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‘Los Bridgerton’, entre gildas en un bar de Madrid: “Dicen que no somos precisos históricamente. Shakespeare tampoco lo era”

Luke Thompson, Yerin Ha y Hannah Dodd, tres de los actores de la popular serie de Netflix, visitan España: “Aquí está ambientada ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’, tenía ganas de venir”

Luke Thompson, Yerin Ha y Hannah Dodd posan este lunes en el bar La Dolores de Madrid.Sharon López/ Netflix

Pocas personas reconocen a Luke Thompson, Yerin Ha y Hannah Dodd mientras se hacen fotos este lunes por la mañana en la puerta de un típico bar madrileño, a pocos metros del Museo del Prado. Los protagonistas de Los Bridgerton posan mientras algún viandante se para al ver la comitiva que les acompaña. Dos mujeres miran extrañadas hasta que una se lleva la mano a la boca sorprendida y saca el móvil. Los ha reconocido. Son Benedict Bridgerton, Sophie Baek y Francesca Bridgerton. Ya dentro del bar, hablan sobre sus primeras horas en Madrid. “Es precioso, aunque solo lo he visto desde el coche”, dice Luke Thompson (Southampton, Reino Unido, 37 años). Yerin Ha (Sídney, 28 años) lleva desde el sábado en la capital de España y ya ha podido probar la paella, la sangría y visitar el Prado. “En Madrid está ambientada Mujeres al borde de un ataque de nervios, tenía ganas de venir, pero tendré que volver porque cuando estamos en estos tours de prensa, no tenemos tiempo. Y cuando lo tenemos, ya está todo cerrado”, se lamenta Ha.

Su “interminable tour promocional”, en palabras de Yerin Ha, se debe a la cuarta temporada de Los Bridgerton. La serie, uno de los mayores éxitos de Netflix, continúa con cuatro episodios más el 26 de febrero que completarán esta entrega. Cada temporada se centra en la historia de amor de un hermano Bridgerton diferente, familia de la alta sociedad en la era de la Regencia, y esta ocasión ha sido el turno del segundo hijo varón, un hombre bohemio, bisexual y con alergia al compromiso y a sentar la cabeza hasta que conoce a una misteriosa dama plateada en un baile de máscaras y, después, a una doncella con la que se obsesionará, sin saber que se trata de la misma mujer. “A Benedict nunca le ha preocupado el sexo, no le ha dado muchas vueltas, pero lo difícil para él es estar con una persona y darle todo, enamorarse. La forma en la que funciona el sexo en esta temporada es diferente porque se trata de intimidad por encima del sexo”, reflexiona Luke Thompson sentado en un banco de madera del bar después de que los actores se hayan hecho más fotos en una barra llena de boquerones en vinagre y gildas.

A diferencia de sus compañeras de mesa, él lleva en la serie desde sus comienzos. “Todo el mundo sabe ahora lo que es Los Bridgerton, pero cuando empezamos era difícil imaginárselo. Cuando hice el casting era como, ¿qué es esto, es un drama de época pero muy autoconsciente y un poco moderno también? Ahora lo piensas y tiene todo el sentido, pero entonces pensé, ¿cómo va a funcionar esto? Pero los que lo hicieron estaban muy seguros de lo que hacían”, reflexiona.

Hannah Dodd (Colchester, Reino Unido, 30 años) se incorporó a la serie en la tercera temporada para reemplazar a la actriz que interpretaba a Francesca Bridgerton, que dejó la serie por incompatibilidad de agenda. “En la anterior temporada me sentía muy intimidada. Respetaba mucho lo que se había hecho y quería entrar rápido en la dinámica de la serie. Pero como en cada temporada entran personajes nuevos, ahora he estado en el otro lado, y recibir gente es una gozada”, dice. Una de esas incorporaciones de la cuarta temporada fue la de Ha: “Sí que sentí mucha presión, pero yo funciono muy bien bajo presión y trato de usarlo en mi beneficio”.

Del proceso para unirse a Los Bridgerton, Yerin Ha recuerda especialmente lo complicada que fue la prueba de química con Luke Thompson a través de Zoom. “Eran las 11 de la noche en Australia, yo estaba agotada tras todo el día esperando. Y vale, él ya tenía su trabajo, pero yo estaba luchando por mi vida prácticamente. Sabía que habían estado viendo a otras actrices y solo pensé en hacerlo lo mejor posible, pero es complicado probar la química a distancia”. Luke Thompson concuerda: “Creo que en esas pruebas no se trata de ser perfectos, sino de encontrar la conexión a pesar de los obstáculos”.

Yerin Ha reconoce convivir con un permanente síndrome del impostor, algo en lo que se siente identificada con su personaje, hija ilegítima de un conde que ha terminado trabajando como criada en su propio hogar, cual Cenicienta de la Regencia. “Tener eso incorporado me hace trabajar más duro”, reflexiona. “Creo que me viene de ser muy perfeccionista, quizá por el hecho de ser una actriz asiática en Australia. Te dicen que no perteneces a determinados lugares, y tienes que reivindicar esos espacios para ti”. Por ese motivo, dice, le cuesta estar en la primera línea, como está ahora con Los Bridgerton. “Procuro recordarme a mí misma que me han elegido por un motivo”, añade.

Los barriles de cerveza y los taburetes de madera del bar en el que atienden a EL PAÍS son un entorno muy diferente de los fastuosos salones de baile donde pasan media vida sus personajes. “En esa época, el baile era algo social, una forma de que la gente se conociera. Son como citas rápidas”, dice Thompson. Esas coreografías son para los actores mucho más sencillas que las que preparan para las abundantes escenas de sexo. “Tenemos un coordinador de intimidad buenísimo que te hace un mapa de lo que hay en el guion y con qué estás cómodo. No es sexo porque sí, sino porque tiene un sentido para que la historia y el personaje avancen”, dice Hannah Dodd. “Es una forma de tratar estas escenas muy adulta, por fin, porque durante años se vivían de una forma muy infantil, incluso insensible”, añade su hermano en la ficción.

Bridgerton y Shakespeare

Luke Thompson, formado en el teatro y que durante más de una década ha interpretado obras de Shakespeare, ha comparado en algunas ocasiones Los Bridgerton con las historias del bardo. “Cuando digo eso es porque me irrita cuando aparece la policía de la autenticidad y dicen que esto no es preciso históricamente. Por supuesto que no. Shakespeare escribe Sueño de una noche de verano ambientada en la Antigua Grecia y hablan como los ingleses de entonces. A él no le importaba la autenticidad en ese sentido. Le interesaba hablar del alma humana, el resto es solo atrezzo. En la serie usamos atrezzo de la Regencia para hablar del alma humana y cómo nos enamoramos. Incluso todo eso de los disfraces y las máscaras es muy shakesperiano, poner una barrera delante de ti que tienes que levantar para ser libre”, defiende. Y apunta a Orlando, de Como gustéis, como el personaje de Shakespeare que más se parece a Benedict Bridgerton. Tras la respuesta de Thompson, sus compañeras de mesa aplauden: “¡Pero qué listo eres, qué bien has hablado!“. ”Es lo único de lo que sé algo", dice con modestia Thompson.

Empecé a ser actriz porque no quería ser yo misma, y ahora tengo que venderme a mí misma. Es divertido, pero agotador
Yerin Ha

Los Bridgerton mueve a millones de fans, algunos de ellos heredados de las novelas de Julia Quinn en las que se basa, pero otros llegados directamente a la producción de Netflix para los que Anthony Bridgerton tiene el rostro de Jonathan Bailey, Penelope el de Nicola Coughlan y Eloise el de Claudia Jessie. ¿Puede ser agobiante la relación con los fans? “No para mí”, dice Luke Thompson. “Yo no he tenido muchas interacciones con fans”, reconoce Yerin Ha. “Siento que lo que en ese momento ven es la serie, no te están viendo a ti”, vuelve a tomar la palabra el actor. “Es un cambio estar con tu vida y que llegue alguien y tengas que pasar al modo Bridgerton, pero la gente es agradable”. “A mí aún me parece raro que alguien se me acerque, me quedo pensando, ¿pero de qué me conoces? Pero estoy segura de que me terminaré acostumbrando”, añade Hannah Dodd.

Cambio de relación con las redes sociales

La popularidad y tener muchos más ojos en ellos ha cambiado la forma en la que las dos actrices se relacionan con las redes sociales. “Hemos tomado cierta distancia. Es una gran herramienta de conexión, pero también de desconexión, para información y desinformación. Desde que estoy en la serie me relaciono diferente con las redes”, dice Dodd. En el caso de Luke Thompson, no está presente en las redes. “Hay gente muy bien equipada para lidiar con eso y lo gestiona muy bien, y yo sé que no lo haría. Ya pierdo bastante tiempo como para eso. Soy una persona reservada y me gusta guardarme cosas para mí”, explica. “Yo creo que ha cambiado la atención de las redes, especialmente tras la pandemia. Se ha convertido en una herramienta muy orientada a la parte corporativa, venderse a uno mismo en lugar de compartir lo que has desayunado. Ha evolucionado en su intención, y hay que saber para qué lo quieres y si te funciona”, añade Yerin Ha.

Tras casi tres cuartos de hora, la charla llega a su fin. Solo es la primera de unas jornadas maratonianas en Madrid para los tres intérpretes que incluirán sesiones de fotos, alfombra roja, decenas de entrevistas e incluso un baile de máscaras. Preguntados por estas jornadas de promoción, Yerin Ha toma la palabra. “Ahora, de la prensa y el marketing depende mucho el resultado de una serie o una película. En los años cincuenta, hacías la película y ya está, pero ahora tienes que venderte a ti misma. Yo empecé a actuar porque no quería ser yo misma, y la parte de marketing tienes que exponerte a ti misma... Es divertido, pero es agotador, aunque también muy gratificante. Pero también tengo que proteger mi tiempo y mi energía, y tiene gracia porque me metí a actriz para no tener que hacerlo”.

“Absolutamente”, apostilla Thompson. “Se requiere gimnasia mental para eso de hablar y hablar y hablar de ti mismo, de la serie... En parte está genial porque comunicas la serie, pero creo que la gente tiene la idea de que a los actores nos encanta hablar sobre nosotros o sobre la serie, y no. Precisamente me dediqué a esto para comunicar sin ser yo mismo, siendo un personaje. Además, cuando me preguntan sobre la serie, yo pienso que en realidad ya es tu serie, no estoy aquí para darte instrucciones sobre cómo tienes que sentirte con ella. Una vez que se estrena, es tuya, puedes ver en ella lo que quieras, no necesitas que yo te la comente”. De momento, el descanso que esperan tendrá que esperar: en su siguiente parada de este tour madrileño les esperan unos churros con chocolate.

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