Sherko Fatah fabula sobre el contrabando en Oriente Próximo

Cuando el novelista Sherko Fatah conoció en Berlín a un contrabandista con las manos mutiladas supo que había conocido al protagonista de su primera novela, Tierra de frontera (Siruela), premio Aspekte al mejor debú literario en lengua alemana en 2001. "Me fascinan los lugares donde las fronteras son invisibes, donde los puestos fronterizos están en las mentes", cuenta Fatah. Como les ocurrió a otros comerciantes ilegales que actúan en los límites del triángulo formado por Irán, Irak y Turquía, el comerciante quedó sin manos al estallarle una mina de la primera guerra del Golfo. El relato de Fatah recoge y entremezcla pequeñas historias, como ésta, relacionadas con la guerra.
Independencia
"No he querido tocar el tema de la independencia del Kurdistán, que es demasiado político y no tiene cabida en la ficción", aclaró en Madrid Fatah. De padre kurdo-iraquí y madre alemana, nació en el lado oriental del Berlín dividido en 1964. "Visité Irak a mediados de los noventa y me hablaron de esta actividad. Pensé en escribir un relato, pero investigué y me di cuenta que tenía que escribir una novela", señaló. El autor escribe desde una distancia premeditada: "No me interesaba la cercanía con el lector, no quería hacer entretenimiento, sino reflejar el dolor, la soledad y el miedo de esa sociedad".
"Antes, el contrabando era solitario, como cuento en mi novela. Ahora han surgido bandas mafiosas, se ha industrializado. Después de la primera guerra del Golfo se empezó a trapichear con mercancías (whisky, tabaco y ordenadores) por las sanciones de la ONU. Ahora, una vez levantadas, cambiará y será de petróleo para Turquía", auguró. "En Alemania viven millones de turcos. No puedo entender cómo nadie ha escrito antes allí sobre lo que sucede en Oriente Medio. Sólo conozco un par de escritores turcos y escriben sobre temas alemanes", se lamentó Fatah, que ha terminado un libro de relatos sobre un antiguo legionario.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma

Archivado En
Últimas noticias
El Madrid remonta 14 puntos para brindarle una victoria a Sergio Llull en su partido 1.200 con la camiseta blanca
Margarita Maza Parada, la mujer liberal y consejera política que impulsó el triunfo de la República
La Marina repatria a México los cuerpos de las víctimas del accidente aéreo en Texas
Detenido en Morelia un presunto implicado en el asesinato del líder de las autodefensas Hipólito Mora
Lo más visto
- Trump avisa de que está preparado para atacar Irán si sigue la represión de las protestas y Teherán amenaza con “caos en toda la región”
- Ayuso bendice un campus universitario de los ‘kikos’ y del Comité Olímpico Español rechazado en cuatro ciudades españolas
- Sergio Ramos lidera a un grupo de inversores para comprar el Sevilla
- Cuerpo anuncia que en enero se aprobará la norma que limita los intereses del crédito al consumo
- Así fue la conversación de Feijóo y Mazón el día de la dana: “Se está jodiendo cada minuto”




























































