La fama de las Kardashian se impone también en los tribunales

Las estrellas televisivas salen airosas en un juicio por difamación iniciado por la modelo Black Chyna, expareja del único varón del clan

Boceto de las hermanas Kardashian en una vista del juicio, el pasado 19 de abril.
Boceto de las hermanas Kardashian en una vista del juicio, el pasado 19 de abril.Bill Robles (AP)

La más reciente aventura de las Kardashian duró solamente 10 días. Eso bastó para que un jurado de Los Ángeles diera la razón a las hermanas más famosas de la televisión en un juicio por difamación iniciado por Blac Chyna, la expareja de Rob Kardashian, el único varón del clan. Chyna había acudido a los tribunales pidiendo más de 140 millones de dólares en daños después de asegurar que su carrera televisiva había sido descarrilada por las celebridades, quienes supuestamente conspiraron para cancelar la segunda temporada de Rob y Chyna, un reality desprendido de la exitosa serie Las Kardashian. El jurado no encontró motivos para reparar ningún daño. Los días en las cortes angelinas produjeron, no obstante, una generosa cantidad de cotilleo, como cabe esperar con todo a lo que las Kardashian prestas su apellido.

Blac Chyna, cuyo nombre real es Angela White, acudió en 2017 al tribunal acusando a Kris Jenner, la matriarca, y a sus hijas Kim, Khloé y Kylie de interferir en las negociaciones con la cadena E!, que había transmitido la primera temporada. La quejosa afirmó que Jenner usó sus influencias dentro de la industria para destruir su reputación e impedir que el reality saltara a otros canales que habían mostrado interés en la emisión como VH1, Lifetime o MTV. La modelo, quien fue bailarina exótica descubierta por el rapero Drake en Miami, buscaba 109 millones de dólares por daños económicos y otros 36 millones por la angustia causada. Las Kardashian, hijas del abogado que defendió al jugador OJ Simpson en el famoso proceso que se le siguió por homicidio, argumentaron que los señalamientos hechos por Chyna no tenían sustento y que la influencer no había podido probar los ingresos recibidos en los últimos años. El juez exoneró el viernes a Kim Kardashian de los cargos.

Chyna, seguida por 16 millones de personas en Instagram, asegura Kris Kenner utilizó a sus hijas como armas en una campaña que tenía como objetivo desprestigiarla y hacerla ver como una mujer violenta. Esto a partir de una pelea a finales de 2016 que rompió el compromiso que la pareja había adquirido para casarse en abril. El choque ocurrió en diciembre. Era un día de celebración que se tornó amargo. La pareja estaba celebrando que los ejecutivos de E! habían dado luz verde para la segunda temporada de Rob y Chyna. Rob, el menor de los hijos de Kris con el abogado Robert Kardashian, fallecido en 2003, estaba jugando videojuegos cuando su prometida llegó y le enredó el cuello con el cable de un teléfono para que le hiciera caso. La pareja comenzó a discutir y ella lo apuntó con un arma.

-”Fue una broma... también lo fue para él”, dijo en los primeros días del juicio. la defensa alegó que nada de esto dejó ninguna marca en Rob, de 35 años. “No hubo llamada a la policía, ni viaje al hospital, ni siquiera una venda”, dijo su abogado, Lynne Ciani.

El altercado fue empeorando. Ella terminó rompiendo una casa de jengibre y rompió la televisión. Después de esa pelea nada fue lo mismo para la pareja, que comparte una hija de 5 años. La boda se canceló. Esto fue lo frustró el estreno de la segunda temporada de la serie, de acuerdo al abogado de las Kardashian, Michael Rhodes. “No era su show. No era el programa de Chyna y Rob, sino el de Rob Kardashian y Chyna. Era un programa sobre una relación. Eso estaba en el centro de todo”, aseguró el letrado. Rob no figuró entre los acusados de este caso y deberá encarar otro proceso frente a su expareja ahora.

Rob Kardashian y Blac Chyna, a finales de marzo en Atlanta.
Rob Kardashian y Blac Chyna, a finales de marzo en Atlanta.cordon press

El abogado Rhodes sabe lo que vale el nombre de Las Kardashian. Esta es una de las marcas más importantes en el mundo del entretenimiento. Las cinco hermanas son seguidas en las redes sociales por más de 1.700 millones de personas. Sus publicaciones son vistas por más gente que los contenidos de Netflix, que reportó a mediados de abril 220 millones de suscriptores. Esto causó un sismo en Hollywood en diciembre de 2020, cuando se dio a conocer que la familia dejaba E!, su casa por 14 años, para emitir un nuevo programa en Hulu, la plataforma de streaming propiedad de Disney. El estreno coincidió con el proceso judicial, que no figura en los nuevos episodios.

Guste o no, la familia ha dejado una huella profunda en la cultura estadounidense. La omnipresencia de estas celebridades ha dado incluso dolores de cabeza a los abogados. Durante la elección del jurado, la defensa de las hermanas se vio obligada a desechar a un hombre de 60 años quien aseguraba nunca haber visto ningún programa de Las Kardashian. “Pero he visto la grabación sexual de Kim Kardashian. No creo que pueda ser imparcial en este caso... creo que en mi mente estaría viendo esas imágenes una y otra vez”, dijo el hombre, quien provocó la risa entre el resto de candidatos y la condena de Kris Jenner.

Jenner, de 66 años, es el gran cerebro tras la explotación de la familia. Parte madre y parte manager, recibe una tajada de las 16 empresas con las que sus hijas obtienen millonarios ingresos gracias a la marca de origen armenio. El más reciente ejemplo es Safely, de productos para el hogar, que recién llegó a 1.700 supermercados en Estados Unidos. En una entrevista reciente con Variety, la matriarca hablaba de la llegada a Hulu. “Bueno, el dinero siempre importa. Sería tonto decir que el dinero no importa”, aseguró. Blac Chyna, en cambio, asegura que su caso judicial no inició por ganar atención. “De hecho, todo ha sido muy negativo para mí”, afirmó días antes de que este lunes el jurado diera la razón a la familia más famosa de EE UU.

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Sobre la firma

Luis Pablo Beauregard

Es uno de los corresponsales de EL PAÍS en EE UU, donde cubre migración, cambio climático, cultura y política. Antes se desempeñó como redactor jefe del diario en la redacción de Ciudad de México, de donde es originario. Estudió Comunicación en la Universidad Iberoamericana y el Máster de Periodismo de EL PAÍS. Vive en Los Ángeles, California.

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