_
_
_
_

Los mejores filtros para que triunfen tus fotos (según la ciencia)

Un estudio analiza 7,6 millones de imágenes publicadas en Flickr e Instagram para identificar qué recursos usan las que tienen más éxito

Karelia Vázquez
Una misma foto con seis filtros distintos. La de arriba a la derecha es la que obtuvo más aceptación.
Una misma foto con seis filtros distintos. La de arriba a la derecha es la que obtuvo más aceptación.yahoo labs

Olvida todo lo que te han dicho sobre los filtros de Instagram. Por fin un estudio firmado por investigadores de Yahoo Labs y Georgia Tech se pone serio con esta red social tan poco estudiada y, tras analizar 7,6 millones de fotos publicadas en Flickr e Instagram, dictamina algunas verdades científicas sobre sus filtros.

Parece que el pretencioso hashtag #Nofilters usado en un principio por los profesionales de la fotografía y luego extendido a una multitud de usuarios deseosos de reivindicar que la luz de su foto no está manipulada puede dar prestigio, pero genera muy pocos me gusta.

Los investigadores han comprobado que filtrar las fotos hace reaccionar a la audiencia y genera un mayor número de me gusta y de comentarios. A los usuarios les seducen más las fotos retocadas que las químicamente puras. Sin embargo, no todos los filtros tienen el mismo éxito. Según este estudio funcionan mejor los que suben los colores cálidos y elevan la exposición y el contraste. Con el filtro “adecuado”, asegura el trabajo, se incrementan en un 21% las probabilidades de que un selfie sea visto, y en un 45% los comentarios que ese autorretrato recibe de la audiencia.

Las fotos no manipuladas pueden dar prestigio, pero generan muy pocos 'me gusta'. A los usuarios les seducen más las fotos retocadas que las químicamente puras

La teoría de los autores del estudio se corresponde con los postulados de los estudios psicológicos de los colores: los tonos cálidos como el rojo y el amarillo exaltan a las personas y les producen sentimientos de alegría.

Dos sonados mitos caen con este estudio. A saber: los filtros que abusan de la saturación de color no entusiasman a la audiencia y las luces sepia que dan un aspecto envejecido a las fotografías generan muy pocos comentarios. Ergo, o los usuarios están agotados del efecto vintage o no les apetece comentar imágenes que aparentan tener más de un siglo de vida.

De acuerdo con esta tesis, si lo que buscas es popularidad en Instagram debes optar por filtros como Mayfair, Rise, Valencia, Hefe o Nashville. Todos serían útiles para maximizar la visibilidad, los me gusta y los comentarios. En cambio, otros filtros muy populares como Lo-Fi y X-Pro-II pueden mejorar la foto original pero no sirven para conseguir me gusta porque —siempre según el estudio— saturan mucho las imágenes.

A pesar de que el estudio en cuestión se ha publicado a principios de esta semana, los últimos filtros que Instagram ha añadido a su portfolio no parecen ignorar estos resultados. Los recién incorporados Lark, Slumber y Aden van a la caza de colores cálidos como el amarillo y algunos tonos de rosa que son, según la investigación de Yahoo Labs y Tech Giorgia, los filtros que más impactan a la audiencia. Otros que estéticamente pueden aportar otros valores a las fotos con sus tintes fríos y azulados, como el Amaro y el Hudson, dejan a los seguidores igual de helados e indiferentes.

Los investigadores también examinaron las motivaciones que había detrás de la elección de cada filtro. Como era de esperar, los fotógrafos amateurs pretendían compartir una foto más presentable y sensiblemente mejorada por la ayuda de un filtro. En cambio, los profesionales empleaban los filtros para corregir errores de iluminación o para destacar alguna característica de la foto.

Según cuenta a la revista Wired, David Ayman Shamma, uno de los investigadores de Yahoo que firma el trabajo, una de las sorpresas que se llevó fue comprobar cómo los fotógrafos profesionales hablaban “con cariño” de los filtros: “Había asumido que tendrían una postura más elitista al respecto y que preferían emplear sus propias herramientas de edición”.

Preguntados varios fotógrafos profesionales por su relación con los filtros de Instagram, parece que la relación dista mucho de ser fluida y cordial. “Conseguir likes me importa un bledo”, afirma Gloria Rodríguez, especializada en retratos (Gloria_Petite): “Al principio usé los filtros por probar la novedad, pero ahora me he quedado con los básicos que me permiten mejorar luz y contraste. Prefiero usar el editor de fotografías Snapseed (independiente de Instagram).

Si lo que buscas es popularidad en Instagram debes optar por filtros como 'Mayfair', 'Rise', 'Valencia', 'Hefe' o 'Nashville'. Todos serían útiles para maximizar la visibilidad, los 'me gusta' y los comentarios

Cristina López (cristinalopez_), especializada en editoriales de moda, no los usa mucho, pero tampoco se define como “una antifiltros”. Sus fotos se publican en Instagram editadas previamente con otras herramientas. La fotógrafa dedicada a la moda y los reportajes Josephine Douet (josephinedouetphoto) explica que suele “disparar” con el iPhone, pero edita con PhotoShop antes de subir la foto a Instagram. “Prefiero no usar los filtros porque el resultado es muy plano y al final todas las fotos se parecen. Solo uso el filtro Crema porque da efecto de buena piel. Por lo demás, me gusta todo de Instagram, es inmediato, llego a quien quiero y no tengo que explicar mi trabajo. La gente pondrá like o no, pero nadie pregunta eso de qué intención hay detrás de la foto”.

Shamma cuenta a Wired que los fotógrafos, independientemente de su nivel, disfrutan el proceso de seleccionar un filtro. Algo que explica la meticulosidad que observaron en el scroll (el desplazamiento) cuando se movía por encima de los filtros. “Aunque se fabricara el filtro perfecto, la gente seguiría buscando y experimentando, la función de buscar y seleccionar, es una de las razones del éxito de Instagram”, asegura el investigador.

Un estudio publicado en 2014 por un equipo de la Arizona State University estableció el TOP FIVE de los filtros más populares de Instagram. A saber, y por este orden: No filter, Amaro, X-Pro-II, Valencia y Rise. Los dos últimos son los únicos que servirían para hacer de acopio likes, según los hallazgos de Yahoo Labs y Georgia Tech. No obstante, los autores de la Universidad de Arizona reconocen en el propio estudio que esos filtros están entre los siete primeros que aparecen en Instagram, por lo que su popularidad puede que no obedezca a una “selección consciente hecha con criterios fotográficos”, sino a que son los que están más a mano. ¿Acaso alguien es capaz de revisar y probar con los 22 filtros de Instagram antes de publicar una foto?

A diferencia de Facebook y otras redes sociales donde manda el texto, las aplicaciones visuales como Instagram han empezado a ser objeto de estudio académico recientemente. El próximo frente abierto son las emociones y su correspondiente manipulación con fotos y filtros. El equipo de la Arizona State University tiene casi listo un estudio que pretende inferir los sentimientos (positivos, negativos y neutros) que esconde una imagen de Instagram, la próxima red social que perderá la inocencia. Aprovechémosla, que no le queda nada.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Sobre la firma

Karelia Vázquez
Escribe desde 2002 en El País Semanal, el suplemento Ideas y la secciones de Tecnología y Salud. Ganadora de una beca internacional J.S. Knigt de la Universidad de Stanford para investigar los nexos entre tecnología y filosofía y los cambios sociales que genera internet. Autora del ensayo 'Aquí sí hay brotes verdes: Españoles en Palo Alto'.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_