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Los inversores de Nokia critican haber caído en brazos de Microsoft

Dan por perdida la batalla en la gama alta contra Samsung y Apple y ponen sus esperanzas en los móviles baratos

Los inversores de Nokia han asegurado este martes al presidente ejecutivo Stephen Elop que está acabando con su paciencia tras sus intentos de alcanzar a líderes del mercado Apple y Samsung en cuanto a las ventas de smartphones.

Muchos de los accionistas que acudieron a la junta general de Helsinki dijeron que Elop debería reconsiderar su decisión tomada en 2011 sobre cambiar su sistema operativo Symbian por la nueva versión creada por Microsoft, Windows Phone, elegido por sacar adelante una nueva gama de smartphones, los Nokia Lumia.

"Es un buen tipo... y el equipo formado está haciendo en su mejor momento, pero claramente no es suficiente", dijo el accionista Hannu Virtanen a Elop. "¿Es usted consciente de que los resultados son lo que importan? El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Cambie de estrategia, por favor".

La transición del sistema operativo Symbian de Nokia Windows Phone solo ha llevado dos años. Este periodo ya ha pasado, y aunque los resultados recientes han mostrado un crecimiento en las ventas de los Lumia, que cuentan con el software de Windows Phone 8, los volúmenes de ventas son insignificantes comparados con las de Apple o Samsung.

Las acciones de Nokia han caído y tienen un valor de 2,72 euros cuando en el año 2000 llegaron a 65 euros, pero aun faltaban siete años para que Apple sacara el iPhone.

El fondo finlandés Ilmarinen, su segundo mayor accionista, reveló recientemente que había reducido su participación un 27% en el primer trimestre.

Elop reiteró el compromiso de la compañía con el sistema operativo de Windows Phone. "Realizamos ajustes sobre la marcha. Pero está muy claro para nosotros que en la guerra actual de los ecosistemas, hemos tomado una decisión muy clara para centrarnos en Windows Phone con nuestra línea de productos Lumia", dijo Elop. "Y es con eso con lo que vamos a competir contra nuestros rivales como Samsung y el sistema operativo Android".

El gerente de la cartera de Danske Capital, Juha Varis, que posee acciones de Nokia dijo a Elop que puede que esté cometiendo un error. "Se han cerrado las puertas", dijo en una entrevista telefónica. "Ellos no tienen nuevas ideas por ahora. Su destino está en los teléfonos con Windows Phone".

Algunos analistas también han criticado a la compañía diciendo que las ventas de Lumia no eran lo suficientemente fuertes como para asegurar la supervivencia de la empresa.

Nokia vendió 5,6 millones de Lumia en el primer trimestre, 4,4 millones más respecto al trimestre anterior, pero aun así, su cuota de mercado es tan solo del 5% cuando Apple y Samsung siguen controlando la mitad del mercado.

"Se las ha arreglado para reducir costes, pero no para aumentar la cuota de mercado", dijo el socio principal de Greenwich Consulting, Magnus Rehle, que asesora a las compañías de telecomunicaciones. "Tal vez se podría volver a Google y decir que también queremos ir con Android. Incluso si le duele a Microsoft, este ha tenido sus oportunidades y no estamos consiguiendo despegar".

En ausencia de un plan B, los analistas dijeron que la mejor apuesta para Nokia sería centrarse en la venta de smartphones más baratos o de teléfonos que incluyan algunas capacidades de los teléfonos inteligentes de alta gama en los mercados emergentes.

"Su mejor oportunidad de éxito no es luchar contra Apple. Creemos que estará mejor en el rango medio", dijo el analista de Morningstar, Brian Colello. "Modelos de 300 dólares (229 euros) en vez de 600 dólares (458 euros), ahí es donde los clientes de los mercados emergentes y los compradores primerizos buscarían".

Los analistas están más esperanzados sobre las perspectivas del Lumia 521, un smartphone de gama baja, que saldrá a la venta en Wal-Mart a finales de este mes por 150 dólares (114 euros).

"Han perdido la batalla de los teléfonos inteligentes de gama alta contra Apple y Samsung. Y en el extremo inferior, tienen una competencia muy fuerte por parte de los chinos. Pero todavía hay una posibilidad de luchar en los mercados emergentes", dijo Rehle.