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¿Podemos trabajar sin jefes?

Holacracy es un nuevo sistema de gestión de empresas que prescinde en la práctica de los gerentes para sustituirlo por reuniones de gestión y la evaluación de los compañeros

Centro de trabajo en las oficinas de 'coworking' Impact Hub de Barcelona
Centro de trabajo en las oficinas de 'coworking' Impact Hub de Barcelona.

Imaginemos un mundo laboral sin jerarquías ni despachos exclusivos, sin interminables reuniones y, por si fuera poco, sin jefes. Bienvenidos a Holacracy, una nueva cultura laboral creada por el informático norteamericano de 36 años Brian Robertson. Nunca ha trabajado en un departamento de recursos humanos, ha huido de las burocracias, no le gustaban los jefes. El espíritu libre y dinámico que llevan los emprendedores en la sangre le llevó fundar Holacracy en 2008.

"El mundo está cambiando, así que es cuestión de tiempo que veamos cómo todo va a evolucionar aún más. Holacracy es el resultado de años de experimentación, cuando vimos que podía funcionar, lo compartimos y ahora tenemos unas 300 empresas en el mundo que trabajan con nuestro programa, entre ellas Zappos (compañía de venta de zapatos on line, que en 2009 fue adquirida por Amazon), implementó Holacracy para sus más de 1.500 trabajadores", explica Robertson desde su casa y oficina en Filadelfia (EE UU). 

Se trabaja en espacios amplios, sin despachos. El trabajador debe asumir tareas que serán evaluadas por un grupo de compañeros

El sistema de Holacracy se alimenta de una sinergia circular en la que desaparece la figura del gerente, pero crecen los grupos organizados por departamentos. Se trabaja en espacios amplios, sin despachos. El trabajador debe asumir tareas que serán evaluadas por un grupo de compañeros.

En su propia empresa, Robertson aplica este sistema acompañado con 14 socios-empleados en varias zonas de Estados Unidos, que se reparten virtualmente el flujo de trabajo. "Holacracy reemplaza el manager. Si necesitas algo del tipo de la web, hablas directamente con él. También tenemos govermerment meetings, un tipo de asamblea donde la gente aporta sugerencias". El informático explica que es un trabajo diversificado donde existe orden y límites "con una persona que evalúa cómo trabaja cada uno de los departamentos de la empresa, pero no les impone nada. No es una falta de autoridad, sino una distribución de la autoridad".

Poner en marcha Holacracy en una empresa supone un enorme cambio cultural, por eso el programa ha funcionado con más eficacia entre compañías pequeñas, más ágiles. "Para una empresa más grande, es mejor buscar un buen coach, ya que es como jugar algún deporte", sugiere Robertson.

Negativas

No obstante, además del consejero, Holacracy también se pone en marcha gracias al soporte técnico de un software que ordena las bases de un mundo sin jefe. El mayor desafío y prueba real de que este modelo ha funcionado es en Zappos, empresa que ya era conocida por su innovación, con un directivo como Tony Hsieh, que se tuvo que enfrentar a parte de una plantilla que se negaba a implantar el nuevo sistema de trabajo. Con ello, llegaron algunas bajas: las de quienes no quisieron adherirse al programa.

De momento es muy temprano saber si la cultura de trabajo de Holacracy será lo que imperará en los años venideros, aunque ya sea una práctica cada vez más habitual en empresas de la órbita en Silicon Valley. En Europa aún no tienen oficinas pero son varias las empresas que van adaptando el sistema. Francia es el país que abrazó con más entusiasmo la nueva cultura de trabajo.

En España no se conoce una empresa que funcione con el programa, aunque sí ha llamado la atención en especialistas de recursos humanos. Es el caso de Cristina Simón, académica del Instituto de Empresa (IE), que reconoce que "es un sistema con grandes virtudes, pero difícil de implementar". Sin embargo, esta especialista, que además es consultora de Recursos Humanos para Inditex, está convencida de que "las organizaciones tienen que cambiar el sistema autoritario porque la gente ya no obedece tanto; los trabajadores respetan a la persona, no al puesto". Como ejemplo de ello, Simón destaca Inditex, una empresa que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos con espacios abiertos de trabajo, donde las tareas se implementan horizontalmente y los jefes firman sin título.

Coincide con ella Jordi Serrano, fundador de la consultora Future4Work y autor del libro El ocaso del empleo, que asegura que "todas las empresas están en la carrera de hacerse más ágiles y modernas" y que reconoce que el sistema de Holacracy está ligado a los tiempos modernos, donde las empresas deben estar "abiertas a las ideas, al talento, a trabajadores freelance, ser rápidas para adaptarse a los cambios y eliminar burocracias". Y pone como ejemplo el desplome de Kodak, empresa que fue líder en su área pero que no supo adaptarse a la era de la fotografía digital.

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