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Pasos para recuperar el brillo dental y su esmalte blanco

Tras la pregunta de por qué se amarillean los dientes, muchos lectores quieren saber más. Ahora la duda es cómo conseguir un blanqueado perfecto. Iván Malagón, nuestro experto, responde

Para mantener el máximo de tiempo el color original de nuestros dientes -los dientes no son del todo blancos y la tonalidad viene marcada por la genética-, efectivamente, es importante evitar el tabaco y todo aquello que pueda erosionar o teñir nuestro esmalte (café, vino tinto, bebidas carbonatadas...), y ser escrupulosos con nuestra higiene bucal: cepillar los dientes, no solo tres veces al día, sino después de cada comida.

Es muy frecuente que no nos cepillemos después del café de media mañana; y, en las tres horas que pasan hasta la comida, la coloración del café va impregnando nuestros dientes. Una higiene oral completa incluye usar por lo menos una vez al día hilo dental, y usarlo correctamente. Se debe hacer entre todos los dientes hasta la base de la encía y antes del cepillado, para poder sacar los restos que después arrastraremos con el cepillo. Si su especialista lo considera, un colutorio con flúor –líquido con flúor para enjuague– ayudará a fortalecer el esmalte dental.

Aun así, los dientes amarillean por otros factores que no podemos evitar, como el paso del tiempo.

Para restaurar su color original, cuenta con tratamientos profesionales, siempre a cargo de un especialista en odontología para asegurar que el esmalte no sufre. Tiene varias opciones, pero el sistema de blanqueamiento dental más innovador, eficaz y seguro es el blanqueamiento dental luz LED. Con esta tecnología podemos aclarar hasta diez tonos el color de los dientes en una hora, sin que el esmalte sufra. Debe saber que después de un tratamiento de blanqueamiento dental, el esmalte queda más poroso y puede sentir sensibilidad durante un tiempo. Precisamente por la porosidad deberá seguir también una dieta "blanca", para evitar teñir de nuevo sus dientes.

Opciones como el bicarbonato de sodio son peligrosas porque pueden erosionar el esmalte de forma irreversible. Los tratamientos a base de pasta dental y colutorios blanqueantes son menos efectivos, porque la concentración de los componentes es más baja que la que usamos en consulta. Por otro lado, yo no recomiendo el uso descontrolado de estos kits porque el tratamiento para devolver a sus dientes su color natural debe supervisarlo un especialista que conozca las causas del cambio de tono.

Pero, sobre todo, recuerden: el color de sus dientes debe ser natural. Los dientes 100 % blancos no existen.

* Iván Malagón es odontólogo y especialista en ortodoncia

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