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Pekín aprueba nuevas normas para el control de la información en Internet

Las webs necesitan de autorización previa para informar, y si no la obtienen deberán enfrentar a graves castigos e incluso cerrar

"Necesitamos regular mejor los servicios de noticias en Internet, por el surgimiento de tantas noticias poco saludables que confunden al público", declaró el domingo un portavoz de la Oficina de Información Consejo de Estado, máximo órgano de gobierno chino. Cualquier página web que quiera incluir noticias de actualidad deberá contar con la aprobación expresa de este organismo, cuya nueva normativa restringe y controla la publicación de información electrónica.

La nueva ley que regula la información en Internet, anunciada ayer, sustituye a otra normativa aprobada en noviembre de 2000, ya que "necesitábamos una versión más moderna. [La primera] quedó muy anticuada respecto al desarrollo de los servicios en Internet, en su contenido, la tecnología y la forma", ha explicado un portavoz de la Oficina de Información. Esta nueva normativa no sólo afecta a la información publicada en la Red, sino también a los servidores que envían mensajes cortos de texto a sus suscriptores y los que poseen bulletin board systems (BBS).

La agencia estatal de prensa Xinua explica que el objetivo de la nueva norma es prohibir la difusión de cualquier información "que pueda ir contra la seguridad nacional y el interés público", recordando que los sitios de noticias deben dirigirse a "servir a la gente y al socialismo". El medio oficial no ofrece muchos más datos concretos sobre la nueva ley, que si pueden encontrarse en e diario China Daily.

Según el diario Beijing News, que publica algunos párrafos de la ley, ésta no es muy diferente de las normas provisionales aprobadas en 2000, excepto por dos normas dirigidas a controlar a miembros concretos de la sociedad civil. "Las noticias de Internet no deberán incluir contenidos que (...) inciten a asociaciones, marchas, manifestaciones y masas a dañar el orden social", dice la norma. Las informaciones tampoco deberán "incluir contenidos que ayuden a organizaciones civiles ilegales a mantener sus actividades".

Informar con autorización previa

Según estas fuentes, con la nueva norma las webs que publiquen noticias con información falsa, pornografía, apuestas o violencia se deberán enfrentar a graves castigos, o incluso podrían ser obligadas a cerrar. Los medios de comunicación que están bajo supervisión directa del Gobierno central o provincial no podrán proporcionar sus historias a ninguna otra página sin permiso explícito de las autoridades.

Por su parte, cualquier organización mediática que quiera publicar sus noticias en Internet deberá registrarse en la oficina de información de su provincia, mientras que quienes quieran publicar además noticias de otras fuentes necesitarán la máxima aprobación de Pekín. Cualquier otra página que desee ofrecer a sus lectores noticias de actualidad también tendrá que solicitar aprobación a la Oficina de Información.

Un largo historial de censura

Nicolas Becquelin, director de una organización de derechos humanos en Hong Kong, afirma que las nuevas normas tienen como objetivo hacer que quienes publican en Internet se autocensuren, y que refleja la preocupación de Pekín acerca del potencial subversivo de la tecnología. "Básicamente, el contenido de esta regulación ya existe en el código penal, la ley estatal y otras normas que ya prohibían que circulasen informaciones no aprobadas", explica, "pero también nos dicen que el Estado tiene miedo de la sociedad civil independiente que usa Internet para organizarse".

El Gobierno chino tiene un largo historial de control sobre la información, y centra ahora sus esfuerzos en la Red, donde emplea a cientos, quizás miles, personas para que vigilen lo que allí hacen y dicen sus ciudadanos. Las páginas que publican críticas al Gobierno o tocan temas polémicos son rápidamente retiradas de la red o convertidas en inaccesibles.

Para controlar las noticias de páginas personales y weblogs, no sujetos a la presión de la licencia que necesitan los grandes medios, Pekín ya impuso a principios de este año la obligación de registro en estas herramientas de publicación. Y desde marzo los foros de las universidades han quedado restringidos a los estudiantes y personal académico, que también deben registrarse para acceder a estos servicios.

China es el segundo mayor mercado de Internet del mundo por número de usuarios (más de 103 millones de personas), sólo por detrás de Estados Unidos.