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Premiado el ingeniero que revolucionó la interacción con las máquinas con los gráficos por ordenador

La Fundación BBVA otorga a Ivan Sutherland su galardón anual Fronteras del Conocimiento en la categoría Tecnología de la Información y la Comunicación

Ivan Sutherland.
Ivan Sutherland.

El ingeniero informático Ivan Sutherland ha recibido este martes el premio Fronteras del Conocimiento en la categoría Tecnología de la Información y la Comunicación (TIC), que otorga la Fundación BBVA, en su undécima edición. El jurado le ha otorgado el galardón por “liderar de forma pionera la transición de una interacción con los ordenadores basada en texto a otra gráfica”. Entre los trabajos más reconocidos de Sutherland, profesor de la Universidad de Portland (EE UU), se encuentran el desarrollo de SketchPad, el primer programa para dibujar imágenes en una pantalla, y el del primer casco de realidad virtual.

El jurado le ha otorgado el galardón por “liderar de forma pionera la transición de una interacción con los ordenadores basada en texto a otra gráfica”

Sutherland, de 80 años, empezó a desarrollar Sketchpad a principios de los años Sesenta durante su doctorado en el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT). “Siempre quise hacer computación gráfica, pero no tenía las habilidades manuales. Luego tuve acceso al TX-2, el ordenador más grande del mundo en aquel entonces, y lo utilicé para hacer dibujos gráficos bonitos en una pantalla”, recordó en un vídeo grabado tras recibir el premio. El ingeniero asentó así las bases para sustituir la interacción entre humanos y máquinas basada en código de programación y tarjetas perforadas con una que funciona “a través de dibujos y manipulando iconos y formas”, recuerda el jurado de esta categoría del Premio Fronteras del Conocimiento.

“Ha sido el primero en pensar realmente de manera gráfica sobre cómo utilizar los ordenadores”, ha asegurado Ron Ho, director de Ingeniería de Silicio en Facebook y secretario del jurado. “Demostrar que este tipo de interacción es posible ha sido como una revolución”, ha agregado. Por su lado, Joos Vandewalle, presidente de honor de la Real Academia Flamenca de Ciencias y Artes de Bélgica y también del jurado de la categoría TIC de este premio, ha considerado que “cualquier persona que use un ordenador o un teléfono inteligente hoy en día trae beneficios de su visión y su contribución”.

Otro de los resultados importantes de su carrera de investigador fue la creación del primer casco de realidad virtual, que bautizó La Espada de Damocles por su gran peso. Era el año 1968, y Sutherland trabajaba como profesor en Harvard. “Vi cómo se usaba un monitor para permitir a un piloto de helicóptero ver lo que le rodeaba a través de una cámara infrarroja”, recuerda hoy. “Realicé que podíamos sustituir la cámara por el ordenador, y ver eso en un mundo matemático, sintético, dentro de él”, añade en el vídeo. Este dispositivo permitió por primera vez visualizar imágenes en 3D e interactuar con una escena en 360º proyectada en un ordenador.

El ingeniero, que nació en Nebraska (EE UU) y además de trabajar en distintas universidades de su país también fundó algunas compañías, cree que el ámbito de aplicación en el que más se usa la realidad virtual hoy en día es el de los videojuegos. “A la gente joven le encanta pensar en un mundo artificial y luchar contra seres artificiales”, afirma. Pero asegura que también se está usando en otros campos ”de valor muy práctico y económico”, como el de la ciencia, de la arquitectura y de la medicina.

Una imagen del casco de realidad virtual 'La Espada de Damocles'.
Una imagen del casco de realidad virtual 'La Espada de Damocles'.

Preguntado sobre hacia qué futuro se dirige la realidad virtual, Sutherland ha afirmado que no tiene “una bola de cristal” para prever qué pasará. “Si queréis conocer el futuro, recomiendo que habléis con los jóvenes, quienes son los que lo convertirán en presente”, ha dicho este martes por Skype durante el acto de entrega del premio. El ingeniero ha proseguido con una sugerencia dirigida a ellos: “Tienen que hacer lo que les interesa. Yo mismo seguí ese consejo”.

De momento, Sutherland, que tiene más de 60 patentes, asegura que le encanta dedicarse a acompañarlos en la búsqueda de nuevos caminos innovadores. “Mi vida continúa en la investigación activa. Tengo la idea de que trabajar con la gente joven posiblemente extenderá diez años más mi trabajo y me permitirá seguir disfrutando de la vida. Lo paso muy bien con la investigación”.

El año pasado, los premiados en la categoría TIC fueron los matemáticos Shafi Goldwasser, Ronald Rivest, Adi Shamir y Silvio Micali. El jurado valoró que merecían el reconocimiento “por sus contribuciones fundamentales a la criptografía moderna, que “constituyen la base de desarrollos como la firma digital, la tecnología blockchain y las criptomonedas”.

Ocho categorías y una dotación de 400.000 euros

Los Premios Fronteras del Conocimiento, creados en el año 2008, “reconocen e incentivan contribuciones de singular impacto, en especial aquellas que amplían significativamente el ámbito de lo conocido, hacen emerger nuevos campos o son fruto de la interacción entre diversas áreas disciplinares, en diversos dominios de la ciencia, el arte y las humanidades”, según explica la Fundación BBVA. En la selección de los candidatos participa el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El reconocimiento está dividido en ocho categorías: Ciencias Básicas (Física,Química, Matemáticas), Biología y Biomedicina, TIC, Ecología y Biología de la Conservación, Cambio Climático, Economía, Finanzas y Gestión de Empresas, Humanidades y Ciencias Sociales, Música y Ópera. Según la fundación, se trata de ámbitos “que atienden al mapa del conocimiento del siglo XXI”. Cada galardón tiene una dotación de 400.000 euros, un diploma y un símbolo artístico.

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