Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los delegados sindicales de Navantia se encierran por la renuncia al dique flotante

Feijóo insiste en que llegarán contratos para el astillero

Obreros de Navantia concentrados ante el astillero.
Obreros de Navantia concentrados ante el astillero. EFE

Prometieron un “otoño caliente” de movilizaciones que han empezado mucho antes de lo previsto. La plantilla de Navantia en la ría de Ferrol se echó ayer a la calle para protestar por la renuncia de la empresa pública a construir el dique flotante que ellos demandaban para potenciar la división de reparaciones como alternativa a la falta de pedidos que pone en jaque a unos 4.000 trabajadores directos y auxiliares.

Casi al mismo tiempo, desde Oleiros (A Coruña), el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, volvió a trasladar a los medios la promesa de nuevos contratos “en las próximas semanas” que no se acaban de concretar. “O hay barco o hay dique. No hay otra posibilidad”, aseguró Feijóo, que aludió a un “compromiso” —que no detalló— con el Gobierno central para ocupar a los astilleros ferrolanos. Navantia parece tener otros planes. Su consejero delegado, Jaime de Rábago, comunicó por carta que descartan el dique por su “escasa rentabilidad” y porque carecen de “fórmulas viables” para financiarlo. La noticia cayó como una bomba en la ría, donde cundía la esperanza de capear la crisis reparando grandes buques. Una treintena de delegados sindicales de Fene y Ferrol iniciaron ayer a mediodía un encierro indefinido en un salón del ayuntamiento ferrolano. No saldrán de allí, aseguran, hasta que Navantia convoque una comisión que siente a la dirección de la compañía con la Xunta y los alcaldes, a la que también convidan al Gobierno central.

“Primero nos dicen que es viable y ahora que no. Son unos sinvergüenzas y se están riendo de nosotros”, manifestó iracundo un portavoz del Comité. Los sindicatos forzaron un encuentro con el alcalde, José Manuel Rey, y los portavoces de los cinco grupos (PP, PSOE, IU, BNG e Independientes por Ferrol), que les mostraron su apoyo sin fisuras y buscarán el respaldo de los todos los municipios de la ría.

Rey Varela se apresuró a marcar distancias con Navantia para decir que trabajará “con todos los medios políticos” a su alcance para garantizar empleo al sector naval, motor insustituible de la economía comarcal. Los socialistas, a través de la diputada ferrolana Beatriz Sestayo, colocan el dique como “prioridad programática” de cara al 21-O. El BNG opina que el PP sólo buscaba “ganar tiempo” e Esquerda Unida pide que se construya con dinero público.

Los trabajadores ya habían salido del astillero el lunes para protestar por la supresión de la extra de diciembre que deja sin paga a 2.100 empleados. El comité opina que repercutirá negativamente sobre el comercio y la hostelería y temen el “efecto contagio”. Es decir, que las auxiliares copien a Navantia y cancelen la paga extraordinaria. Habrá más movilizaciones en las próximas semanas y se irán “endureciendo”, adelantan fuentes sindicales.