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Una visión fotográfica de China

José Manuel Ramírez recorre el país asiático a través de 28 retratos de sus habitantes. Las imágenes, realizadas en blanco y negro, conjugan con intensidad la antropología, el arte y el periodismo

Una de las fotografías expuestas en la muestra 'China, cara a cara'
Una de las fotografías expuestas en la muestra 'China, cara a cara'

A José Manuel Ramírez le gusta mirar a la gente a los ojos, tanto que a veces su reflejo queda plasmado en la pupila del otro, como ocurre en uno de los retratos que muestra en Sevilla. Así que no es de extrañar que este fotógrafo sevillano haya titulado China, cara a cara la muestra que presenta en la Casa de la Provincia y que podrá verse hasta el próximo 12 de febrero.

Las 28 instantáneas en blanco y negro que presenta son el resultado de un análisis tanto antropológico, disciplina en la que se ha formado, como periodístico y artístico. Primeros planos de caras ajadas que parecen sonreír al espectador y que José Manuel Ramírez (Sevilla, 1963) ha captado por sorpresa.

En muchos de los retratos, según su autor, los protagonistas no se dieron cuenta de que alguien les estaba tomando una fotografía. Los rostros establecen un diálogo con el espectador, que se adentra en unas miradas inquietantes en las que se combinan la curiosidad y la distancia.

"Los 28 retratos de la exposición son el resultado de varios años de trabajo que pasé recorriendo China. La selección que presento en la exposición la he realizado a partir de unas 10.000 fotos. Primero logré escoger unas 120 y de esas ya salió la muestra. Si pones muchas imágenes, al final, aturdes al espectador, que solo retiene unas cuantas fotografías", explica Ramírez, quien lleva dos décadas trabajando como fotógrafo en distintas partes del mundo para agencias como Efe, Europa Press, Staff o IPA Press.

Las instantáneas recorren la geografía china a través de los rostros de varios grupos étnicos como uigures, tibetanos o han. "China ha sido para mí una obsesión desde que era un niño y me quedaba extasiado mirando un viejo atlas de mi abuelo. En mi primer viaje, en 2004, recorrí el país desde Pekín hasta Kashgar. En parte recorrí la ruta que describe Paul Theroux en su libro El gallo de hierro, el nombre del tren que recorría el país", comenta Ramírez, quien ha vivido en Pekín y Shanghai entre 2007 y 2010, años en los que colaboró con EL PAÍS y con el periódico alemán Bild Zeitung.