A codazos por un empleo de verano

El sector turístico prepara la temporada con las plantillas congeladas Por cada oferta en hoteles y restaurantes hay al menos 10 candidatos El paro lleva a personas con alta formación, y no solo estudiantes, a demandar trabajo

Un cartel en el que se reclama personal para la temporada turística, en la terraza de un bar de Salou.
Un cartel en el que se reclama personal para la temporada turística, en la terraza de un bar de Salou.Josep Lluís Sellart

Salen seis plazas de interinos en la policía local de Cambrils y se presentan 213 personas, unas 35 por puesto de trabajo. Salou convoca el proceso de selección para 14 plazas y acuden 656 demandantes de empleo, 47 por puesto El hotel W de Barcelona anuncia que necesita 100 trabajadores más y acuden 5.500 aspirantes. El sector turístico, que empieza a preparar la temporada de Semana Santa y verano, está recibiendo un alud de demandas de empleo por cada puesto de trabajo que ofrece. Y eso que este año, avisan los hoteleros, las empresas tratarán de pasar con el personal que contratan cada año y buscarán a medida que lo vayan necesitando.

La hostelería y la restauración han dejado de ser un nicho de trabajo temporal para estudiantes. Con 775.400 parados, según la última encuesta de población activa, el perfil de demandante de empleo es de lo más variopinto. “Para cualquier oferta de trabajo se presentan 10 personas, y te encuentras con un nivel de formación muy superior al que solías ver”, explica el coordinador general de la Confederación de Hostelería de Cataluña, Domènec Biosca.

Hoy las empresas de restauración exigen “experiencia y mano de obra cualificada”, explica la directora de Cataluña de la empresa de colocación Manpower, Teresa Ballvé. A la vez, los hoteles piden “personal activo” y con una gran “flexibilidad horaria”. “La demanda es excesivamente alta”, sotiene. Si bien la industria turística fue la única que mantuvo sus constantes el año pasado, este año la entrada en recesión de las principales economías europeas ha creado incertidumbre en el sector hotelero, que cada vez puede realizar menos previsiones por las contrataciones a última hora. “A estas horas, nadie sabe cómo va a ser la temporada turística. No es cierto que el sector turístico vaya bien. En algunas zonas sí, pero en muchas otras no es así”, lamenta Biosca.

“Nadie sabe cómo va a ser este verano”, dicen los hoteleros catalanes

Ello explica que los hoteleros y restauradores esperen hasta el último momento también para aumentar su plantilla para la temporada. Quienes esperan hallar un empleo de temporada, pues, estarán con la angustia de saber si lo consiguen o no hasta el último momento. Lo ven así también los sindicatos. Por ejemplo, un portavoz de la Federación de Comercio, Hostelería y Turismo de Comisiones Obreras (CC OO) lamenta que la lista de peticiones de empleo es “más larga” y que los aspirantes deberán esperar hasta el mes de mayo para saber si encuentran o no empleo en verano.

De hecho, el año pasado, uno de los mejores en llegada de turistas, en toda España el sector creó 10.000 puestos de trabajo, según la alianza de empresarios Exceltur. La tasa de crecimiento de empleo de las principales destinaciones son insuficientes para absorber toda esa demanda. En Barcelona fue del 3,9%; en Lloret de Mar, del 1,5%; en Salou, del 5,3%; en Calella, del 5%, y en Sitges, del 3,8%. El empleo también se estancó e incluso retrocedió en algunas destinaciones, como Cambrils y Santa Susanna. Es decir, solo los aspirantes del hotel W ya suponen más de la mitad de todo el empleo que el sector generó el año pasado en España.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete
Exempleados de la construcción buscan trabajo para el mantenimiento de hoteles

A pesar de que la mayoría de los hoteles van a aguantar con sus plantillas hasta mayo, cuando haya pasado la Semana Santa y vean cómo se presenta el verano, hace tiempo que acumulan currículos de aspirantes a lograr un puesto de trabajo. “Los cámpings no abren durante todo el año; sin embargo, desde hace varios años recibimos muchos currículos, y no son del mundo estudiantil: nos solicita trabajo gente a la que le han reducido la jornada o está en paro, y quiere el empleo aunque sea temporal”, explica Berta Cabré, presidenta de la Asociación de Cámpings de Tarragona. La asociación agrupa 55 cámpings de toda la provincia.

El parque temático Port Aventura genera cada temporada turística más de 2.500 empleos directos. Las instalaciones cuentan con un personal fijo y otra plantilla de fijos discontinuos. Sin embargo, esta plantilla también se está “fidelizando” y abarca ya todas las franjas de edad. “Antes teníamos verdaderos problemas para encontrar personal en la hostelería, ahora nos llegan currículos de Zaragoza, León... Están dispuestos a venir a Salou solo para la temporada de verano y quieren trabajar como sea”, explica Ángel Vicente, miembro de la Asociación Hotelera Salou-Cambrils-La Pineda. “Nos llegan solicitudes de muchos perfiles de personas. Por ejemplo, un obrero de la construcción que se ha quedado en paro a los 50 años. Se ofrecen para limpiar la cocina o realizar el mantenimiento del hotel, quieren colocarse como sea”, añade Vicente.

Un hotel de la Costa Brava recibió 800 candidatos para 30 empleos

En el hotel Silken San Jorge, el perfil de los que este año se han presentado para un puesto es muy distinto al de años anteriores. “Antes traíamos a gente de fuera de Cataluña, de zonas más castigadas de España, porque los de aquí no estaban interesados”, explica Carles Anglada, director del establecimiento, situado entre Calonge y Platja d’Aro. Pero el desolador panorama del mercado de trabajo ha motivado que este año se presenten 800 personas para 30 puestos. El hotel no ha tenido que dar un paso para buscar candidatos, aunque sí ha necesitado una buena organización para el proceso de selección. “Convocamos una jornada de puertas abiertas. De los 800 que se presentaron, descartamos a 500 porque no tenían ninguna cualificación para el puesto”, dice Anglada. El siguiente filtro fue una entrevista de entre uno y dos minutos. Aunque los puestos que se ofrecían eran para cocina, recepción, limpieza y restauración, dice Anglada que la mayoría de los candidatos solo tenían formación para mantenimiento. Son los expulsados del sector de la construcción. El problema es que ni uno de los 30 puestos de trabajo era para gente con ese tipo de formación. “Muchos vinieron a probar suerte”, resume el director.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS