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La impagable lección que Bimba Bosé nos dio sobre el cáncer

La cantante y modelo encaró la enfermedad con naturalidad y no ocultó sus efectos. "Su ejemplo resulta fundamental", dicen desde la Asociación Española Contra el Cáncer

La impagable lección que Bimba Bosé nos dio sobre el cáncer

En mayo de 2014, Bimba Bosé anunciaba que tenía cáncer de mama y que estaba recibiendo un tratamiento de quimioterapia. Desde ese día, la modelo y cantante no ocultó nunca los efectos de la enfermedad, no dejó de trabajar ni de acudir a actos públicos, ni utilizó sinónimos para maquillar lo que le ocurría cuando se le preguntaba directamente. El triste día que se ha conocido su muerte, las noticias no han hablado de "una larga enfermedad”, sino de “cáncer”. Desgraciadamente Bimba no ha podido superar la enfermedad, pero con su valentía sí ha contribuido a normalizar una realidad cada vez más presente en nuestra sociedad.

"Su ejemplo nos resulta fundamental, porque gracias a personas como ella somos mucho más conscientes de lo que supone el cáncer", señala Ana González, responsable del departamento de Psicooncología de la Asociación Española contra el Cáncer de Madrid. González, que trabaja muy de cerca con enfermos, explica que estos tienden a sentirse identificados con quienes lo hacen público: "Ven que es algo que le puede pasar a cualquiera, que nadie está exento de la enfermedad. Y de esa forma no se siente solos".

Un mensaje que secundan desde la AECC: "Respetamos a quienes no lo dicen, pero agradecemos a quienes hablan claro, normalizan la enfermedad y no utilizan eufemismos. Al hablar, por ejemplo, de ‘una dolorosa enfermedad’ la estigmatizan y hacen que se vea como algo terrible, que lo es, pero esos términos no se utilizan cuando nos referimos a otras enfermedades que también lo son”.

"Desde que anunció la enfermedad Bimba nos ha hecho ver que se había conectado con la vida, con las cosas que le aportaban plenitud como su familia y amigos, y ha seguido activa". (Ana González, responsable del departamento de Psicooncología de AECC Madrid)

La responsable del departamento de Psicooncología explica, además, que quienes lo hacen público suelen transmitir un mensaje positivo: "Desde que anunció la enfermedad Bimba nos ha hecho ver que se había conectado con la vida, con las cosas que le aportaban plenitud como su familia y amigos, y ha seguido activa, con muchas ganas de hacer cosas. Esto es algo en lo que siempre hacemos mucho hincapié a los enfermos: la necesidad de ponerse metas y tener objetivos por los que luchar".

Además de protagonizar distintas campañas de concienciación y visibilización del cáncer de mama en septiembre de 2014, después de haberse sometido a una mastectomía, Bimba posó para la foto de portada de la revista de moda Vein Magazine mostrando la cicatriz de su pecho. Entonces, la modelo y cantante señaló que solo quería posar con el pecho al descubierto como había hecho en muchas otras ocasiones sin tener que dar ninguna explicación más. “Habrá enfermos a los que esto les ayude y otros a los que no les produzca tanto impacto”, explican desde la AECC, “pero desde luego que siempre es bueno que se hable del proceso oncológico al que debes someterte de una forma natural, que no se tenga miedo a exteriorizar lo que ocurre durante el tratamiento”.

Una forma de encarar la enfermedad —que también han hecho suyas otras personas famosas con repercusión pública— que han aplaudido muchas otras mujeres anónimas. Así se expresaba una lectora de EL PAÍS en una carta al director publicada en 2015 con motivo del Día Internacional contra El Cáncer de Mama y titulada Grandes luchadoras: “Como mujer me identifico de lleno con lo trascendente de este día que no conmemora el sufrimiento, sino la fuerza de espíritu de tantas mujeres que han tenido que experimentar traumas tan intensos como la caída del cabello o la extirpación de sus pechos. Bimba Bosé o Luz Casal son algunos ejemplos de aceptación y de superación, ya que jamás dejaron de creer en sí mismas”.

"Hay que permitirse cierto dolor, pero también hay que entender que cada paciente es único, que la enfermedad no siempre avanza igual y que es muy importante tener esperanza".(Ana González,de AECC Madrid)

Gonzalez recuerda que es normal que en un día como hoy otros enfermos se sientan tristes: "Se produce una identificación y hay que permitirse cierto dolor, pero también hay que entender que cada paciente es único, que la enfermedad no siempre avanza igual y que es muy importante tener esperanza. Y fijarnos siempre en su ejemplo: en cómo consiguió conectar con lo que de verdad importaba en la vida".

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