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Los teléfonos móviles no han transformado las vidas de los masáis en la sabana

La tribu de Tanzania utiliza los 'smartphones' para mejorar su comunicación sobre los peligros y el estado de la zona

Hombres de la tribu masai envueltos en capas.
Hombres de la tribu masai envueltos en capas. Pixabay

Los teléfonos móviles están por todas partes. De hecho, puede que sean casi tan comunes en la sabana africana como en los metros estadounidenses.

Suele decirse que, gracias al auge de la tecnología móvil en los países en desarrollo, los teléfonos están transformando las vidas de la gente pobre. Los teléfonos, dicen, reducen el esfuerzo que se requiere para buscar información y para comerciar de una manera más eficaz.

La tecnología se ha extendido, y con ella, la investigación sobre sus efectos. Con el apoyo del National Geographic Society Committee for Research and Exploration, ahora estudio cómo responden los pastores masai en Tanzania a varias cuestiones, como la protección de la biodiversidad, la globalización y la tecnología. Otros investigadores y yo estamos descubriendo que los teléfonos móviles están cambiando sus vidas, pero quizás no tanto como algunos pueden pensar.

Los teléfonos como nuevas herramientas

Los últimos estudios han revelado que los teléfonos son nuevas tecnologías esenciales para luchar contra el mayor problema de los pastores: la incertidumbre. Durante generaciones, los pastores se han desplazado por el terreno en busca de forraje y de agua para su ganado. Las redes sociales son sumamente importantes para compartir información, pero durante mucho tiempo la comunicación ha sido difícil. Ahora, con los teléfonos, los pastores pueden compartir información fácil y rápidamente y a lo largo de grandes distancias.

En Benín y en Etiopía, los investigadores han descubierto que los teléfonos ayudan a facilitar las relaciones sociales de los pastores fulani y borana, respectivamente. Pero los esfuerzos para utilizar los teléfonos con el fin de obtener mayores ganancias económicas se ven dificultados por el analfabetismo y por la limitada cobertura de la telefonía móvil.

Las torres de telefonía móvil, escasas y alejadas entre ellas, proporcionan una cobertura irregular en la Tanzania rural. ampliar foto
Las torres de telefonía móvil, escasas y alejadas entre ellas, proporcionan una cobertura irregular en la Tanzania rural.

Un estudio descubrió que el uso del teléfono está muy extendido entre los pastores masái en Kenia, pero la gente se comunica en gran medida dentro de sus redes sociales actuales. La creación de nuevas relaciones es mucho menos habitual.

Otro estudio sobre Kenia descubrió que los pastores samburu no confían en los teléfonos durante los periodos de sequía. Es arriesgado mover los rebaños en busca de agua y los pastores temen que las personas que les informan les engañen sobre el lugar donde se encuentran los recursos valiosos.

El río Tarangire es una fuente de agua esencial durante la estación seca. ampliar foto
El río Tarangire es una fuente de agua esencial durante la estación seca.

En las manos de los masai

Recientemente, algunos colaboradores y yo entrevistamos a centenares de masáis en el norte de Tanzania para saber cómo emplean los teléfonos móviles. En 2010, la mitad de las familias de nuestra zona de estudio utilizaban teléfonos. Ahora casi todas las familias lo hacen.

Como comentaba unos de nuestros entrevistados, “El teléfono es una de las mejores herramientas que hemos visto nunca”.

En nuestro artículo, Joel Hartter y yo describimos cómo los masái están integrando los teléfonos en la mayoría de los aspectos de sus vidas.

Como en estudios anteriores, descubrimos que los masái usan los teléfonos para ayudarles a realizar sus actividades tradicionales de pastoreo. Los pastores se llaman entre ellos para localizar recursos o para comunicar a los demás que ha surgido una emergencia sanitaria. También descubrimos que utilizan los teléfonos para muchas otras actividades, como por ejemplo para conseguir información que les ayuda a cultivar.

Un hombre masai con una funda de móvil con cuentas. ampliar foto
Un hombre masai con una funda de móvil con cuentas.

La agricultura que depende de la lluvia plantea un problema diferente en esta región semiárida en la que las precipitaciones son muy variables. Como no pueden llevar los campos hasta el agua, los masai procuran que la siembra coincida con el inicio de la estación de lluvias.

Esto provoca una situación precaria cada año, pero con unos teléfonos básicos, los masái llaman a usuarios de smartphones experimentados que pueden descargarse previsiones meteorológicas. La demanda de estas escasas personas es tan alta que son como curanderos.

Además, los teléfonos ayudan a las comunidades a resolver los constantes conflictos con la fauna salvaje. Los elefantes, las cebras y los cerdos salvajes africanos pueden destrozar los campos agrícolas. Y los leones y otros depredadores pueden ser una amenaza tanto para el ganado como para las personas. Los masái usan ahora los teléfonos para comunicarse sobre la fauna y evitar los conflictos o minimizar sus consecuencias.

Y los teléfonos apoyan al comercio. Los masái pueden hacer llamadas para comprobar los precios del ganado y de otras materias primas en diferentes mercados. Se pueden enviar fotos de animales en los mensajes para buscar compradores. Y las aplicaciones móviles de los bancos ayudan a los usuarios a realizar transacciones y a controlar sus cuentas.

Unos jóvenes guerreros utilizando los teléfonos para hacer fotos en una reunión política. ampliar foto
Unos jóvenes guerreros utilizando los teléfonos para hacer fotos en una reunión política.

Los teléfonos también están atrayendo a los masái hacia actividades menos tradicionales. Los jóvenes utilizan los teléfonos para jugar a los videojuegos, para almacenar música y para ligar en WhatsApp y en Facebook.

“Los teléfonos también mienten”

Nuestros entrevistados también nos contaron que algunas personas los utilizan para mentir, engañar y robar.

Como descubrieron los pastores samburu de Kenia, los masái también mienten a los que les llaman sobre los lugares donde hay agua o forraje valioso. Las novias jóvenes usan los teléfonos para organizar citas extramatrimoniales. Y los delincuentes pueden emplear los teléfonos para atraer a sus víctimas a “reuniones” para tenderles una emboscada en el camino.

Los masái tienen fuertes tradiciones relacionadas con los préstamos y los regalos; generalmente, cuando se pide un préstamo o un regalo se hace en persona. La gente que pide ayuda puede usar un teléfono para llamar antes de realizar una visita. Alguien que no quiere ayudar puede mentir y decir que no está.

Como pueblo espiritual por tradición, los masái pueden ser supersticiosos en cuanto a los móviles. Los entrevistados describieron casos de brujería en los que la gente recibía llamadas de números misteriosos y moría al instante. También se mostraban preocupados por el hecho de que, como cualquier otro usuario de un teléfono en todo el mundo, sienten vibraciones telefónicas fantasmas.

Los paneles solares sobre los tejados de las chozas se utilizan para cargar teléfonos, luces y radios. ampliar foto
Los paneles solares sobre los tejados de las chozas se utilizan para cargar teléfonos, luces y radios.

Parece que, en su conjunto, estos problemas han debilitado los vínculos entre las comunidades. Los entrevistados nos contaban que, aunque los teléfonos hacen que las reuniones sean más fáciles de organizar que en el pasado, es más difícil hacer que la gente acuda. Los teléfonos ayudan de muchas maneras a la gente a ser más independiente, y más individualista.

La comunicación en persona es más habitual y más diversa

En vez de limitarnos a describir cómo usan los teléfonos los masái, también queríamos saber si la gente emplea los teléfonos para comunicarse con más tipos de personas o sobre más tipos de información de lo que lo hacen en persona.

En uno de los artículos más citados en ciencias sociales, Mark Granovetter descubrió que los “vínculos débiles” con conocidos eran más útiles para encontrar y conseguir oportunidades de trabajo que los “vínculos fuertes” con amigos íntimos y con familiares. Los vínculos débiles son valiosos porque ofrecen nuevos y diferentes tipos de información.

Pensábamos que los teléfonos podían ayudar a la gente a aumentar sus vínculos débiles y a ampliar sus horizontes. En cambio, descubrimos que la comunicación en persona era mucho más diversa entre los masái que la comunicación basada en el teléfono, incluso cuando se tienen en cuenta factores como la edad, la riqueza y la educación.

En general, los teléfonos ayudan a realizar actividades antiguas y no las transforman. Sin embargo, uno de los cambios que ha traído el uso del teléfono es el aumento de los problemas relacionados con la confianza y la desconfianza.

Estos hallazgos coinciden con los de otros estudios sobre el uso del teléfono en comunidades en desarrollo. En general, los teléfonos ayudan a realizar actividades antiguas y culturalmente arraigadas, no las transforman. Sin embargo, uno de los cambios que ha traído el uso del teléfono es el aumento de los problemas relacionados con la confianza y la desconfianza.

Estos son algunos hallazgos iniciales, y siguen existiendo muchos interrogantes. Este año, con la financiación de la Fundación National Science empezaremos a analizar la manera diferente en que el uso del teléfono afecta a las redes sociales de los hombres y de las mujeres masái.

Timothy D. Baird es profesor asistente de Geografía en Virginia Tech.

Claúsula de divulgación:

Timothy D. Baird recibe financiación del National Geographic Society Committee for Research and Exploration.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en la web The Conversation.

Traducción de News Clips.

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