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Gipuzkoa defiende respetar la decisión de los Chillida sobre el futuro de su museo

La titular foral de Cultura asegura que han negociado con "responsabilidad"

La diputada foral Ikerne Badiola comparece en las Juntas Generales para informar sobre Chillida Leku. Ampliar foto
La diputada foral Ikerne Badiola comparece en las Juntas Generales para informar sobre Chillida Leku.

La diputada guipuzcoana de Cultura, Ikerne Badiola, aseguró ayer que es la familia Chillida quien tiene que decidir cuál será el futuro del museo Chillida-Leku, cerrado desde hace más de un año por su mala situación económica. Durante una intervención en las Juntas Generales a petición del PNV, la titular foral de Cultura recordó que se trata de un “patrimonio privado” y defendió “respetar” la decisión de la familia, en cuyas manos está la decisión definitiva.

Respecto a la última reunión mantenida el pasado 25 de enero, entre la Diputación, Cultura y los representantes de los herederos de Eduardo Chillida, Badiola señaló que no han recibido una respuesta oficial sobre las diferentes propuestas de gestión planteadas por las instituciones para la posible reapertura del museo en junio.

En alusión al comunicado que los Chillida enviaron a los medios de comunicación ese mismo día, horas después de la reunión, dando por zanjadas las negociaciones al considerar que la oferta institucional no responde a las condiciones de compra impuestas por la familia, Badiola insistió en que se han “llevado a cabo las negociaciones con responsabilidad” tanto por parte del Gobierno foral de Bildu como por sus antecesores del PNV en la anterior legislatura.

El portavoz del PP en el debate, José María Murguiondo, planteó la “gravedad” de la situación ante la posibilidad de que la familia se lleve la obra del escultor fuera de Euskadi, “una opción más que probable”, recalcó.

Badiola detalló que, junto a las reuniones públicas mantenidas con el Gobierno y los herederos para dirimir el futuro del museo, la Diputación ha “intentado calmar los ánimos y hacer un trabajo de cocina discreto para limar asperezas” durante varias reuniones privadas con los Chillida.

Entre las opciones de gestión que plantean las instituciones se encuentran cubrir el déficit del museo; la gestión compartida a través de una fundación o un consorcio o bien la gestión pública, integrando, por ejemplo, Chillida-Leku en la red de museos guipuzcoanos.

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