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PRUEBA DE PRODUCTO

Pixel 3a XL: el móvil de gama media con mejor cámara

Probamos el nuevo teléfono de Google, que ha salido a la venta desde 399 euros

Vista frontal y trasera del Pixel 3a XL.
Vista frontal y trasera del Pixel 3a XL.

Una de las principales características en las que se fijan los usuarios a la hora de elegir un móvil nuevo es en su cámara de fotos. Pero no siempre es fácil encontrar un modelo con buen rendimiento en este apartado cuando el presupuesto es limitado. Para todos ellos Google ha dado el salto a los smartphones de gama media con el Pixel 3a: una edición algo descafeinada de su buque insignia (el Pixel 3 XL que analizamos para El País Escaparate) que incorpora exactamente la misma cámara, considerada una de las mejores del mercado.

Grande o pequeño

En concreto, integra un sensor con una resolución de 12,2 megapíxeles con apertura f1.8, enfoque automático y estabilizador de imagen óptico y electrónico. Sobre el papel, no es nada destacable. Su mayor valor está en el software que la acompaña, que añade funciones muy interesantes y consigue un procesamiento de imagen a la altura de muy pocos terminales ya no de su gama, si no con precios bastante más altos.

Los mejores resultados los obtenemos con el modo HDR+ activado, con el que se consigue un rango dinámico muy amplio sin llegar a saturar. Así, cuando nos enfrentamos a escenas con buena iluminación las fotografías siempre se ven nítidas, con colores naturales y niveles adecuados. Durante la noche entra en escena el modo nocturno (Night Sight), que captura varias fotografías para combinarlas en una más luminosa. El efecto es muy positivo siempre que haya algo de luz, evitando tener que aumentar el tiempo de exposición y la ISO y, por lo tanto, también manteniendo bajo control el ruido.

Un Pixel 3a XL cargando.
Un Pixel 3a XL cargando.

Y hablemos de los retratos. Google es el claro ejemplo de que para conseguir fotografías con efecto bokeh no es necesaria la presencia de dos cámaras. En este caso, nos encontramos con imágenes muy correctas en las que se puede ajustar el desenfoque a posteriori: algo indispensable, ya que el dispositivo tiende a exagerarlo demasiado.

Dicho esto, se notan diferencias con respecto al modelo de referencia, sobre todo en lo que a la velocidad de procesado se refiere. Un ejemplo es el modo nocturno antes nombrado, para el que son necesarios varios segundos por captura.

Los recortes

¿Qué concesiones ha hecho el gigante de Internet para ajustar el precio? La primera de ella es el diseño. Pese a que a simple vista es muy similar a su hermano mayor (incluso con la diferencia de color y acabado en la parte trasera), el cuerpo está fabricado en plástico en lugar de en cristal. Es agradable al tacto, aunque se nota la reducción en la calidad. Además, no es resistente al agua.

Nos gusta mucho que se haya eliminado el notch de su pantalla. A cambio, posee unos marcos enormes para los estándares actuales. Eso, junto con un tamaño general muy grande, nos hace pensar que se podría haber hecho mejor trabajo de compactación. La sensación es la misma con las dos versiones del smarpthone: la ‘normal’ con una pantalla de 5,6 pulgadas, y la XL (la que hemos tenido oportunidad de probar), con una superficie de visualización de 6 pulgadas.

Con tecnología OLED, su pantalla muestra los contenidos con calidad FullHD+ (más que suficiente), buenos niveles de contraste y una adecuada reproducción del color. Hubiera sido interesante aumentar un poco el nivel de brillo, ya que en entornos muy soleados se queda un poco corto.

Y el rendimiento

El último recorte y, el más importante con toda probabilidad, es la configuración. Cuenta con un procesador Qualcomm Snapdragon 670 enfocado a la gama media premium que se complementa con 4 GB de memoria RAM; muy en la línea de lo esperado. También lo es el rendimiento, muy fluido en prácticamente todos los supuestos pero en el que se percibe cierto retardo al cargar aplicaciones pesadas.

Con sistema operativo Android 9 Pie e interfaz Pixel Launcher, su batería de 3700 mAh se extiende durante una jornada sin problema alguno. De hecho, si el uso no es muy intensivo hemos conseguido ampliarla hasta casi dos días. Es compatible con la carga rápida de 18W, así que con 15 minutos enchufado a la corriente logra 7 horas extra de autonomía.

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