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La Generalitat acabará con los barracones escolares en 2015

Algunos centros llevan más de 10 años con aulas en módulos prefabricados

Rigau prevé concentrar los alumnos en colegios ya existentes

Barracón escolar del CEIP Maquinista de Barcelona
Barracón escolar del CEIP Maquinista de Barcelona

La Generalitat prepara la guerra contra los barracones en las escuelas, aunque en la mayoría de casos estos se eliminarán encajando a los grupos de alumnos en otros colegios ya existentes. Así lo ha adelantado este mediodía la consejera de Enseñanza, Irene Rigau, tras la firma de un convenio con el Ayuntamiento de Barcelona para erradicar los barracones del CEIP La Mediterrània, centro que ilustra el retraso del Gobierno catalán en relación con la supresión de este tipo de instalaciones. "Es una problemática muy amplia", ha asumido Rigau tras detallar que en Cataluña más de 20.000 alumnos realizan sus clases en unos 1.060 barracones, algunos de ellos instalados hace más de una década. En el caso del CEIP La Mediterrània, los alumnos llevan cuatro años esperando que empiecen las obras para construir el nuevo colegio.

Rigau prevé presentar el nuevo plan durante el primer semestre de 2012 para erradicar los barracones en el curso escolar que comience a finales de 2015. "Las demografías están cambiando, la crisis ha frenado la llegada de inmigrantes y esta reducción permitirá reordenar las prioridades", ha señalado Rigau sobre la posibilidad de erradicar finalmente estas instalaciones. En la mayoría de centros afectados la Generalitat se había comprometido a sustituir los barracones por edificaciones definitivas en menos de dos años, acuerdo que la Generalitat ha incumplido de forma generalizada.

La problemática de los barracones, que Cataluña arrastra desde hace décadas, se disparó entre 2003 y 2008 por el incremento del número de estudiantes, en su mayoría procedentes de hijos de inmigrantes llegados al territorio. El sistema educativo público pasó en ese periodo de los cerca de 500 barracones a los casi 1.060, máximo registrado en el curso anterior. La llegada de alumnado derivado de la inmigración se ha estancado desde 2008 coincidiendo con la irrupción de la crisis económica. En casi cuatro años, sin embargo, el número de barracones dispuestos no ha disminuido, sino que se ha mantenido permanentemente por encima del millar.

La mayoría de barracones se eliminarán encajando alumnos en colegios ya edificados

El edificio del CEIP La Mediterrània, por ejemplo, se derribó en 2007 por motivos de seguridad tras haberse detectado problemas estructurales en el inmueble. Desde entonces las clases se realizan en barracones en el patio de otra escuela, la  Alexandre Galí, ubicada también en el barrio de la Barceloneta. Ello ha desencadenado numerosas protestas de padres y profesores los últimos años que reclamaban a la Generalitat que cumpliera con los compromisos para volver a construir la escuela demolida. Finalmente será el Ayuntamiento el que avanzará 4,6 millones de euros para construir el nuevo edificio. Las obras empezarán a principios de 2012 y prevén terminarse en verano de 2013, por lo que Enseñanza confía en poder dejar atrás los barracones en el curso escolar 2013-2014.

El dinero surge de la partida que otorga el Puerto al Ayuntamiento por utilización de espacios, y que se dedica en parte a la transformación de la Barceloneta. La Generalitat se ha comprometido a devolver el dinero a través del Consorcio de Educación de Barcelona, si bien esta devolución aún no tiene plazos precisos. "No debemos dedicarnos a ser punzantes con la Generalitat", ha señalado el alcalde de Barcelona, el convergente Xavier Trias, en alusión a las dificultades financieras que afronta el Gobierno catalán. Rigau, por su parte, ha advertido que el resto de escuelas públicas que permanecen en barracones deberán esperar al futuro plan que elabora Enseñanza.

Más de 20.000 alumnos catalanes realizan clases en 1.060 barracones

Este plan stará lastrado por la reducción de los presupuestos, que en 2011 ya afectaron alrededor del 30% al capítulo de construcciones de nuevas escuelas. Este curso escolar arrancó con prácticamente el mismo número de barracones que el anterior pese a contar con más de 6.000 elumnos. El freno a este tipo de instalaciones, sin embargo, apenas se debe a la construcción de nuevos equipamientos: unos 220 grupos de alumnos se encajaron en escuelas ya existentes, lo que ha incrementado las ratios de número de alumnos por maestro en aquellas escuelas en las que ha habido una mayor demanda de plazas.