Esto es lo que de verdad mantiene la piel joven

Cinco cuestiones sobre una sustancia clave para reumatólogos, dermatólogos, médicos estéticos… y seres presumidos

En la piel, las articulaciones, los cartílagos y hasta en los ojos (humor vítreo) tenemos ácido hialurónico (AH), una sustancia capaz de retener tal cantidad de agua, que la convierte en una fuente de juventud. Cinco cuestiones básicas sobre la sustancia.

1 ¿Dónde y para qué se utiliza?

Reumatología, dermatología y medicina estética concentran la gran parte de la experiencia con esta sustancia. El interés del AH en reumatología está en que “es una proteína que se encuentra en el líquido sinovial y el cartílago de las articulaciones y, junto con el colágeno, le confieren la capacidad de resistencia y elasticidad”, explica la doctora Montserrat Romera Baurés, portavoz de la Sociedad Española de Reumatología (SER). Durante el envejecimiento cambia la estructura del AH y se puede emplear “para el tratamiento de la artrosis como fármaco modificador de los síntomas”. En dermatología y medicina estética se usa como material de relleno. Según la doctora Natalia Jiménez, del Grupo de Dermatología Pedro Jaén, “su principal indicación es la reposición del volumen en labios y pómulos, que se modifica y disminuye debido al envejecimiento, y además para atenuar la profundidad de arrugas dinámicas en la zona de entrecejo y surco nasogeniano”.

Este ácido también mejora las cicatrices causadas por acné, y “las secuelas faciales, especialmente los surcos nasogenianos”, añade el doctor Cristino Suárez, presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE). Investigadores de la Universidad Johns Hopkins (Maryland, Estados Unidos) están evaluando el efecto de las inyecciones de AH en los labios de personas con parálisis facial.

2 ¿Qué forma de administración es más eficaz?

Los preparados de AH se presentan como suplementos nutricionales, inyecciones o cremas y, según coinciden los expertos, “no son igualmente eficaces”. Pero el acuerdo es unánime sobre la eficacia del AH inyectado. En dermatología, “se debe depositar a nivel de la dermis, la capa profunda de la piel, inmediatamente por debajo de la epidermis, que es la capa más superficial, por ello la vía más eficaz para administrarlo es inyectable”, indica Jiménez. “Las cremas que contienen AH tienen un efecto hidratante, pero no de reposición de volumen”. Cuando el objetivo es realzar y dar volumen a los pómulos, “hay que inyectar el ácido hialurónico justo encima del hueso”, precisa Suárez. Y si el objetivo es mejorar la artrosis, “se utiliza en inyecciones intraarticulares”, apunta Romera.

3 ¿Cuándo se notan los efectos del tratamiento?

En tratamientos estéticos, “el resultado es inmediato”, asegura el presidente de SECPRE, una ventaja que tiene como contrapartida que “el efecto comienza a desaparecer al cabo de un año por término general. Por eso, en la mayoría de los casos hay que volver a inyectar para no perder el efecto”. En reumatología tiene una finalidad médica, ya que reduce el dolor y modifica los síntomas de la artrosis. “Estos mejoran entre la segunda y la quinta semana de la inyección de AH, y el efecto máximo se alcanza al mes o dos meses siguientes del tratamiento; la eficacia perdura entre 4 y 12 meses”, indica la portavoz de la SER.

4 ¿Tiene contraindicaciones?

“Salvo en casos de alergia al AH, algo bastante improbable”, señala Suárez, “la única contraindicación es que haya rellenos de aceite de silicona en la zona en la que sevaya a inyectar, lo que puede producir riesgo de infecciones”.

 5 ¿Quién puede administrarlo?

Según Suarez, en España, los tratamientos con AH inyectado “deben ser aplicados por médicos, según recoge nuestra legislación. Pero, esto no es igual en todos los países; por ejemplo, en EE UU las enfermeras pueden inyectar AH”.

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