La guía definitiva para cargar correctamente el móvil (y cómo solucionar los principales problemas)

Mitos y verdades acerca de los procesos para mejorar la duración de la batería de los dispositivos

Un teléfono conectado a un cable de carga.
Un teléfono conectado a un cable de carga.Kinga Krzeminska (Getty Images)

Uno de los principales argumentos de venta de los fabricantes de móviles es la duración de la batería. Cada vez son más las aplicaciones que hacen uso del procesador (redes sociales, vídeos, juegos…) y, por tanto, las necesidades de carga de hace unos años ya no son las mismas. Por otro lado, los móviles son —en aras del diseño— cada vez más compactos y estilizados. ¿Cómo optimizar correctamente el uso de la batería y cómo hacer frente a los principales problemas al cargarla?

Qué hacer si el móvil no carga

Limpiar el puerto de carga. Hay pocos escenarios más desalentadores que enchufar el cable de alimentación al móvil y comprobar que no pasa absolutamente nada. Uno de los principales motivos se puede encontrar en el puerto de carga. “Se trata de uno de los problemas más habituales”, explica José Hernández, de la empresa de reparaciones Europa3G, quien recomienda “limpiar el puerto, que puede estar obstruido”, pero hacerlo “siempre con objetos blandos como el cabezal de un cepillo de dientes y con el móvil apagado”. De esta manera, un simple soplido o cepillado puede devolver a la vida al móvil y su proceso de alimentación habitual.

Probar con otro cable (y otro enchufe). Hernández explica que otro de los problemas en el proceso de carga puede encontrarse en el cable. “Es posible que los pines de conexión estén doblados o dañados por haber introducido mal el cargador o usar uno de baja calidad”, explica. “En ocasiones se quedan partes dentro del propio móvil”, añade. ¿Cómo saber si el cable es el responsable de los problemas de carga y debe sustituirse? La mejor opción es tan simple como “probar con otro cable, puesto que la mayoría de los problemas provienen de este y no del enchufe de pared”, sugiere este centro de reparaciones. Si con un nuevo cable, el móvil sigue sin cargar, y antes de correr al servicio técnico, no cuesta mucho probar con otro enchufe; será menos habitual, pero puede tratarse de un problema de corriente en la casa.

Cuidado si se moja. Es menos frecuente, pero sucede: en ocasiones los móviles se caen al agua o se mojan durante un chaparrón. Ya sabemos qué hay que hacer y qué no debe hacerse, pero ¿qué precauciones hay que tener en cuenta a la hora de cargar un móvil mojado accidentalmente? Lo principal es “nunca ponerlo a cargar hasta que pasen unas horas”, ya que la entrada de corriente puede causar daños irreparables en los circuitos interiores.

Reiniciar el móvil. En ocasiones, el problema de carga puede encontrarse en el propio dispositivo y tanto Google como Apple recomiendan hacer una simple prueba que puede solucionar todos los problemas: reiniciar el móvil. Tras ello y para comprobar si este era el problema de carga, se recomienda dejarlo enchufado al menos media hora.

Cómo conseguir que la salud de la batería sea óptima

No abusar de la carga inalámbrica y la carga rápida. Los fabricantes se han esforzado por simplificar a los usuarios de sus móviles los procesos de carga. En este sentido, tanto la carga inalámbrica (dejar el móvil sobre una base que inicia la alimentación sin cables) como la carga rápida (sistemas que aceleran el proceso de la misma), suponen un gran avance. Pero su uso excesivo paga un peaje: “La carga inalámbrica erosiona más la batería”, explica Javier Lacort, bloguero y podcaster en tecnología, y conviene no abusar de ella “si lo que queremos es preservar la salud de la batería al máximo posible”. Lacort advierte asimismo sobre un empleo excesivo de los sistemas de carga rápida: “No debemos abusar de ella, salvo que sea necesario”. Estos, cuenta, generan “un mayor estrés para la batería”, con lo que lo ideal es emplearlos “únicamente cuando sea imprescindible”.

No hay problema en dejar el móvil cargando por las noches. Uno de los mitos más asentados en torno a la batería del móvil consiste en creer que es perjudicial dejar el móvil cargando toda la noche. Es una herencia de las anteriores baterías que no afecta a las actuales, de ion-litio. Los móviles actuales cuentan, por otro lado, con sistemas que optimizan la carga según los hábitos del usuario. Es decir, si alguien se despierta a diario a las siete de la mañana, el móvil cargará hasta el 80%, para completar la carga restante minutos antes de esa hora. Se trata de “un mito que no es cierto”, según confirma Fran Besora, creador de la comunidad Apple en español en Twitter. Este experto recomienda cargar el móvil por la noche, y “si ves que no llegas, cargar un poco más durante el día”. Samsung confirma asimismo que “el efecto negativo que pueda tener un exceso de carga durante mucho tiempo es despreciable” y, en cualquier caso, “el teléfono no sigue cargando cuando llega al 100%: el proceso para, y vuelve a cargar cuando baja de 100″.

La regla del 80-20. Si bien los fabricantes intentan que el cliente se despreocupe por completo, para garantizar una larga vida de la batería, lo mejor es no dejar que esta se agote del todo. Es la famosa regla del 80-20, o lo que es lo mismo, intentar que la batería se mantenga la mayor parte del tiempo en ese rango. En este sentido, lo que mejor sienta a la salud de la batería son pequeñas cargas parciales durante el día y no dejar que se agote por completo. Este consejo es corroborado por Hernández: “La recomendación en cuanto al uso y conservación de nuestra batería en buen estado es intentar mantener siempre una carga entre el 20% y el 80%”.

Usar cargadores oficiales y… despreocuparse. Otro aspecto que recomienda el grueso de los fabricantes reside en utilizar siempre cargadores de la casa (o bien homologados por ello), para estirar al máximo posible la duración de la batería. Y por último, posiblemente el consejo de mayor valor: no obsesionarse con el asunto. “Hay gente que se gasta un dineral en móviles carísimos y luego se dejan la salud al estar preocupados con la batería”, según explica Lacort. Y las cifras avalan esta tesis: los ciclos de renovación de los móviles, en la actualidad, están muy por debajo de la vida útil de una batería. Esto es, lo más normal es adquirir un nuevo terminal antes de que esta se degrade por completo.

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Sobre la firma

José Mendiola Zuriarrain

Es colaborador en la sección de Tecnología de EL PAíS. Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Deusto, escribe desde 2007 sobre nuevas tendencias y tecnología.

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