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Juicio al exalcalde de Sada por talar sin permiso 360 árboles junto a un humedal

El fiscal pide seis años y nueve meses de cárcel y 13.680 euros de multa

El exregidor de Sada y actual primer teniente de alcalde, Ramón Rodríguez Ares, ayer en la Audiencia de A Coruña.
El exregidor de Sada y actual primer teniente de alcalde, Ramón Rodríguez Ares, ayer en la Audiencia de A Coruña. EFE

Desde el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de A Coruña, el exregidor de Sada y actual primer teniente de alcalde, Ramón Rodríguez Ares, negó ayer la tala sin permiso de 360 árboles en el entorno del humedal de As Brañas. Ante las acusaciones de la fiscalía, que pide para el veterano político, socio de gobierno del PP en esta localidad, una condena de seis años y nueve meses de prisión, su inhabilitación para un empleo o cargo público durante seis años y una multa de 13.680 euros, Rodríguez Ares se defendió alegando que la tala fue menor de lo que le reprochan y que no requería autorización de la Xunta. Si la pidió, dijo ayer, fue sólo “por exceso de celo”.

Pero para el fiscal, el entonces alcalde de Sada, al que acusa de sendos delitos contra el medio ambiente y de prevaricación, ordenó en 2005, sin esperar el permiso solicitado para 77 árboles, la supresión de “un mínimo de 360”. Arrasó más de una hectárea de terreno cuando sólo pidió autorización para cortar 0,05 hectáreas, recordó el ministerio público, y ademas “hizo caso omiso” de la paralización de las obras ordenada por Augas de Galicia, dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, al encargar posteriormente “trabajos de relleno”.

Rodríguez Ares exculpó al otro encausado en este juicio, Emilio Gómez, exedil de Urbanismo y actual concejal de Obras del gobierno bipartito de Sada que encabeza Ernesto Anido (PP). El exalcalde arguyó que la mayoría de los árboles cortados, unos 70 según él, “estaban podridos”. Y defendió que al estar la mayor parte del terreno afectado catalogado como “suelo urbano”, no requería autorización de la Xunta. Incluso defendió que el humedal vecino “no está protegido, ni catalogado”.

Rodríguez Ares aprovechó además su declaración en el primero día de este juicio para arremeter contra los concejales del BNG y su sucesor en el Alcaldía, Abel López, por sus “múltiples denuncias”. “Estaban interesados en que no se hiciera” el colegio proyectado en la zona arrasada de árboles, aseveró el exregidor. Fue la movilización de los ediles nacionalistas la que permitió paralizar las obras en aquella primavera de 2005.