Francia enviará cartas a los ciudadanos de 29 años para relanzar los nacimientos
La tasa de natalidad ha caído un 24% en los últimos 15 años, pero el país es el segundo de la UE con un porcentaje de fecundidad más alto

El Gobierno francés, preocupado por el progresivo descenso de la natalidad en un país que siempre ha presumido de ser de los más fértiles de la UE, ha lanzado un plan contra la infertilidad que incluye el envío de cartas de sensibilización a los franceses de 29 años. A partir de este verano, recibirán una misiva en la que se les advierte que, con la edad, disminuyen sus posibilidades de tener hijos y que pueden tomar medidas al respecto para no arrepentirse más tarde, como la congelación de óvulos y espermatozoides.
La idea de enviar este mensaje, cuyo texto está aún por concretar y que puede parecer anecdótico, es una de las principales medidas incluidas en el plan contra la infertilidad que acaba de presentar la ministra de Sanidad, Stéphanie Rist. “El rol de la política no es el de decirle a la gente si debe tener hijos ni a qué edad tiene que hacerlo. Lo que hay que evitar es tener que seguir escuchando el ‘si lo hubiera sabido…”, matiza. Esta carta no pretende ser invasiva, sino que será una difusión “dirigida, equilibrada y científicamente fundada sobre la salud sexual y reproductiva”, añade la ministra.
Esta batería de medidas es una vieja promesa del presidente, Emmanuel Macron, que las anunció en enero de 2024 como parte del plan de “rearme demográfico” para luchar contra el envejecimiento de la población. En Francia, la tasa de natalidad ha caído un 24% en los últimos 15 años.
Aunque es una tendencia que se observa desde hace tiempo, los datos correspondientes a 2025 del Instituto de Estadística (Insee), conocidos hace solo unas semanas, revelan un punto de inflexión preocupante: el pasado año, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, las defunciones han superado a los nacimientos. La tasa de fecundidad en Francia hoy es de 1,56 hijos por mujer, el nivel más bajo desde 1918. El año pasado nacieron 645.000 bebés, un 2,1% menos. Si el saldo demográfico en Francia fue positivo en 2025, es gracias a la inmigración.
Aun así, según datos de Eurostat, Francia sigue siendo el país con la tasa de fecundidad más alta de la UE; solo es superado por Bulgaria, con 1,8 niños por mujer en 2023, el último dato actualizado. Según estas mismas cifras, la edad media de las mujeres en la UE para tener su primer hijo se sitúa en los 29,8 años, uno más que hace una década.
El descenso de nacimientos “es algo que se observa en muchos países europeos, pero en Francia se había atenuado por las políticas a favor de la familia, que siempre se han promovido”, señalaba el Comité Nacional de Ética en un informe presentado hace unos meses, en el que analizaba las causas de este cambio demográfico.
“Tener un hijo es una decisión personal, pero detrás hay también implicaciones colectivas y las políticas públicas. Nuestro rol es abrir posibilidades a los ciudadanos”, explica Risk. Este plan contra la infertilidad incluye 16 medidas, muchas de ellas encaminadas a facilitar la congelación de óvulos a las mujeres que deseen hacerlo, habilitando más centros para ello y reducir así los tiempos de espera. La idea es pasar de 40 a 70 centros de aquí a 2028.
Menos deseo de tener hijos
La clase política se cuestiona si este cambio demográfico se debe a que los franceses ya no quieren tener hijos o a que tienen más dificultades para ello. La Asamblea francesa lanzó un grupo de trabajo para analizar las causas de la caída de la natalidad, cuyas conclusiones deberán presentarse en las próximas semanas. La infertilidad, según datos del Gobierno, afecta a 3,3 millones de franceses y es uno de los motivos.
“Los retos de la infertilidad se han analizado desde todos los aspectos para poder lanzar medidas concretas y esperadas desde hace tiempo”, ha señalado Stéphane Rist. “Vamos a sacar este problema de salud pública de su aislamiento. La infertilidad es una enfermedad y debe considerarse como tal”, señala el profesor Samir Hamamah, coautor de un informe sobre este tema y uno de los que ha pilotado el plan del Gobierno.
Sin embargo, hay también un cambio en la mentalidad. “La percepción social de la maternidad ha evolucionado, pasando de ser una necesidad social, a una opción estrictamente personal”, indicaba el Comité Nacional de Ética. Un estudio reciente del Instituto Nacional de Estudios Demográficos constata que entre los franceses de entre 25 y 39 años ha caído el deseo de tener hijos. Según la ministra de Sanidad, el papel del Estado en este tema no es ejercer tutela “ni aumentar la presión”, sino “informar a los franceses de las posibilidades que tienen”.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































