España usó 62.000 veces a animales en experimentos con “dolor severo”

El primer informe detallado realizado por el Gobierno constata un descenso en los ejemplares utilizados por una normativa más estricta y la falta de presupuesto para ciencia

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Una científica coge un ratón empleado en una investigación sobre la malaria.

Los científicos españoles sometieron 62.000 veces a animales de experimentación a procedimientos con "dolor, sufrimiento o angustia severos” en 2014, según el primer informe detallado que se realiza en España. El documento, enviado por el Ministerio de Agricultura a algunas organizaciones científicas, presenta datos pormenorizados por primera vez por imposición de una nueva directiva europea.

El informe señala que investigadores y profesores utilizaron el año pasado 794.275 animales por primera vez y reutilizaron animales 14.552 veces, hasta un total de 808.827 usos. Los datos constatan la bajada en el número de ejemplares empleados, aunque el informe de 2014 contabiliza por primera vez “usos”, en lugar de animales. En 2013, los científicos y profesores españoles utilizaron 920.000 animales. En 2009, fueron 1,4 millones.

“Debería verse una reducción en el uso de animales año tras año, debido a la aplicación de las 3 R”, explica el veterinario Antonio Martínez, presidente de la Sociedad Española para las Ciencias del Animal de Laboratorio (Secal). Las 3 R corresponden a: reemplazar por cultivos celulares o simulaciones informáticas el uso de animales cuando sea posible, reducir el número de animales empleados a los estrictamente necesarios y refinar los métodos empleados para mejorar el bienestar animal.

En 2009 los científicos españoles utilizaron 1,4 millones de animales, frente a los 800.000 usos de 2014

La Secal es una de las 191 instituciones que han firmado un manifiesto, promovido por la Asociación Europea para la Investigación Animal, en apoyo de la nueva directiva europea 2010/63/UE, dedicada a la protección de los animales utilizados con fines científicos. La declaración, que defiende “el uso responsable” de animales en la investigación médica y veterinaria, está firmada por las principales organizaciones españolas, como la Confederación de Sociedades Científicas de España; y europeas, como el Imperial College de Londres.

El informe español de 2014 muestra que la mayor parte de usos de animales corresponde a ratones (457.000), peces (190.000), ratas (61.000), aves de corral (35.000) y conejos (24.000). Los usos de animales más polémicos son residuales: perros (765), gatos (52) caballos y burros (38).

El documento ofrece mayor detalle de los primates usados por primera vez, 416, en su gran mayoría macacos cangrejeros y en menor medida babuinos y macacos rhesus. El 52% de los primates empleados en España nacieron en Asia, el 39% en África y el resto en Europa. Todos nacieron en cautividad.

La mayor parte de los más de 800.000 usos de animales se motivó por investigaciones sobre el cáncer y los sistemas gastrointestinal, nervioso y cardiovascular. En la UE está prohibida desde 2013 la venta de cosméticos probados en animales.

Casi 100.000 animales fueron sometidos a un procedimiento con anestesia general tras el que no recobraron la consciencia

En cuanto al nivel de dolor, estrés o angustia ocasionados a los animales, el informe registra 62.000 procedimientos severos, 221.000 moderados y 426.000 leves. Otros 99.000 animales fueron sometidos a un procedimiento con anestesia general tras el que no recobraron la consciencia. Los científicos también emplearon 31.000 veces animales modificados genéticamente para expresar una patología asociada a dolores, estrés o angustia.

“Es muy difícil hacer una lectura de estas nuevas estadísticas, ya que es un sistema nuevo de recopilación que la gente puede todavía no manejar bien. Creo que se tienen que coger con pinzas por ser la primera vez que se hacen así. En cualquier caso, no me sorprende una disminución porque la crisis y la falta de fondos para investigar se sigue notando en muchos animalarios”, opina el veterinario Javier Guillén, director para Europa y América Latina de la Asociación Internacional para la Evaluación y Acreditación del Cuidado de Animales de Laboratorio, una organización privada sin ánimo de lucro que promueve “el trato humanitario de los animales”.

En junio, la Comisión Europea rechazó por "prematura" la iniciativa ciudadana Stop Vivisection, respaldada por 1,17 millones de firmas, que pedía el fin de la experimentación científica con animales. “Prácticamente todos los protocolos actuales para la prevención, curación y control de las enfermedades, de los antibióticos a las transfusiones de sangre, de la diálisis al trasplante de órganos, de las vacunas a la quimioterapia, de las operaciones quirúrgicas de corazón a la sustitución de huesos y articulaciones en cirugía ortopédica, se basan en el conocimiento obtenido mediante investigaciones realizadas en animales de laboratorio”, recordó en febrero la Confederación de Sociedades Científicas de España.

"El desarrollo de métodos alternativos al uso de animales de experimentación, como la utilización de líneas celulares humanas y modelos informáticos, sigue progresando y los científicos deben continuar impulsándolos", señalaba el reciente manifiesto firmado por 191 organizaciones científicas europeas. "Sin embargo, los métodos alternativos no son suficientes de momento para sustituir por completo el empleo de animales. Para muchas enfermedades, como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, que afectan a múltiples órganos, debemos entender cómo interactúa todo el organismo, lo que significa que la investigación con animales enteros sigue siendo esencial", remachaba.

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