Campus Party asume el reto de "reescribir el código fuente de Europa"

Más de 10.000 asistentes se dan cita en Berlín para crear aplicaciones, modelos de negocio y nuevas formas de compartir conocimiento

El viejo aeropuerto de Tempelhof acoge la primera edición de CPEurope.
El viejo aeropuerto de Tempelhof acoge la primera edición de CPEurope. R. J. C.

Más de 35 horas de autobús. Peleas en las paradas por cargar los móviles y tabletas, por hacerse con un codiciado enchufe. Y llegaron tan frescos. 54 autobuses, la mayoría desde España, llegaron la noche del lunes a Berlín con un buen puñado de campuseros, veteranos y nuevos informáticos, artistas tecnológicos, creadores de contenido, músicos... Campus Party es lo más parecido a un festival tipo FIB, pero dedicado a la innovación. De los 10.000 participantes el 30% son mujeres. Vienen de todos los rincones: Chile, Dinamarca, Brasil (una legión sonora, expansiva y con  con Paulo Coelho como líder) Bélgica, Irán, China... Hasta se han registrado inscripciones de Bangladesh.

El viejo aeropuerto de Tempelhof, situado en Kreuzberg, el barrio de moda de la capital alemana, se ha convertido en parque y centro de exposiciones especiales. Los más viejos lo recuerdan con cariño, como el lugar donde aterrizaban los Rosinenbomber, aviones que formaron parte del paisaje de Berlín hasta 1949. El avituallamiento que traían en su interior, las golosinas caídas en paracaídas eran la ilusión de los críos, alivió la dura posguerra.

Aquí es donde se hace la vida campusera, con las tiendas de campaña, los debates, los retos hackers y un programa de conferencias, talleres y coloquios que supera las 400 horas. Desde hoy hasta el próximo sábado los asistentes, impulsados por la comisaria europea Neelie Kores han asumido el reto de “reescribir el código fuente” de Europa. En esa expresión se incluye la búsqueda de nuevas aplicaciones, modelos de negocio y formas de compartir conocimiento. A través de Twitter se publicarán las diez ideas más relevantes. Será el sábado, cuando cierren las puertas y cada cual vuelva a casa con ordenador y mente en ebullición.

Hacía las once de la noche de ayer, cuando el presidente de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso se dirigía a los campuseros invitándolos a crear un microclima para crear un producto tecnológico europeo, se marcó el primer hito: la etiqueta #CPeurope se convirtió en  Trending Topic mundial en Twitter.

Google, Microsoft y Samsung también han creado sus retos para contactar con jóvenes con talento. Los primeros, que llevaban años alejados del evento, proponer hackear su navegador Chrome. Microsoft promueve las aplicaciones para su próximo sistema operativo que verá la luz en otoño. Windows 8, y que por primera vez será el mismo para ordenadores y tabletas táctiles. Samsung  busca nuevos usos para sus aparatos, hacer que a través del software se den usos diferentes y se conecten entre sí los móviles, tabletas, televisores con nevera, microondas y aspiradoras electrónicas. Muy futurista. Muy Campus.

Los premios suman 150.000 euros, pero no es el mayor de los incentivos. Darse a conocer, demostrar qué se sabe hacer, encontrar compañeros para un nuevo proyecto es otra recompensa interesante. En el ambiente se respira una sensación, una inquietud, hacer algo mejor y saber hacerlo crecer. No tiene demasiado sentido que dos de las empresas que más han revolucionado tanto el mundo de la telefonía como el de la música, Skype y Spotify, nacieran en Europa, pero hayan tenido que dar el salto a Estados Unidos para encontrar financiación y fama internacional.La primera ha pasado a ser parte de Microsoft. La segunda ha encontrado la fórmula perfecta para la expansión mundial de la mano de Facebook, Sean Parker (sí, el malo en la película La Red Social, interpretado por Justin Timberlake) es uno de los inversores mayoritarios de la aplicación musical.

Paco Ragageles, director de Futura Networks, la empresa organizadora, la misma que hace 16 años hizo el primer encuentro de este tipo en Valencia, quiere que sirva de ejemplo: “Queremos que se vea que una pequeña empresa, una pyme, puede ir más allá de nuestras fronteras. No solo en Perú, Colombia o Brasil, sino también en Alemania. Si se tiene un buen producto también podemos triunfar y competir entre los más avanzados”.

Futura cuenta desde sus comienzos con Telefónica, empresa que ha invitado a este medio a asistir, como aliado. La tecnológica ha puesto la infraestructura y apoyo técnico. Juntos preparan una edición en Estados Unidos, en San Francisco, la cuna de la computación. Cuenta con tres padrinos de lujo, el padre de Internet, Vinton Cerf, el creador del lenguaje HTML, Tim Berners-Lee, y Al Gore, antiguo aspirante a la presidencia y el mayor impulsor de la banda ancha a finales de los noventa y primeros de siglo.

Este año Valencia se ha quedado sin Campus, es probable que en otoño, en Barcelona, haya una que sacie a los entusiastas locales, pero el hito ya está ahí. Y aunque haga un poco más de frío, hasta se agradece. El sabor sigue ahí. No ha faltado ni la cuenta atrás para abrir el grifo de la conexión de banda ancha, ni los clásicos “Patxiiiiii”, grito de guerra de los más veteranos del lugar, ni los disfraces, los sombreros y las ojeras a primera hora de la mañana.

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