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Reportaje:

'2666', número mágico en EE UU

Los críticos eligen la obra de Bolaño como mejor novela del año pasado

La conquista estadounidense de 2666, el libro póstumo del chileno afincado en España Roberto Bolaño, editado en Estados Unidos hace apenas cuatro meses, fue coronada el jueves con el premio a la mejor novela de ficción de 2008 por el Círculo Nacional de Críticos Literarios de Estados Unidos.

La decisión de esta prestigiosa organización, formada por unos 900 especialistas literarios de las mejores publicaciones, no sólo es la confirmación del intenso fenómeno de la bolañomanía, iniciado en 2007 con la publicación y éxito comercial de Los detectives salvajes en Estados Unidos. El premio a 2666 es también particularmente simbólico para la literatura hispanoamericana puesto que desde que, hace una década se abrió a la traducción, nunca había conseguido una obra escrita en español el premio a la mejor novela de ficción. Jorge Luis Borges se había alzado con el premio de ensayo en 1999 por una recopilación de ensayos y Mario Vargas Llosa en 1997 por el compendio periodístico Contra viento y marea. Pero la ficción había sido terreno monopolizado por los escritores de lengua inglesa, desde John Updike a E. L Doctorow, con contadas excepciones como el premio al alemán W. G. Sebald por su novela Austerlitz en 2001.

La ficción está monopolizada en los premios por los autores anglosajones

Parece claro que algo está cambiando entre los lectores y los especialistas de Estados Unidos, un país que el año pasado también reconoció a Junot Díaz con el mismo galardón que ahora se ha llevado Bolaño (Santiago de Chile, 1953-Barcelona, 2003) y además, con un premio Pulitzer por su libro La maravillosa vida breve de Oscar Wao. Aunque Díaz escribe en inglés, es un autor de origen dominicano. Nunca los estadounidenses de origen hispano como los autores que escriben en español habían recibido tanta atención en Estados Unidos, como en los pasados dos años. Es muy posible que el fenómeno Bolaño haya contribuido al reconocimiento de un tipo de literatura que en Estados Unidos entra con cuentagotas, puesto que sólo un 3% de los libros que se publican son traducciones y entre ellos, sólo una ínfima parte procede de autores hispanos.

Para Jonathan Galassi, editor jefe de la editorial Farrar Straus & Giroux, que ha publicado los últimos dos libros de Bolaño en Estados Unidos, la obra de este autor "ha sido acogida con entusiasmo" en su país "porque es considerada la de una nueva voz internacional imprescindible". Y lo cierto es que las críticas de 2666 no podrían haber sido mejores y tampoco las ventas han ido mal, ya que el libro ha ocupado durante semanas los primeros puestos de la lista de The New York Times. Según declaró tras anunciarse el premio Marcela Valdés, miembro del Círculo Nacional de Críticos Literarios estadounidenses, 2666 es una novela que muestra "una visión sexy y apocalíptica de la historia y puede situarse junto a Moby Dick (Herman Melville) y Meridiano de sangre (Cormac McCarthy) en su examen mordaz y caleidoscópico del mal". Con su éxito estadounidense, Bolaño se consagra, sin duda, como el autor más celebrado de la literatura hispanoamericana, aunque lamentablemente su prematura muerte a los 50 años le haya impedido descubrirlo.

Entre los premios que entregó el jueves el Círculo Nacional de Críticos en Nueva York destaca también la decisión de compartirlo entre dos autores en la categoría de poesía, algo que nunca había ocurrido en la historia de estos galardones, que carecen de dotación económica pero figuran entre los más respetados del gremio. Uno de ellos fue para el estadounidense de origen mexicano Juan Felipe Herrera por Half of the world in light y otro para el norteamericano August Kleinzahler por Sleeping it off in Rapid City.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de marzo de 2009