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Rodríguez Ibarra: "Es imposible cerrar páginas y evitar que aparezcan otras"

El ex presidente de la Junta de Extremadura ha charlado con los lectores sobre nuevas tecnologías e internet

Aunque asegura que no es un experto en nuevas tecnologías, Juan Carlos Rodríguez Ibarra situó a Extremadura al frente en innovación en nuevas tecnologías mientras era presidente de la Junta. Una vez retirado de la política, sus artículos en EL PAÍS relacionados con internet y derechos de autor le volvieron a situar en primera línea en este campo. A pocos días de que el Gobierno aprobara la conocida como "ley antidescargas", ha contestado a las preguntas de los lectores.

Su punto de vista está claro: "Internet es sinónimo de libertad y acceso a la cultura gratuitamente. Todo lo que sea restringir la libertad por razones políticas, como en China, o por razones económicas, como quieren hacer cobrando por entrar en la red o por acceder a ciertas páginas, es romper el espíritu de internet, es romper el invento". Rodríguez Ibarra define la lucha por un internet libre como la lucha de "la cultura de la élite y la cultura de la gran ciudadanía. Yo estoy en la segunda opción".

Uno de los lectores preguntaban al ex presidente de la Junta por su opinión sobre la "Ley Antidescargas" recientemente aprobada por el Gobierno dentro de la Ley de Economía Sostenible. Para Rodríguez Ibarra, "quien se posiciona del lado del acceso de todos los ciudadanos al mundo de la cultura no puede estar de acuerdo con la Ley de Economía Sostenible y su parte relacionada con las descargas. Además, es imposible cerrar las páginas y evitar que aparezcan nuevas páginas por cada una que se cierra. Tecnológicamente es imposible".

Para Rodríguez Ibarra, el modelo discográfico está anticuado. "La copia es una anomalía en la historia de la sociedad. Ha habido dos siglos en los que ha funcionado, pero ahora se ha acabado. Los artistas tendrán que hacer lo que hacían antes: ganarse su salario actuando en las plazas públicas. Yo no necesito un formato para escuchar una canción, eso es una antigualla, es algo de los dos últimos siglos". De hecho, es de la opinión de que, igual que otras profesiones han desaparecido, "las casas discográficas también desaparecerán. Cada uno que se gane la vida de la mejor forma posible, pero no vendiéndome algo que no necesito ya".