Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Quieren criar borregos”

Miles de personas claman contra la reforma educativa y piden la dimisión del ministro Wert

Manifestación de estudiantes en Madrid. ATLAS

Coreando cánticos como "el hijo del obrero, a la universidad”, “nace falta ya una huelga general”, “no nos mires, únete”, “no a la educación franquista. Wert dimisión” y “la escuela pública es un derecho”, miles de alumnos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), Bachillerato y de Formación Profesional en centros públicos de la Comunidad de Madrid han marchado desde la glorieta de Atocha hasta la Puerta del Sol para exigir la derogación de la reforma de la educación y los recortes en este sector.

Casi dos horas han tardado en recorrer el trayecto a Sol entre silbidos, griterío, pancartas e indignación y burlas al ministro de Educación, Juan Ignacio Wert. En las pancartas se podía leer frases como No somos de izquierda ni de derecha, somos los de abajo y vamos a por los de arriba, Los de arte no somos basura, Cuando termine la carrera tengo muchas salidas: por mar… por tierra, por aire…. La policía ha cifrado en 5.000 los manifestantes mientras que los convocantes de la marcha, que se ha celebrado en otras muchas capitales del país, elevan el número a casi 50.000.

Respecto a la huelga, el Sindicato de Estudiantes, convocante de la marcha y de los tres días de huelga estudiantil, considera que la respuesta al segundo día ha sido de un 85%. El Ministerio de Educación ha fijado el impacto en menos del 20%, “inferior al registrado el día de ayer”, basado en los datos de las comunidades.

Las cifras varían según el instituto consultado por EL PAÍS. Entre los centros donde la huelga fue secundada entre el 50 y 85% se encuentran los institutos Santa Engracia, Barrio de Bilbao, Calderón de la Barca y el centro de Formación Profesional El Lago. Entre los que la asistencia a clases ha sido masiva, con ausencias por debajo del 30%, están Joaquín Turina, Clara del Rey, Salvador Dalí, Avenida de los Toreros y Beatriz Galindo. El jefe de estudios de este último ha explicado que no se han notado tantas ausencias ya que el paro ha sido secundado mayoritariamente por los jóvenes de los últimos cursos.

El secretario general del Sindicato de Estudiantes, Tohil Delgado, ha aseverado: “A los que digan que esta es una huelga de los ni ni respondemos que los únicos ni ni son ellos, que ni nos dejan estudiar ni trabaja”. Delgado ha resumido en cuatro sus reivindicaciones: "Que se devuelvan los 4.000 millones de euros recortados, que vuelvan a sus puestos los 50.000 profesores despedidos, que se retire la anunciada contrarreforma y que dimita Wert".

Entre los manifestantes se encontraba Carlos García, de 16 años, alumno del instituto Monserrat y participaba en la manifestación porque está en contra de la reforma. “Si se aprueba, no todos podrán estudiar”, comenta el joven. Su amigo David Cedeño, de 15 años, estudia en el Manuel Azaña de Getafe. “Estoy aquí para defender mi derecho a una educación publica para todos y de calidad”. Para Valeria Pascual, 15 años, es muy importante luchar por la educación, aunque ella cursa en un centro concertado porque les "afecta a todos” y pone de ejemplo a su hermano que estudia Biología en la Complutense.

Otros como Sandra Paz, de 24 años, de una FP de grado superior de Soto del Real, reclaman por la subida de las tasas. “Tuve que dejar la carrera. Llevo dos años en paro. No puedo pagar 1.400 de matrícula. Están convirtiendo la educación en un lujo”, dice la joven. También Nazaret Delgado, de 18 años y estudiante de medicina en la Complutense: “La situación no puede seguir así. Debemos hacer entender a los políticos que la educación y la sanidad no se toca”. Sofía Borreguero, María Culler y Miriam Conde estudian magisterio en la Autónoma y también han acudido a la manifestación para protestar por las subidas de las tasas. “Con los recortes que se han hecho a la educación no hay futuro, magisterio no tiene futuro”, comenta Borreguero.

Son muchos los que como Patricia García, de 24 años, apoyan la huelga porque reivindica la educación pública. “El anteproyecto de ley de educación busca mejorar las estadísticas, no la calidad de la educación. No vela por quien quiere estudiar sino porque el país salga de las malas cifras del informe PISA”, comenta la joven, que estudia pedagogía en la Complutense. Álvaro Tejedor, de 26 años, estudia gestión forestal en Villaviciosa de Odón y considera que las futuras generaciones “lo van a pasar muy mal si siguen así las cosas”.

Pero no todos los participantes eran estudiantes. En la marcha también había empleados públicos, parados, padres y amigos. Como Charo Antón de 40 años, enfermera y madre de cuatro hijos. “Como madre estoy muy preocupada por la educación de mis hijos. Me siento desamparada ante los recortes, no sé que futuro les puede esperar. A dos de mis hijos les cuesta las Matemáticas y necesitan apoyo extraescolar, pero con los recortes es evidente que se van a quedar relegados y eso significa exclusión”, denuncia la mujer. María Luisa Delgado, de 83 años, se sostiene en su marido, Julio Martínez de 80. “Hemos venido a apoyar a los jóvenes porque somos abuelos y sabemos lo difícil que están las cosas. Nosotros en su día también luchamos…para que las futuras generaciones tuvieseis más que nosotros y mejor. No para que vengan ahora a quitaros vuestro sustento: ¡la educación! Quieren criar borregos”.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >