Miki Nadal y Juanma Castaño, ganadores de ‘MasterChef Celebrity’: “Nuestra victoria conjunta sabe a amistad, compañerismo y buenos ratos”

La relación entre los dos vencedores de la edición 2021 del concurso ha evolucionado del conflicto inicial a la fraternidad, protagonizando una de las tramas de la temporada

Miki Nadal (izquierda) y Juanma Castaño, posando con el trofeo de 'MasterChef Celebrity 2021'.
Miki Nadal (izquierda) y Juanma Castaño, posando con el trofeo de 'MasterChef Celebrity 2021'.RTVE

El comentarista deportivo Juanma Castaño y el humorista Miki Nadal han sido los dos concursantes más provocadores de MasterChef Celebrity 2021, haciendo bromas a costa del resto de participantes y entre ellos mismos. También han sido los que más han evolucionado en los fogones, según manifestaron en la final de este lunes algunos miembros del jurado y muchos de sus compañeros. “Nuestra victoria conjunta sabe a amistad, compañerismo y buenos ratos”, comentan por teléfono los dos ganadores de esta edición, un día después de la emisión del programa.

Ambos llegaron al concurso con cierta enemistad. Aunque admitían no conocerse en persona, su enfrentamiento público nació hace años, con los habituales dardos que se lanzaban a Castaño desde el programa de Miki Nadal 90 Minuti (Real Madrid TV 2016-2020), dedicado a hacer comentarios irónicos sobre la actualidad deportiva, al estilo de Zapeando y Sé lo que hicisteis....

Nadal explica que el suyo era un pique surgido desde el desconocimiento del uno por el otro. “Pero nos juntaron en el mismo camerino y desde el minuto uno nos dimos cuenta de que nos íbamos a llevar bien, porque tenemos un humor muy parecido. Sabíamos que nos íbamos a divertir juntos el tiempo que estuviéramos allí. La suerte es que ha sido hasta la final”.

Castaño comentó durante la emisión de la final que su conexión fue casi inmediata y que decidieron mantener su pique de forma jocosa. El modo en que ha evolucionado su relación ha sido una de las grandes tramas del programa, que ha culminado con los antiguos rivales y ahora amigos haciendo historia en la edición española del formato culinario al compartir el premio.

Su actitud similar ante los retos gastronómicos a los que se enfrentaban también ha sido un punto de unión. Para Castaño, jugó un papel importante que ninguno de los dos estuviera obsesionado con la victoria. “No queríamos perder, pero no entramos a MasterChef para ganar. Eso hizo que, al menos en mi caso, disfrutara del camino sin las presiones de los que eran considerados favoritos y que nos riéramos cada vez más mientras cocinábamos. Nos ayudó a llegar más lejos”.

“La cocina es al fin y al cabo un ejercicio de tranquilidad. Hay que tratarla con cariño y mimo y estar muy pendiente de ella. Y nosotros hemos evolucionado en el concurso de una manera muy sosegada”, comenta Nadal. Aunque no tienen planeado adentrase en el negocio de la gastronomía, sí aprovecharán lo aprendido en estas 12 semanas para seguir disfrutando de la cocina con mayor conocimiento y no les importaría presentar un programa juntos, de cocina o cualquier otra cosa, dicen.

Autobiografías culinarias

En la prueba final que les ha convertido en los ganadores de la edición tuvieron que mostrar parte de sí mismos. Para generar emoción en el espectador durante los últimos instantes del programa, ambos concibieron los platos de sus menús como si fueran autobiografías. Nadal se había preparado observando en las cocinas del chef Dabiz Muñoz, marido de su compañera Cristina Pedroche, y ha ganado tras haber sido eliminado del concurso y posteriormente repescado. En sus platos recordó las tres primeras décadas de su vida, las anteriores a su llegada a televisión, con un entrante de espaguetis fríos con espuma de parmesano, un plato principal de guiso de anguila y un postre de helado de leche quemada, espuma de galletas y aire de fruta de la pasión. Hacían referencia a su tierra y a su familia.

Castaño también recurrió a su Asturias natal, a la Castilla de su padre y a las reuniones familiares para un entrante de bogavante con oricios, algas y carabineros, presa ibérica a baja temperatura de plato principal y de postre, manzana asada a la sidra con bizcocho en aceite y reducción de sidra con polvo de oro. El resultado tan elaborado es fruto de muchos días de trabajo. El comentarista deportivo explica que, cuando quedan cuatro semanas para acabar el concurso, la organización ya avisa a los participantes que siguen en juego que vayan pensando un menú para la final. “Empiezas entonces a darle vueltas a la cabeza con la gente que te ha ayudado y asesorado para entrar en MasterChef”, cuenta.

El premio del programa, 75.000 euros para donar a una ONG, se repartió a partes iguales entre los dos. Además, los dos ganadores y dos acompañantes disfrutarán de un curso de cocina creativa de un fin de semana en el Basque Culinary Center, la prestigiosa Facultad de Ciencias Gastronómicas de San Sebastián. Cuando acudan, planean hacerlo juntos.

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Sobre la firma

Héctor Llanos Martínez

Redactor especializado en nuevas narrativas audiovisuales (streaming, pódcast, redes sociales) y en el género documental, con varios años como autor del blog 'Doc&Roll'. Formado en Agencia Efe y elmundo.es, antes de llegar a Verne y la sección de Madrid de El País, escribió desde Berlín para BBC, Deutsche Welle, Cineuropa, Esquire o Yorokobu.

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