CAMBIO CLIMÁTICO

Premio por averiguar que el calentamiento global no es solo CO2

El climatólogo indio Veerabhadran Ramanathan gana el Premio Fronteras del Conocimiento

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Cuando Veerabhadran Ramanathan (Madurai, India, 1944) trabajaba en una fábrica de máquinas de refrigeración controlando que los gases no se escapasen de los aparatos, no imaginaba que años después, y a 13.700 kilómetros de allí, él mismo descubriría que los clorofluorocarbonos (CFCs) que tantos días había intentado mantener bajo control eran potentísimos gases de efecto invernadero y que contribuían al cambio climático. Este descubrimiento le ha valido ganar el Premio Fronteras del Conocimiento de Cambio Climático, otorgado este viernes por la Fundación BBVA y dotado con 400.000 euros.

Hasta 1975, la comunidad científica creía que el dióxido de carbono (CO2) era el único gas con efecto invernadero producto de la acción humana. Tras su hallazgo, se añadieron a la lista otros gases, llamados traza, como el metano y los HFCs, que son responsables del 45% del efecto invernadero.

El climatólogo indio se doctoró en la Universidad de Nueva York y consiguió un puesto en la NASA, donde investigó cómo el ozono atmosférico influye en el clima de la superficie terrestre. Fue así como llegó a descubrir y calcular el efecto de los CFCs.

Ramanathan explica que estos gases traza permanecen en la atmósfera poco tiempo, “en comparación con los siglos que tarda el CO2 en desaparecer”. Por eso, reduciendo sus emisiones se lograría un efecto mucho más rápido del que se logra disminuyendo el CO2. Actuando ya sobre estos gases de vida corta, en 2030 se podría lograr una reducción a la mitad del calentamiento global previsto para los próximos 35 años, según calcula el investigador.

Según el jurado, compuesto por seis reconocidos científicos internacionales, las aportaciones de este científico “son indispensables para evaluar las estrategias propuestas para cumplir el Acuerdo de París”. Durante una intervención telefónica, Ramanathan calificó el pacto parisino como un punto de inflexión en la historia del planeta que “no debe quedar en papel mojado”.

Además de toda su investigación, el científico destaca por su interés en la divulgación. Hace 10 años, después de tres décadas de trabajo, Ramanathan sentía que los avances eran una fuente constante de malas noticias. “Teníamos evidencias científicas, pero nadie hacía nada”, cuenta.

Fue entonces cuando aceptó formar parte de la Academia Pontificia de Ciencias. Una vez allí, pidió al Papa Francisco que incluyera el cambio climático en su discurso. “Hay más de 140 millones de personas que aún no están convencidas de luchar contra el calentamiento global”, subraya el investigador. “Se ha convertido en una cuestión moral y ética”.

Durante el anuncio del premio, hizo hincapié en que los científicos y los políticos no tienen la misma influencia moral que los líderes religiosos y que, por eso, “hay que intentar aprovechar la cercanía de la religión para concienciar contra el cambio climático al máximo número de personas posible”.

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