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El FROB quiere más presencia en Aguas de Valencia para vigilar su gestión

El fondo denunció operaciones entre la empresa y el intervenido Banco de Valencia

Nueva muestra de la tensa relación que mantiene la empresa Aguas de Valencia con el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que administra el Banco de Valencia. El fondo de rescate dependiente del Banco de España ha planteado a la compañía de aguas elevar su presencia en su consejo de administración para “estar en disposición de seguir más de cerca la gestión y, por tanto, la evolución del valor de la empresa”. La frase se incluye en la respuesta que el Ejecutivo de Mariano Rajoy ha ofrecido al diputado de Esquerra Unida en el Congreso, Ricardo Sixto. Y evidencia la escasa confianza que el FROB tiene en los gestores de Aguas de Valencia, a cuyo presidente, Eugenio Calabuig, ha denunciado ante la Audiencia Nacional.

La denuncia del FROB por los posibles delitos de estafa, administración desleal y apropiación indebida incluye como protagonista principal a Domingo Parra, exconsejero delegado del Banco de Valencia. Y también a Aurelio Izquierdo, que presidió brevemente la entidad, fue director general de Bancaja y ocupó un puesto directivo en Bankia. El fondo de rescate bancario acusa a Calabuig, Parra y a familiares de ambos de producir un perjuicio de 137 millones de euros a la entidad, que fue intervenida por su insolvencia en noviembre pasado.

El FROB solo ocupa uno de los 15 asientos del consejo de administración de Aguas de Valencia, pese a que el fondo de rescate considera que Parra, en su etapa como consejero delegado del Banco de Valencia, cedió a Calabuig el control de la compañía sin recibir contraprestaciones a cambio. El ejecutivo argumenta que el FROB ha decidido plantear el aumento de su representación a raíz de las irregularidades denunciadas a la Audiencia Nacional y tras “verificar que el valor de la participación había disminuido considerablemente”.

Oferta insuficiente

Fomento Urbano de Castellón, la empresa de la familia Calabuig Gimeno, contestó en julio a las acusaciones afirmando que respondían a motivos ocultos y que la denuncia estaba “llena de mentiras, falsedades y errores”. El entorno de Aguas de Valencia ha apuntado que la posición del FROB está relacionada con el control de la empresa, y con la larga pugna que sus accionistas mantienen con su rival Aguas de Barcelona, incluida en el grupo francés Suez. También se ha señalado que la compañía valenciana se ofreció a comprar la participación del Banco de Valencia en la empresa, lo que habría contribuido a reducir el millonario agujero que presenta. El Gobierno afirma ahora que dicha oferta fue insuficiente.

El diputado de Izquierda Unida había preguntado al Ejecutivo si el FROB aceptaría una oferta por su parte en Aguas de Valencia que fuera superior a la que en su momento firmó la entidad financiera. El Gobierno responde que no ha recibido ninguna oferta “del consejo de administración del Banco de Valencia”. Para matizar a continuación que, en febrero, Eugenio Calabuig propuso a título personal comprar las acciones del banco, y que esa posibilidad fue rechazada “por considerar el precio ofrecido inferior al valor razonable de la sociedad”.

El Banco y la familia Calabuig son socios en Inversiones Financieras Agval, que es a su vez propietaria del 60,6% de las acciones de Aguas de Valencia.

El Ejecutivo responde a las preguntas del diputado argumentando que el objetivo de los administradores provisionales del FROB consiste en “maximizar” el valor y la rentabilidad de las participaciones industriales del banco. “Ya sea mediante su venta o manteniendo la participación”, indica. Ese es el motivo, agrega, por el que quiere estrechar la vigilancia sobre la compañía de aguas.