Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Microsoft acepta gran parte de las exigencias de la UE sobre la entrega de datos a sus competidores

Las autoridades europeas tienen aún quejas sobre el acceso al código fuente por parte de los productores de software libre

La condena a Microsoft por prácticas monopolistas incluye la obligación de que el gigante del software comparta datos con los fabricantes rivales de servidores. Es una parte del castigo impuesto que según la Comisión Europea aún no se ha cumplido por lo que envió una lista de 26 asuntos que deberían ser resueltos. De ellos, Microsoft se compromete a cumplir 20 y dice que trabajará en los seis restantes, pero se resiste a hacer caso a las autoridades europeas respecto a la entrega de su código fuente.

El proceso seguido por la Comisión Europea contra Microsoft se cerró el año pasado con una multa de 497 y varias medidas que la compañía informática debía implementar. Ya se ha alcanzado un acuerdo sobre la creación de una versión de Windows desprovista del reproductor multimedia, cuyo nombre será Windows XP 'N' después de un tira y afloja entre la empresa y la CE sobre este particular.

Otra de las sanciones pendientes de cumplimentar es la obligación de licenciar a sus competidores el código fuente de su sistema operativo. La Comisión Europea ha dicho en sus quejas sobre las decisiones de Microsoft al respecto que las tarifas fijadas eran excesivamente altas, además de señalar que la compañía de Bill Gates marginaba a las empresas de software libre de este tipo de acuerdos.

En total, se habían presentado 26 comentarios sobre este tema, de los que Microsoft dice ahora que cumplirá sin problemas 20 y que trabajará para intentar cumplir los requisitos de la comisión en los seis restantes. La compañía afirma haber enviado una carta la semana pasada a la CE en la que se compromete a cumplir todas las sanciones.

Según informa Infoworld, los principales escollos para el cumplimiento de la sanción están ahora en la licencia del código fuente para productores de software libre, un aspecto de la sentencia que las autoridades europeas aún estarían discutiendo con la compañía.