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Sin servicios mínimos en los autobuses de Jerez

Las protestas de los trabajadores de los autobuses de Jerez cumplen 11 semanas

Autobús en servicio mínimo llegando a una parada a Jerez. Ampliar foto
Autobús en servicio mínimo llegando a una parada a Jerez.

Aguardar hasta dos horas en una marquesina la llegada del autobús urbano en Jerez es algo que ocurre desde hace 11 semanas. La espera puede ser en vano desde este miércoles, ya que no se respetan los servicios mínimos que fija la ley.

En febrero se inició en la ciudad una nueva huelga de transporte público indefinida (la cuarta en el último año) por el impago de salarios a la plantilla de la concesionaria municipal Urbanos Amarillos. De lunes a viernes debe circular un vehículo por cada una de las 19 líneas que recorren el municipio, pero de las cocheras no sale ni una tercera parte. El incumplimiento de los servicios mínimos es objeto de denuncia desde hace semanas, aunque fue este miércoles cuando se agravó la situación. Según el portavoz del comité, Ángel Morales, de las cocheras solo salieron seis de los 19 coches previstos "porque el resto no está en condiciones de circular".

La renovación de la flota es una antigua promesa en Jerez. Se comprometieron 50 nuevos autobuses, pero la cifra se quedó en seis. Los trabajadores han exigido al gobierno municipal que actúe contra la concesionaria por no reparar los vehículos averiados y el Ayuntamiento advierte a la adjudicataria de una posible sanción, aunque también denuncia que hay autocares con lunas rotas por sabotajes. El pasado verano, Jerez (212.000 habitantes) sufrió paros en el transporte durante dos meses y medio. Esta vez el conflicto ha llegado a las 11 semanas y todo apunta a que va para largo. El delegado municipal de Movilidad, Agustín Muñoz (PP), ha admitido que el Ayuntamiento podrá empezar a hacer "el pago parcial" de este servicio en junio, una vez que la Administración perciba los 328 millones de euros del plan de pago a proveedores y pueda generar cierta liquidez.

El servicio de autobuses ha sufrido un deterioro progresivo. En los últimos 15 años, el número de usuarios ha pasado de más de 14 millones de pasajeros anuales a poco más de tres.

La zona rural tampoco se salva. El servicio está interrumpido desde hace un mes por una deuda municipal de casi 3,5 millones a la empresa Linesur. Como en el Jerez urbano, no se respetan los servicios mínimos por la falta de dinero para comprar gasóleo.

Además, este miércoles se sucedieron las concentraciones de protesta por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) anunciado en el Consistorio para 390 trabajadores. La presencia de policía en las distintas sedes municipales volvió a impedir que una veintena de delegados sindicales paralizasen la actividad en el área de Urbanismo. Gobierno y sindicatos empezarán a negociar mañana viernes.