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'Mujeres al borde de un ataque de nervios', de Almodóvar, premio Goya a la mejor película

'Remando al viento', de Gonzalo Suárez, obtuvo el mayor número de galardones

Pedro Almodóvar, por tercer año el gran ausente en la entrega de los Premios Goya del cine español, recibió el galardón a la mejor película, además de otros cuatro de los 16 a los que optaba, por Mujeres al borde de un ataque de nervios. La película más premiada fue Remando al viento, de Gonzalo Suárez, que recibió seis de los 13 premios a los que era candidata, entre los que se cuenta el de mejor director. La ceremonia, celebrada en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid, fue más brillante, por menos ostentosa, que en años anteriores. Antonio Giménez Rico, presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, creadora de los Goya, criticó duramente el borrador de lo que será la nueva ley del cine.

La película derrotada de la noche fue la superproducción, española El dorado, de Carlos Saura, que, con nueve designaciones, no obtuvo ningún premio. Fernando Rey, por Diario de invierno, de Francisco Regueiro, y Carmen Maura, por Mujeres..., consiguieron los premios a la mejor interpretación masculina y femenina.La ceremonia comenzó, con tres cuartos de hora de retraso sobre el horario previsto -las nueve de la noche- y fue presentada por los actores Antonio Resines y Verónica Forqué, quienes tras una breve intervención cedieron la palabra al cineasta Giménez Rico, presidente de la Academia desde hace tres meses. A pesar de que insistió en varias ocasiones en que no era su intención "aguar la fiesta", cortó con su tono crítico el ambiente festivo. "Antes del decreto [en referencia al borrador la futura ley de cine, presentado hace días a los profesionales por el ministro de Cultura, Jorge Semprún] quizá no se hacía industria, pero sí películas. Me temo que a partir de ahora no podamos producir industria ni películas. Vamos a oír pero vamos a ser oídos, y les guste o no, somos nosotros quienes hacemos cine".

Administrados

"No sé si los administradores tienen que administrar según el dictado de los administrados", añadió, "pero, desde luego, no tienen que administrar de espaldas ni en contra de ellos. Los administrados somos nosotros". El cineasta se despidió diciendo: "La profesión no está para jolgorios, pero vamos a descansar durante unas horas, y, mañana, volveremos a luchar para que este oficio no desaparezca".

Tras estas palabras recibió una ovación aún más cerrada que la que recibió la ex-directora general de Cinematografía, y de Radiotelevisión Española, Pilar Miró, para entregar el premio a la mejor dirección. Con humor, Miró se dirigió la público diciendo: "Según algunos listos, yo tendría que salir a entregar el premio al mejor vestuario, pero no es así". Eusebio Poncela, su compañero de entrega, la recibió con un caluroso "Bienvenida a casa".

Las intervenciones de Antonio Resines y Verónica Forqué fueron dando paso a los numerosos artista que entregaron los galardones. Éstos, junto con los premiados, esperaron hasta el final de la ceremonia en la parte trasera del escenario, en un improvisado bar desde el que seguían por monitores el desarrollo del acto. Al final, la imagen era un verdadero cocktail de famosos del cine español, entre ellos Rossi de Palma, Juan Echanova, Antonio Banderas, Silvia Marsó, Ana Torrent, José Sacristán, Lidia Bosch, Maribel Verdú, Esperanza Roy, Fernando Guillén, Pedro Ruiz, Rocío Dúrcal, Miguel Molina, Héctor Alterio, Eusebio Poncela, Aurora Redondo, Pilar Miró, Maru Valdivieso o Fernando Méndez-Leite.

El único galardón que se conocía con antelación era el Premio de Honor 1989, concedido a Imperio Argentina, quien lo recogió personalmente.

Al margen de alguna pérdida de ritmo, y pequeños errores, el único fallo de la noche se produjo cuando Miguel Molina y Rocío Dúrcal, al cantar a Carmelo Bernaola como responsable de la música de Pasodoble, de García Sánchez, dijeron, por error, que recogía el premio Emiliano Piedra, cuando ya la hija de Bernaola se encontraba sobre el escenario. Piedra, al oír su nombre, también subió en medio de una divertida confusión.

Ausencia tradicional

La ausencia de Pedro Almodóvar es ya tradicional. En la primera edición no asistió ya que su film La ley del deseo no obtuvo ninguna candidatura, a pesar de su éxito internacional. El año pasado tampoco asistió, a pesar de haber sido invitado a entregar algún galardón. Este año su ausencia se debió a que se encuentra en Los Ángeles, en las actividades previas a la entrega de los premios Oscar de Hollywood, que se fallarán la semana que viene, y a los que su película Mujeres al borde de un ataque de nervios es candidata en el apartado de mejor película extranjera. Anoche, recogió los premios a la mejor dirección y guión original su hermano Tinín Almodóvar.

Entre los filmes candidatos al premio a la mejor película se encontraban, aparte de la de Almodóvar, Diario de invierno, de Francisco Regueiro, Espérame en el cielo, de Antonio Mercero, Remando al viento, y El túnel, de Antonio Drove. En la mejor dirección competían Ricardo Franco, Francisco Regueiro, Antonio Mercero, Pedro Almodóvar y Gonzalo Suárez. Las actrices Ana Belén, Ángela Molina, María Fernanda D'Ocon, Victoria Abril y Carmen Maura, y los actores Alfredo Landa, A. Ferranáis José Soriano, Imanol Arias y Fernando Rey, se disputaron los premios de interpretación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de marzo de 1989