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Cierra el centro pionero de atención del alzhéimer en Castellón tras 13 años

Bienestar Social instó el cese al faltar una licencia municipal

Enfermos de alzhéimer del centro La Pienda de Castellón
Enfermos de alzhéimer del centro La Pienda de Castellón

El centro de día La Pineda de atención a personas con alzhéimer de la ciudad de Castellón cierra hoy sus puertas con una veintena de enfermos en tratamiento que serán absorbidos por un centro de respiro “que se queda pequeño” y a la espera de que el centro de día de Vila-real, que también gestionará la Asociación de Familiares de personas con Alzhéimer (AFA), abra sus puertas en unos meses y pueda recibirlas.

El cierre de este centro pionero en la provincia se produce después de que el Consell abriera el centro de dependientes de Gran Vía (con plazas para esta patología) y a raíz de una orden de la Consejería de Bienestar Social en la que instaba al cese ante la falta de la debida licencia municipal. Tras las críticas vertidas por la orden de cierre inminente, el consejero Jorge Cabré, anunció que permitiría su continuidad siempre y cuando consiguiera la licencia. Pero ayer, el presidente de AFA, Emilio Marmaneu, criticó que en este tiempo no ha habido intención de dar una salida por parte de las instituciones. “El Ayuntamiento no nos ha dado ninguna solución para continuar, pero quien nos cierra es la consejería, que es quien nos deja sin la ayuda económica y quien nos avisó de que en septiembre pasaría la inspección”, dijo ayer a las puertas de este centro que lleva 13 años abierto.

Marmaneu apuntó que el próximo martes se reunirá con un representante del Ayuntamiento de Castellón y que en ese encuentro le planteará la posibilidad de instalarse en alguno de los edificios municipales que están vacíos en la actualidad.

La Pineda atendía a más de 40 personas antes del anuncio de cierre. Desde entonces una veintena ha solicitado el traslado al centro Gran Vía, el resto será atendido en un pequeño edificio de la ciudad y, posteriormente, en Vila-real cuando se abra el nuevo centro de día que contará con 50 plazas. “Igual nos toca poner mesas en la calle”, apuntó el presidente de AFA en referencia al reducido espacio del centro de respiro.

El Consell mantiene con esta asociación una deuda de cerca de medio millón de euros por impagos que se remontan a 2010. Un “despropósito” que amenaza con el cierre de la decena de centros que esta organización gestiona en toda la provincia. “Hemos pasado de 84 a 50 trabajadores, reducido a la mitad los gastos de gestión y los trabajadores llevan meses sin cobrar”, dijo. Marmaneu recalcó que la falta de licencia que se les reclama no había sido un problema hasta ahora y que fue el propio Ayuntamiento quien aconsejó esta sede. “Han querido buscar una excusa y la han encontrado, pero el cierre es por la falta de ayudas y por la orden de Bienestar Social”, apuntó.