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crítica literaria
Crítica

‘Más allá de los escombros’, Zerocalcare desnuda ante el lector sus imperfecciones

El dibujante italiano Michele Rech plasma los traumas que arrastramos desde la infancia, ocultos y sin verbalizar, para narrar la realidad a través de la liberación de toda su rabia interior

Viñeta interior del cómic 'Más allá de los escombros', de Zerocalcare. Zerocalcare (RESERVOIR BOOKS)

La obra de Zerocalcare se ha convertido en un auténtico fenómeno social en su Italia natal. Todo un millonario éxito de ventas que ha traspasado la viñeta para llegar a tener serie de animación en Netflix, en un camino que en otros autores podría constituir una vía de domesticación y gentrificación del mensaje, pero que el historietista ha aprovechado para crear una obra tan compleja como reivindicativa y honesta.

Desde una concepción autoficcional de la creación, sus obras se articulan en torno a dos grandes ejes: por un lado, el cuaderno de viajes a zonas de conflicto como Turquía, Irak o Siria, y, por otro, el relato personal e íntimo de su vida, en el que reflexiona sobre todos los temas cotidianos con un compromiso político militante y exigente ante la realidad que nos rodea. El espíritu punk de su juventud se encuentra siempre presente en sus obras, pero su relato vital se ha ido forjando desde la introducción de elementos fantásticos que sirven como reflejos metafóricos de la realidad, como la introducción de un armadillo como alter ego, pero también desde la interpelación a la cultura popular como argamasa de la construcción de nuestra identidad.

En esta nueva entrega, el autor repasa esos momentos de maduración y crecimiento, ese paso de la utopía juvenil a la resignación adulta, que le permite reflexionar sobre las relaciones con su familia o sus amigos. Sin filtro alguno, Zerocalcare se confiesa ante el lector a través de la liberación de una rabia interior que tendrá que dialogar con esas ficciones que definen los rasgos de la personalidad individual desde un humor ácido y cortante, a veces pura hipérbole descarnada que deja un poso amargo, pero que transforma la realidad en una ficción más digerible, nunca menos impactante en la lectura. Revisa sin ambages los traumas que arrastramos desde la infancia, ocultos y sin verbalizar, en una búsqueda que le permita comprender quiénes somos hoy, pero también desde una mirada crítica hacia ese concepto tan voluble que puede ser la integridad a uno mismo, jugando con los diferentes periodos vitales y comprobando cómo esa supuesta solidez supone tan solo una frágil edificación que va dejando escombros tras de sí como muestra de los encontronazos con la vida. Sin embargo, la dureza de su mirada encuentra refugio en la necesidad de apoyarse en los demás para poder mantener esos fragmentos en apariencia desechados en su lugar, para conseguir que esa delicada y endeble composición resquebrajada pueda seguir unida.

Resulta imposible leer esta obra y no sentirse reflejado en algún momento, en algún silencio, en algún diálogo

Aceptar la imperfección de ese equilibrio imposible de piezas al que reconocemos con dificultad bajo la etiqueta de “yo” para poder entender y tolerar a los demás. Resulta imposible leer esta obra y no sentirse reflejado en algún momento, en algún silencio, en algún diálogo: Zerocalcare consigue siempre ir mucho más allá del escombro para empatizar y, al tiempo, tender la mano al lector para avanzar juntos en la lectura sin perder nunca su compromiso con la realidad.

Más allá de los escombros

Zerocalcare
Traducción de Irene Oliva Luque
Reservoir Gráfica, 2026
384 páginas. 28,41 euros

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