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El Instituto del Futuro repasa las tendencias que marcarán la próxima década

Las predicciones de esta organización incluyen la influencia de la tecnología en la organización de los grupos económicos y sociales o el efecto de las nuevas fuentes de energía sobre el mercado de alimentos

Personas que usan la tecnología para mejorar sus capacidades físicas y mentales, grupos autogestionados a través de Internet que influyen en la economía y la política, infraestructuras digitales que se construyen sobre las ya existentes y las canibalizan, nuevas formas de obtener energía que afectarán al mercado de los alimentos… Son algunas de las predicciones que el Instituto para el Futuro incluye en su mapa de la próxima década, sobre el que hablamos con Kati Vian, directora del proyecto.

El Instituto del Futuro es una organización sin ánimo de lucro dedicada a la investigación independiente, que se financia a través de las aportaciones de los socios, entre los que se encuentran 41.000 grandes compañías, gobiernos y fundaciones. Esta organización, liderada por Paul Safo, trabaja en tres programas principales. Uno de elos es el Ten Year Forecast (Previsión a diez años), que dirige Kati Vian, y además hay otro dedicado a estudiar el futuro en todo lo relacionado con la salud y otro dedicado específicamente a la tecnología.

"No hacemos previsiones puntuales, para mercados o tecnologías concretas, intentamos mirar hacia grandes movimientos emergentes, nos preguntamos qué está pasando y como podrán los cambios afectarnos social, económica, medioambiental y tecnológicamente", explica Vian. El programa que ésta dirige se fija un plazo de una década "porque hemos descubierto que para la mayoría de instituciones ese es el plazo idóneo para realizar planes a medio plazo, aunque en alguna ocasión nos hemos fijado un periodo más amplio, de 15 años".

"Cada año tratamos de dibujar un mapa que capture visualmente las grandes historias de nuestra previsión, con seis grandes historias claramente destacadas, que este año hablan de agricultura y ecología (Cultivando el planeta), el nuevo papel del sur global (Geografía transformacional), la nueva ciencia y tecnología del significado (Sensores), la reformulación del movimiento de bienes y servicios (Infraestructuras ligeras), la organización para la sociabilidad (Economía de grupo) y la evolución intencionada del ser humano (Personas X)".

Un mundo de sensores

Sobre ese mapa hablamos con Vian poco antes de su intervención en el Internet Global Congress de Barcelona, y durante la conversación traza un camino que pasa por los seis puntos principales del mapa de la próxima década. Éste "no incluye todas las historias que se darán en los próximos años, pues en el informe de 2005 había también temas que creemos se darán durante los próximos años, pero el de 2006 añade los nuevos patrones emergentes que hemos detectado", señala la directora del proyecto.

En el campo tecnológico, el tema principal de las previsiones de 2006 del Instituto del Futuro se refiere a los sensores. Al hablar sobre ello Vian recuerda una predicción realizada por Paul Safo en la que anunciaba que la primera década del siglo XXI sería la de los sensores, "y al escucharlo todos pensamos en las puertas que se abren cuando nos ponemos delante de ellas o las escaleras automáticas que arrancan cuando pisamos el primer escalón". Pero la revolución de los sensores parece estar produciéndose en otro sentido, más desarrollado aún.

Predice el Instituto del Futuro que en la próxima década habrá que tener en cuenta que nos moveremos "un entorno de tecnologías conscientes de lo que les rodea", que incluye desde las cámaras integradas a las etiquetas inteligentes o los sistemas de posicionamiento vía satélite.

Redes que comen redes

Kati Vian señala que durante los próximos diez años "las nuevas tecnologías permitirán crear, con un coste menor, materiales y tecnologías que darán lugar a nuevas infraestructuras en el campo del transporte, las telecomunicaciones, o la gestión del agua o la energía". En el mundo desarrollado, explica, estas infraestructuras se están construyendo sobre las ya existentes, siendo el mejor ejemplo de ello la construcción de Internet sobre las líneas telefónicas existentes.

Con ello lo que se produce es "una especie de canibalización de la primera red, sobre la que se realizan todo tipo de innovaciones que afectan a la competencia, pues no todos se benefician por igual de los avances". Así como los servicios de telefonía sobre Internet están empezando a competir con la telefonía tradicional -sobre cuya infraestructura se sustenta en muchos casos-, los sistemas de búsquedas basados en folksonomías o nubes de etiquetas compiten con los sistemas de búsqueda tradicionales, las tecnologías descentralizadas sobre redes. "Es un proceso constante en el que las infraestructuras más recientes devoran a las anteriores, a través de un proceso de integración económica y social", señala Vian.

La importancia de la información

Otra las tendencias detectadas por el Instituto del Futuro para los próximos años, influida por los avances en las tecnologías de la comunicación, es la popularización de las economías de grupo. Este punto de la previsión habla de la capacidad de los grupos sociales para autoorganizarse con un fin y lograr ser eficientes en la política y en la economía, sin necesidad del respaldo de una gran institución.

"Estamos empezando a ver que con la integración social es que las economías de escala pueden alcanzarse por medio de procesos colectivos informales. La tecnología está permitiendo que se formen grupos con valor económico, que se lanzan a procesos como la producción peer to peer, algo claramente apreciable en el software libre, pero que empieza a convertirse en un fenómeno generalizado". Esto hace, según la analista estadounidense, que "el valor que actualmente proporcionan las grandes organizaciones no tenga tanto que ver con sus recursos físicos, sino con el flujo de información que los rodea, motivo por el que las industria de las tecnologías de la información ha crecido tantísimo durante los últimos 15 años".

Vian apuesta por los modelos abiertos de organización, favorecidos por el avance de las redes de comunicaciones, como Internet, que "nos da la oportunidad de ser colectivamente más inteligentes a través de un cambio en nuestros procesos organizativos". Éstos se hacen presentes poco a poco, pero el cambio definitivo se producirá, asegura cuando se produzcan grandes acontecimientos en el que los modelos tradicionales de organización queden en evidencia, "como hemos visto que sucedió con la ayuda de emergencia en el huracán Katerina o el Tsunami en el sudeste asiático", que provocó que la gente se organizara por si misma.

Energía y alimentos, los precios suben

'Cultivando el planeta' es una predicción que habla de los cambios en la agricultura, un campo que según Vian será "una de las zonas cero de las turbulencias mundiales en la próxima década, durante la que se convertirá mucho más en un centro de los conflictos políticos, un foco de innovación y diferenciación". La principal razón es en su opinión que se va a dar un gran impulso a los biocombustibles para resolver los problemas energéticos, lo que "creará una competencia entre el uso de lo cultivado como alimento y su utilización como fuente de energía".

Por otra parte, en los próximos diez años "empezaremos a ver como el hemisferio sur empieza a tomar más importancia en la economía global". Se confirmará el proceso de "urbanización y por primera vez habrá en el mundo más gente viviendo en las ciudades que en áreas rurales", en las que habrá que tener en cuenta "la creciente importancia de las mujeres, un colectivo que representa ya a más de la mitad de los que emigran desde los países pobres a los desarrollados".