátering a los artistas, que actúan gratis. Tomates, pepinos, cuscús, platos, servilletas… “Queremos que se sientan a gusto porque se han enrollado muy bien”, explica Jiménez, sin parar de moverse por el local.

Además de las actuaciones musicales (cada grupo intervendrá alrededor de media hora) participarán caras conocidas como Juan Luis Cano (del dúo cómico Gomaespuma), el actor Juan Diego Botto, Leo Bassi o Moncho Alpuente.

¿Cómo se va a pagar todo esto? Precisamente ese es una de los aspectos que más les gusta del asunto: “La Comunidad de Madrid financia un concierto contra sus recortes”, resume Nohales. El Tribunal Supremo condenó en firme en 2011 a Telemadrid a pagar 100.000 euros por vulneración del derecho a la huelga convocada dos años antes, en mayo de 2009. Los sindicatos plantearon 16 días alternos de paros y se negociaron los servicios mínimos. Pero la dirección decidido presintonizar programas “enlatados”, alteraron los horarios y emitieron publicidad, lo que vació “de contenido el derecho” a huelga, según recoge el auto judicial. Parte de ese dinero es el que ha servido para pagar la carpa, los equipos de sonido o la seguridad. El concierto se emitirá en directo en streaming con la ayuda de integrantes del movimiento 15M y el personal de la cadena pública. Los trabajadores han puesto parte de sus expectativas en el resultado de la fiesta musical: “Queremos movilizar a la sociedad, cambiar las cosas. Este es un buen germen”.

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