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Apple quiere reconciliarse con los desarrolladores en WWDC 2016

Presentará nuevo sistema operativo y mejores condiciones para hacer negocio en su plataforma

Phil Schiller, vicepresidente de Apple, responsable de las novedades de WWDC, durante de una presentación.
Phil Schiller, vicepresidente de Apple, responsable de las novedades de WWDC, durante de una presentación. REUTERS

Apple tiende una mano a los desarrolladores. Gran parte de su éxito se debe a estos creadores de programas que dan sentido a la compra de sus productos. Durante WWDC 2016, su conferencia anual en la que desvelarán su nuevo sistema operativo, la empresa de la manzana quiere hacer que su sistema sea todavía más rentable para ambas partes. El lunes a las 10 de la mañana hora local de San Francisco (siete de la tarde, hora peninsular española) se abrirán las puertas del Bill Graham Auditorium para explicar en qué consisten las novedades de iOS 10, el nuevo sistema operativo de iPhone e iPad, así como la renovación del software de sus ordenadores y reloj.

Sí se sabe que los cambios en la App Store van a ser profundos y relevantes. Apple inventó un negocio que no existía, una tienda online para la venta de aplicaciones. En 2007 el iPhone llegó al mercado. Un año después crearon la App Store, un lugar en el que descargar los programas para sacar el máximo rendimiento, primero del teléfono, después también de su tableta y reloj. El modelo de negocio era claro y sencillo. El 30% del precio iba para Apple, el resto para el desarrollador.

En los últimos meses este sistema ha comenzado a dar muestras de agotamiento. Superar 75.000 millones de descargas no ha garantizado que se fuese a mantener el ritmo. Las últimas cifras apuntan a que el público de Estados Unidos se descarga, de media, menos de una aplicación al mes.

A pesar de que la tasa de adopción de móviles sigue creciendo en todo el mundo, solo Uber y Snapchat mantienen un ritmo de descargas considerable. Apple quiere que, a pesar del freno, los desarrolladores sigan haciendo negocio. En una entrevista con Phil Schiller, vicepresidente de Márketing, en The Verge, una excepción dentro de la política de comunicación de los de Cupertino, han confirmado los rumores. Van a primar las suscripciones por encima de la descarga en sí. Las aplicaciones que consigan la fidelización anual con sus clientes no tendrán que dar un 30% a Apple, sino un 15%. Esto afectará también a los juegos, una de las categorías más lucrativas.

Al igual que ya hace Google, van a poner publicidad en los resultados de búsquedas de la tienda. Hasta ahora se ofrecían las aplicaciones relacionadas con la búsqueda pero no la opción de pagar por tener un lugar privilegiado. Schiller lo matizó antes de que la tormenta de críticas les estalle: “Queremos hacerlo de una manera justa tanto para desarrolladores como para los consumidores”. Otro de los puntos negros de la App Store es el periodo de aprobación. Apple revisa cada uno de los programas que se publican en su escaparate. Esto significa que su equipo de software le da un sello de calidad y se asegura de que funcionará correctamente en sus aparatos.

Una renovación de alguno de sus portátiles sería posible dada la lluvia de rebajas en los últimos días por parte de algunos de los comercios asociados con la manzana, pero no en sus tiendas oficiales

Apple compró Beats con la intención de convertirlo en su marca para todo lo referente a la música. Dos años después los auriculares han perdido su aura y no terminan de robar público a Spotify, líder del streaming de canciones. Apple va a renovar Apple Music para integrar iTunes, su veterana tienda de canciones y programa que gestiona los archivos de audio para integrarlo con los servicios de radio online. Hace un año fue una de sus apuestas, llegaron a contratar a reconocidos locutores de radio fórmula para hacer programas a medida.

Apple sorprendió cuando abrió Music para Android, era su primer programa para los móviles de Google. iMessage podría ser el segundo. Una forma de planta cara a WhatsApp, Facebook, Messenger o WeChat, aunque quizá sea un movimiento algo tardío.

Su sistema de pago, Apple Pay, más popular en Estados Unidos que su equivalente de Android, tendrá opciones de envío de dinero a través de mensajes de texto. Será práctico para plantar cara a aplicaciones como Square Cash o Venmo. Un sector que también explora la española Verse.

El caso del iPhone de San Bernardino tendrá sus consecuencias en forma de un refuerzo de la seguridad en iCloud, su almacenamiento en la nube.

Apple no es ajena a la revolución de los bots, los sistema de mensajería con inteligencia artificial. Ellos fueron crearon Siri, un mayordomo que llegó al iPhone y se espera que dé el salto al ordenador Mac.

Formalmente, se mostrará la renovación de OS X, que pasará a llamarse Mac OS, como la línea de ordenadores, iOS, el equivalente para móvil y tableta, así como tvOS, el de su aparato de televisión, y watchOS, el del reloj.

Dentro del capítulo de hardware, es decir, sus aparatos, no se pueden descartar sorpresas. Sería extraño una nueva versión de su reloj Apple Watch, aunque podrían dar un adelanto de lo que llegará en otoño. Tampoco se esperan tabletas o teléfonos. Una renovación de alguno de sus portátiles sería posible dada la lluvia de rebajas en los últimos días por parte de algunos de los comercios asociados con la manzana, pero no en sus tiendas oficiales.

Algunos analistas apuntan a guiños relacionados con la realidad virtual, un campo emergente en el que todavía no ha entrado de manera pública.

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