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Bruselas no acepta los aparatos que ahuyentan a los jóvenes mediante el sonido

El dispositivo emite en unas frecuencias que sólo pueden detectar los oídos juveniles

La Comisión Europea está en contra del uso de los aparatos contra el vandalismo juvenil basados en un repelente auditivo, conocidos popularmente como mosquitos por su sonido similar al de esos insectos, y que sólo son capaces de percibir, según se module, los oídos de los jóvenes.

El responsable de Juventud de la Comisión, Jan Figel, ha denunciado durante un consejo de ministros de Educación que esos aparatos suponen una discriminación para los jóvenes y ha considerado "lamentable" el recurso a los mismos. "Los Estados miembros deberían considerar la prohibición de esos dispositivos", ha dicho en rueda de prensa el comisario, quien ha tratado hoy el asunto con representantes de organizaciones juveniles europeas.

Figel ha añadido que la Comisión preferiría un enfoque "más preventivo" para combatir los comportamientos vandálicos de los jóvenes, basado en políticas de educación.

Bélgica ha pedido durante el consejo de Educación la prohibición en la Unión Europea del citado dispositivo, que se utiliza en la puerta de comercios, sucursales bancarias u otros establecimientos privados.

El producto consiste en una caja altavoz que emite un desagradable pitido graduable que, en sus umbrales más bajos, sólo es percibido por los oídos más jóvenes, desde bebés a veinteañeros.

El comisario Figel ha indicado que la posición ante el uso de ese tipo de sistemas es cosa de los estados miembros y que el Ejecutivo comunitario no puede imponer nada en ese ámbito.

La petición de Bélgica ha sido respaldada por Francia, Alemania, Portugal y Eslovenia, según fuentes comunitarias.

La delegación alemana se ha referido a estudios llevados a cabo a en ese país que alertan sobre los daños que esos aparatos pueden provocar en el oído interno, mientras que el Reino Unido ha invitado a los países a intercambiar informaciones y ha incidido en que la decisión sobre el uso de ese repelente no es competencia de la UE, sino nacional.

El producto lo fabrica una empresa que ha vendido miles de aparatos en el Reino Unido bajo la marca Mosquito, pero el producto puede comprarse en Internet y ha llegado ya a los mercados holandés, belga o francés, en este último con la denominación comercial Beethoven.