El Consejo de Gobierno de la UPV aprueba los presupuestos
Las cuentas salieron adelante con una amplia mayoría
El Consejo de Gobierno de la Universidad del País Vasco (UPV) aprobó ayer por amplia mayoría —20 votos a favor, seis en contra y cuatro abstenciones— el anteproyecto de presupuestos presentado por equipo rectoral, que asciende a 432,9 millones de euros, unos 12 millones menos que en el ejercicio anterior. Las cuentas serán remitidas ahora al Consejo Social, que las examinará en su reunión del próximo mes de marzo.
De los 12 millones de recortes, la mitad se debe a una caída en las inversiones como consecuencia de la finalización de obras previstas, indicaron desde la universidad pública, por lo que la disminución real es de seis millones. En concreto, las partidas que se han reducido han sido las correspondientes a las primas por jubilación anticipada (tres millones), los complementos retributivos adicionales para el personal docente e investigador (un millón) y la aportación al gasto corriente (dos millones).
Las dos primeras medidas provocaron la celebración el pasado martes de un claustro extraordinario forzado con las firmas de todos los sindicatos representados en este órgano de gobierno —CC OO, UGT, STEE-EILAS, ELA, LAB y CSIF— y de un numeroso grupo de claustrales, entre ellos profesores y alumnos. La falta de quórum impidió finalmente que se votaran los recortes.
El anteproyecto de presupuestos aprobado ayer destina 276 millones a gastos de personal, un 64% del total. Unos cien millones —el 23%— se dedica a gastos corrientes (luz, agua...) y 50 millones —el 11,6%—, a inversiones. El resto se reserva para subvenciones y otros gastos financieros.
A juicio del rector, Iñaki Goirizelaia, la aprobación de las cuentas supone “un paso en la buena dirección en un contexto especialmente difícil”. “Hemos gestionado con rigor, austeridad y transparencia. Parece que se nos ha olvidado, pero hace algunos años nuestra universidad tenía un déficit de 35 millones y un futuro incierto”, recalcó. “Hoy tenemos unas cuentas saneadas y una ejecución presupuestaria ajustada”, consideró.


























































